Las andanzas del “Guatón Eloy” en Pucón

Líder de la banda que consiguió más de $12 mil millones estuvo en la zona, eludió barreras sanitarias, tuvo red de apoyo que, incluso, le realizaba compras de supermercado, permaneció en una casa arrendada a través de un familiar y también buscó propiedades para invertir. La PDI aún busca el botín y no descarta que parte del dinero esté escondido en la comuna.

CONOCIDO.- A las pocas horas de perpetrado el hecho, la PDI ya tenía el dato de que Eloy Varas estaba implicado en el atraco. El hombre tendría a Pucón como su destino de escondite. (Imágenes cámara de seguridad aeropuerto y C13).

La historia de Eloy Varas Sáez (39), el denominado líder del “robo del siglo”, da para una serie de Netflix. Y en ella, uno o varios de esos capítulos, tendrían que realizarse en Pucón, específicamente en una parcela de Camino al Volcán que usó como escondite, junto a su familia, para evadir la acción de la Policía de Investigaciones (PDI) que le tenía puesto el ojo a las pocas horas de haber materializado —el nueve de marzo— junto a una banda el atraco a una bodega en el aeropuerto de Santiago para llevarse la friolera suma de $12 mil millones, unos US$14 millones, más un millón de euros. En definitiva, el botín más grande en este tipo de hechos delictuales (robo a mano armada). Y el “Guatón Eloy”, así lo conocían en el mundo del hampa, ideó gran parte del plan, hizo la logística y —se entiende— repartió y escondió el dinero. Todo eso, además de tener la idea de esconderse en Pucón.

El jefe de la Brigada de Robos Occidente de la PDI, Luis Salazar, se dio un tiempo para hablar con La Voz…, y contar detalles de los días de Eloy Varas en la comuna. Sus salidas, sus compañías, sus intentos de invertir y la red de apoyo que le dio soporte por casi el mes que estuvo en el pueblo. “Este sujeto con el afán de esconderse, ya que sabía que estaba siendo investigado se traslada con su familia y va haciendo algunos recambios de vehículos. Ellos van cambiando sus vehículos en la medida de que avanzan hacia el sur del país y el estuvo un tiempo en Pucón. Por razones obvias no le puedo decir el lugar exacto porque ahí hay terceros que van a ser investigados”, explica el jefe policial.

El punto no es menor, debido a que si bien el número de atracadores del aeropuerto está acotado, identificado y la mayor parte de ellos en prisión; también hay un grupo que entrega soporte desde fuera. Es decir, una red de protección. Y es probable que parte de esa red de protección se encuentre en Pucón. De acuerdo a las versiones de prensa, la casa en la que estaba Eloy era de un familiar, pero los datos que maneja la policía era que fue arrendada a un propietario local que tiene varias propiedades para alquiler. El contacto lo hace un familiar de Varas.

Sobre el cómo definen el lugar donde se encontraba Eloy, junto a su esposa Rosa Molina y a los hijos menores de la pareja, el oficial señala que hubo trabajo de un equipo multidisciplinario de la PDI que primero se dedicó a identificar a los delincuentes, luego a posicionarlos en el hecho, también de inteligencia y pinchazos telefónicos y luego ubicarlos físicamente. Así, solo en los últimos días previos a la detención se estableció que el “Guatón Eloy” estaba en Pucón: “Se tiene a la vista que está en Pucón los días previos a su detención, hasta que el día martes en la noche se produce”. Así Eloy cae en un sector que se llama Lo Valdivia en la comuna de Sagrada Familia en la región del Maule. En total, los efectivos policiales hicieron un recorrido de unos 500 kilómetros desde Pucón hasta donde finalmente cayó el delincuente, quien manejaba una camioneta pick up negra. Eloy no opuso resistencia y hasta, según trascendió en la prensa, agradeció la detención, ya que asumía que también era perseguido por bandas rivales que lo buscaban para quedarse con parte del botín.

Red de apoyo

Según lo que señala el jefe policial, la rutina de Eloy (quien tiene doble nacionalidad chilena-argentina) en Pucón perseguía un fin: mostrarse lo menos posible en público. Por lo mismo, usaba un vehículo con sus vidrios polarizados. Tampoco le fue muy difícil eludir los controles sanitarios, ya que es altamente probable que haya accedido por caminos que no estaban siendo controlados. Además, no existía una orden de detención en su contra y la investigación policial era discreta y compartimentada. Eso, además de la red de protección: “Buscan eludir y transitar por caminos sin barreras sanitarias. Y también fue apoyado por otros sujetos cercanos a la banda, que no estaban siendo investigados por la autoría del hecho, pero sí que son cercanos y también familiares. Y por eso hablaba de los recambios de vehículos. Se van apoyando y los traslados y esta camioneta pick up con los vidrios polarizados obscura, no es el único vehículo que él ocupó. Ocupó otros vehículos que también fueron cambiándose. Por lo mismo, justamente el tema de las barreras sanitarias él las pasa”.

Sobre si gente que estaba en Pucón, directamente lo ayudó, Salazar señala: “Es materia de la investigación y por eso no me puedo referir mucho, porque hay que seguir indagando con el fin último de recuperar los dineros sustraídos. Sí hay una red de apoyo hacia el sur del país que lo fueron ubicando y buscando lugares donde esconderse”.

En todo caso, ante la profundización de la hipótesis en torno a que si parte de la red de apoyo estaba en Pucón, lo que le permitió esconderse en la zona, el oficial es contundente. “Correcto”, dice y agrega: “Hay una red de apoyo que está hacia el sur del país”. Y esto último se notó en cosas tan simples como las compras del supermercado, en las que Eloy participaba poco y prefería que las hicieran otros. “En algunas ocasiones salió él, muy pocas. Sí, bastante red de apoyo en el sentido de sujetos que lo circundan respecto a la banda y que no precisamente estuvieron ese dia nueve de marzo, sino que él tiene bastante gente a su alrededor y su señora también es parte importante de la logística que él tenía para desplazarse tanto en Santiago como en el sur del país”, explica.

Sobre si Eloy o cercanos a él, a modo de testaferros o “palos blancos” hayan querido comprar bienes raíces para invertir parte del botín, el oficial también sostiene de que esa posibilidad es bastante certera. De hecho, Canal 13 entrevistó a un vecino de Candelaria que señaló que en las últimas semanas había foráneos tratan de comprar propiedades con rapidez. “Eso es parte de la segunda parte de la investigación donde se va a realizar este estudio patrimonial de las personas involucradas, de sus familiares, de su entorno y también de estas terceras personas, que obviamente tiene un tiempo más extenso. Y recién llevamos dos meses desde que ocurrió el hecho y también ha sido comentado que durante estos dos meses ellos no hayan podido gastar el dinero. Físicamente ese dinero debiera estar escondido, guardado y, obviamente, se va a estudiar junto al Ministerio Público estos gastos patrimoniales”, argumenta el oficial, quien ante la consulta de si parte del botín podría estar escondido en Pucón, responde afirmativamente: “Está dentro de las hipótesis. Están todas las posibilidades de que tanto en Santiago como en los lugares que estuvieron establecidos en el corto tiempo, hayan podido quedar remesas de dinero”. Por ahora la investigación sigue. ¿El objetivo? Seguir al dinero.