Enfermera jefa de la Oficina Covid en Pucón: “La idea es que exista un turismo responsable y que las empresas de acá sean responsables”

Fabiola Aguayo, primera línea puconina en la pandemia del coronavirus, entrega su evaluación a más de un año del comienzo de la crisis y proyecta cómo se viene el futuro en el contexto del virus y las implicancias en la principal industria local, fuertemente golpeada por las restricciones a la movilidad.

LA JEFA.- Fabiola Aguayo llegó de Lebú para trabajar en el hospital de Pucón y luego llego a la salud municipal para transformarse en la jefa de la Oficina Covid local.

Fabiola Aguayo es de Lebu, en la región del Bío Bío. Y la costumbre de visitar periódicamente a su familia ha debido cesar. La pandemia se lo ha impedido; pero a la vez le permitió estar a cargo de un proyecto pionero en Chile: la oficina Covid, creada en marzo de 2020 en Pucón; cuando la pandemia era solo una noticia en la sección de “mundo” de los informativos y el primer caso en Chile se estaba incubando en un médico de Talca que llegó de sus vacaciones en el sudeste asiático. Pero esta enfermera, por cosas que solo se entienden en el ámbito de lo providencial, estaba cursando un magíster en epidemiología y era el nexo entre la seremi de Salud y Pucón en el ámbito de las enfermedades infecciosas que necesitan seguimiento, como el hanta; cuando la pandemia tocó las puertas de la comuna y aún permanece en ella.

Y ahora con más de un año de crisis por Covid-19 en el cuerpo y con más de 1600 pacientes (12 fallecidos) atendidos, la enfermera de Lebu (puconina ya por merecida adopción) Fabiola Aguayo, entrega sus impresiones y proyecciones de la tragedia sanitaria que ha marcado la vida de millones. Y de los puconinos también.

— ¿Cuándo formaron la Oficina Covid en Pucón, previeron lo que se venía?

“Nosotros tuvimos en marzo de 2020 nuestro primer caso que era una paciente que tenía relación con Curarrehue. En el mismo marzo empezamos con la toma de exámenes PCR. Quizás había esa visión de que la pandemia no nos iba a llegar tan fuerte. Que a Chile no iba a llegar tanto o que no iba a ser tan grande. Cuando llegó este primer caso, ya habíamos tenido la capacitación desde la seremi sobre cómo sería el flujo y la derivación; entonces iba a ser más fácil”.

— ¿Cómo evalúas este proceso que has vivido acá?

“En lo personal ha sido difícil. Al principio fue un reto para todos. Yo soy de Lebu y viajaba todos los meses a ver a la familia. Con esto de la pandemia se fueron restringiendo los viajes. Solo se podía viajar en los cambios de fase y Lebu ha estado varios meses en cuarentena. El tema familiar es lo que se ve más afectado en la pandemia. En lo profesional igual es desgastante, porque no es algo que se trabaje de lunes a viernes de ocho de la mañana a cinco de la tarde. Es casi 24 x 7. Y eso agota. Afortunadamente ahora hay un equipo mucho más grande (partieron solo dos)”.

— ¿Cómo has visto la evaluación del Covid-19 en la ciudad?

“Durante casi todo el año pasado fue parejo. Generalmente eran 2 ó 3 casos diarios. El quiebre estuvo en septiembre post 18. Ahí comenzó el alza de casos. Después en octubre tuvimos varios casos; pero el peak del año pasado estuvo en septiembre por el aumento de la movilidad. Después en el verano con los 415 casos que tuvimos en un mes. En el verano superamos todo lo del año pasado. Ahí tuvimos un aumento muy significativo de los casos, lo que significó un desgaste para el doctor Rafael Trómpiz, el doctor que estaba prácticamente solo en la parte médica. Antes, paciente positivo que había el doctor le iba a hacer una visita. Desde enero, ya no nos alcanza y no hacemos todas las visitas a todos los pacientes”.

— ¿Esta alza de enero se genera por el eclipse o las fiestas de fin de año?

“Afortunadamente para el eclipse estuvo nublado. Entonces no hubo la aglomeración de gente que era el miedo que nosotros teníamos; pero creo que lo que afectó mayormente fue el permiso de vacaciones. Había mucho tránsito de personas y eso fue lo que nos causó un aumento de casos. Y eso se veía en las gráficas. En Santiago y el resto de Chile los casos habían disminuido, pero en las zonas que eran turísticas se veía un aumento de casos”.

— ¿Cómo se puede compatibilizar, según tú, nuestra actividad principal que es el turismo con esta pandemia? ¿Se puede o es imposible?

“Si una persona viene a turistear a Pucón, la idea es que exista un turismo responsable y que las empresas de acá sean responsables y que tomen las medidas pertinentes. Eso, porque también se vio que no respetaban los aforos en el verano. Uno veía por las tardes que las mesas tenían aforos de cuatro personas, pero tenían cinco o seis, o juntaban las mesas. Es una responsabilidad colectiva. En pandemia se puede hacer turismo, pero no como se hacía antes. Lamentablemente esto del covid va a perdurar todo el 2021, a pesar de que la vacunación sea un proceso exitoso. No es algo que va a terminar en septiembre, sino que va a durar por todo el año. Si queremos que los turistas vuelvan a Pucón, tiene que ser un turismo responsable”.

— Da la impresión que la cuarentena que tuvimos en enero y febrero, pese a que estábamos en temporada alta, fue más respetada que la hacemos actualmente. ¿Tienes la misma impresión?

“Efectivamente. Si uno sale en las tardes y camina por Pucón se ve que hay un aumento de flujo circulante. Creo que la gente está cansada. Y hay muchos que piensan que como están vacunados, están protegidos del covid. Se ve gente sin mascarilla y eso igual da lata porque uno y todo el equipo covid trabaja por contener a los contactos estrechos, pero uno ve que la población no colabora mucho”.

— ¿Cómo crees que se puede compatibilizar el cansancio de la gente con la pandemia y las restricciones y el mensaje de que el virus aún está presente y sigue siendo peligroso?

“Creo que con el tema de educación y haciendo más campañas difusoras sobre que todavía el covid está presente. Todavía tenemos pacientes que en las atenciones domiciliarias se derivan al hospital; tenemos pacientes jóvenes que están en Temuco en la UCI. Tenemos pacientes adultos mayores. Entonces igual es un tema de responsabilidad social. Cada uno tiene que hacerse cargo de que son un potencial paciente covid”.

— ¿Son efectivas las cuarentenas ahora, después de más de un año de pandemia?

“Las cuarentenas lamentablemente no son efectivas porque la población no respeta el tema de las cuarentenas. Siempre hay una movilidad y el chileno siempre busca cómo sacarse el pillo, siempre busca cómo pasar el control”.

— ¿Y qué se puede hacer, poner mano dura y fiscalizar más o buscar otras alternativas?

“Siempre cuando uno lo consulta, se dice que falta más fiscalización; pero tampoco podemos estar esperando a colocarme la mascarilla si no me fiscalizan. Es un tema de responsabilidad. Yo sé que tengo que usar la mascarilla y no tengo que esperar a que alguien me diga que la tengo que usar”.

— ¿Entonces qué sería mejor, buscar alternativas a las cuarentenas o fiscalizar más duro?

“Yo creo que va de la mano. Hay que buscar que las personas logren tomar conciencia. Muchas veces las campañas comunicacionales van mal dirigidas y hace que las personas se confíen cuando no se puede confiar”.

— ¿Y cómo ves la evolución en Pucón? ¿Hasta cuándo podemos estar en cuarentena?

“Ahora, afortunadamente, los casos han bajado. De tener 10 ó 15 casos diarios, hemos bajado a tener 2 ó 3 casos. Y el índice de positividad igual disminuyó. De un 28% ahora tenemos un 11,1%. en más de 100 exámenes diarios”.

— O sea, eventualmente podríamos salir de la cuarentena la próxima semana (la entrevista se hizo el viernes 30 de abril)…

“Esperemos que así sea. Pero esto es algo que no solo tiene que ver con el índice de positividad, sino que con otros factores como la disponibilidad de camas UCIs y ahí todavía estamos complicados. Hasta ayer había cinco camas UCI, pero es relativo, porque hay un accidente de tránsito y esas camas se ocupan”.

— ¿Cómo crees que nos va a cambiar la vida después del covid?

“A todas las personas les ha afectado de una forma distinta y son formas distintas de ver el futuro. Hay algunos que son súper pesimistas y otros que no; que valoran otras cosas y son introspectivos”.

— Sobre la vacuna, cuando ya hay un alto porcentaje de la población objetiva inoculada, ¿en qué momento podremos ver los efectos en Pucón?

“Hummm… en septiembre probablemente”.

— ¿Y cómo vamos a ver los efectos? ¿Habrá menos gente enferma? ¿Menos gente en UCI? ¿Qué indicador debemos mirar?

“En otros países ha pasado que han disminuido los casos, pero el objetivo principal de la vacuna es disminuir las complicaciones. Por eso, cuando se vea un efecto de las vacunas en Pucón, va a haber una disminución en la gravedad de los casos de covid. Actualmente y no como era el año pasado o en enero cuando los pacientes que teníamos grave o en hospitalización domiciliaria eran adultos mayores; ahora el grupo etáreo ha disminuido y es la población adulto joven”.

— ¿Por qué pasa eso?

“Porque tienen mayor movilidad y se están enfermando más”.

— ¿Pero hay más jóvenes que se agravan porque se enferman más o porque hay variantes más potentes?

“Actualmente está la variante brasileña que acá nosotros no hemos tenido casos, pero no es porque todos los casos se aisles o se les haga seguimiento. No tenemos la certeza si todos estos pacientes sean del virus normal no mutado”.

— ¿Hasta cuándo crees que vamos a seguir en el país con las medidas restrictivas?

“Yo espero, y esto es algo súper personal, que en 2022 tengamos esta luz de esperanza y podamos disminuir las medidas de restricción. Poder viajar sin tener mayores preocupaciones. Eso es lo que espero”.

— ¿Y cómo se proyecta la evolución del virus en los años que vienen? ¿Será como una gripe?

“Creo que va a ser como la influenza. Como va a existir un gran grupo vacunado e inmunizado, el virus circulante también va a ser menor como la influenza. Probablemente todos los años, entre enero y abril, vamos a tener que vacunarnos contra el covid y sus mutaciones”.