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Opinión

Delito y trabajo

Publicado

en

*Por Francisco Vega Duarte

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Para algunos, el delito es un trabajo. Su trabajo. Puede tratarse de uno de los delitos más repudiables contra la vida de las personas, de lavado de activos o de esos miles de ilícitos que cada año no se denuncian. También puede ser una actividad informal o tradicional, instalada al filo de la legalidad.

Sin embargo, la gran mayoría de las personas en edad de trabajar (la fuerza laboral) lo hace de manera honesta. Dependientes, independientes, trabajadores a honorarios, microemprendedores o quienes laboran a trato, muchas veces en condiciones precarias. Son ellos quienes generan valor económico y, con ello, la circulación de dinero y mercancías, articulando una extensa trama de proveedores de productos y servicios. Son personas que llevan el sustento a sus familias y que, en una región como La Araucanía, enfrentan salarios bajos y condiciones laborales complejas.

Hoy, más que nunca, el empleo está complicado. A la persistente desocupación regional y los bajos salarios se suma ahora el arribo de la inteligencia artificial, que comienza a transformar distintas actividades y oficios. Este escenario puede convertirse en terreno fértil para la irrupción de un competidor desleal en la vida cotidiana de las personas: la posibilidad de integrarse a alguna estructura delictual y participar de las diversas economías ilegales, con la expectativa real de aumentar los ingresos mes a mes y marcar una diferencia respecto del resto de la vecindad. En la población, la villa, el condominio o el country.

Es aquí donde se pone en juego el carácter de las personas, pero también donde pesan el agobio del endeudamiento, la falta de oportunidades y la precariedad. Es aquí donde parte de la sociedad mira hacia el lado y donde la autoridad corre el riesgo de privilegiar el espectáculo de la seguridad por sobre una estrategia integral para enfrentar el crimen.

En esa tarea, el municipio está llamado a ser un actor activo en la promoción de los mercados locales y en el combate al delito que daña a Pucón como destino turístico. También debe promover una cultura de saberes y oficios calificados, vinculados a las necesidades de la economía puconina.

Asimismo, son necesarias e ineludibles políticas que acompañen el desarrollo de las trayectorias laborales de las personas. El mejoramiento de caminos, la modernización del transporte público, una salud y educación municipal de calidad, políticas de seguridad turística, la mantención de luminarias y la poda de árboles son elementos fundamentales para que las personas puedan desarrollar sus actividades laborales y de ocio.

Esto incluye, por qué no, avanzar hacia un Pucón multilingüe, donde sea posible atender adecuadamente a un turista en inglés, portugués o chino.

La prosperidad se construye sobre una sociedad educada y, para ello, debemos proyectar los oficios locales. Un garzón que se comunica en inglés puede acceder a mejores oportunidades laborales. Si, además, cuenta con formación ética y habilidades blandas, puede contribuir a que el visitante tenga una buena experiencia y decida regresar.

Ahí cobra relevancia el empresario, porque de él también dependen las posibilidades de invertir en las personas. Son los trabajadores quienes, finalmente, marcan la diferencia en el cara a cara con el visitante. La capacitación no debiera entenderse únicamente como un costo, sino como una inversión en la calidad del destino turístico.

Cuando ya comienza la temporada primavera-verano, como comunidad local debemos buscar espacios para un diálogo social que permita generar mayor prosperidad económica para Pucón. Quizás para algunos no fue bien vista la instalación de un Mall Chino en calle Ansorena, pero lo concreto es que también requiere mano de obra local.

Quizás sea más prudente poner el foco en quien opera al margen de la ley, en quien pretende saltarse la fila, en quien busca el atajo o en quien utiliza un negocio para lavar dinero de origen ilícito.

La pregunta, entonces, no es solo cómo perseguimos el delito. También es cómo construimos las condiciones para que el trabajo legal, digno y productivo sea una alternativa concreta y atractiva. ¿Dónde está el municipio para llevar adelante este urgente trabajo?

*Francisco Vega Duarte es Licenciado en Ciencia Política UC.; Magíster en Gobierno y Sociedad UAH y Ex Coordinador Regional de Seguridad Pública en La Araucanía.

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