Los duros testimonios que refuerzan acusación de acoso sexual en departamento de Educación

Testigos describen en detalle los hechos que dieron lugar a la demanda que tiene a la municipalidad local en un juicio laboral que se ventila en tribunales. “Denigraba a las mujeres”, dicen. En tanto, la defensa apela, entre otras cosas, a que la denuncia no se hizo a tiempo y agregan que se trataba de una amistad que se salió de los márgenes acostumbrados.

 

Por Rodrigo Vergara

 

Si bien los hechos sucedieron, según la denuncia, en abril de 2017, sólo se manejaban como un comentario de pasillo en las oficinas de la Dirección de Educación Municipal (DAEM). Y no fue hasta un reportaje de La Voz…, en junio de este año, que el caso se hizo público. Se trata de la denuncia por acoso sexual que la fonoaudióloga C.F.L.S., realizó en contra de un colega con el que trabajaba en la escuela pública de Palguín Bajo. Y el hecho derivó en un sumario que sería rechazado por el alcalde Carlos Barra; y también en una causa judicial por una demanda laboral que la profesional realizó en contra de la municipalidad. Y es en esta última arista que se conocieron los testimonios de testigos presentados por la parte acusadora, quienes con su relato refuerzan los dichos de la mujer y exponen una serie de hechos que hacen dudar de la investigación administrativa llevada adelante por las autoridades de la DAEM.

El primero de los testimonios, disponibles en los audios en los archivos web de la página del Poder Judicial, la psicóloga Ángela Quezada, quien se identificó ante el juez que sustenta la causa como una profesional que trabaja para el departamento de Salud de la municipalidad, para otros colegios fuera del sistema público y también de manera particular. La profesional explicó en el tribunal, que conoció a quien aparece como víctima en el proceso legal, en marzo de 2017, ya que ambas formaban parte de un equipo multidisciplinario contratado por el Departamento de Educación para la escuela de Palguín Bajo.

Luego de algunas preguntas de contexto y técnicas (como qué tipo de contratos y cuántas horas trabajaban para la DAEM) realizadas por el abogado Marcelo Vera, representante de la denunciante, Ángela Quezada comienza el relato que dieron pie a la denuncia por acoso sexual. “Yo también fui testigo de lo que ahí ocurría. El educador diferencial (se refiere a quien supuestamente ejerció el acoso) tenía un trato burlesco en un punto en que llegó a ser algo ya grave. Eran acosos hostiles que denigraban a las mujeres en general. A mi también. Y en el caso de (nombra a la denunciante) fue permanente en el tiempo. Y en muchas ocasiones le hacía bromas con sus senos”, se escucha en el audio de la audiencia.

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En este punto el abogado Vera le pide a la testigo que, para los efectos de especificar técnicamente y acreditar la dimensión del acoso, sea más explícita en los dichos: “Le decía, por ejemplo, que tenía sus senos grandes. ‘Tienes tetitas grandes’. Recuerdo que si hacíamos alguna actividad y nos tomábamos una foto como equipo, después le hacía dibujos a esa foto en los senos y la enviaba al grupo de whatsapp del equipo. La molestaba con un colega, un profesor de inglés, y que él (el colega) se iba a fijar en sus tetitas. Todo el tiempo eran bromas de ese tipo”.

La testigo explica que los dichos del hombre los hacía, por cierto, sin el consentimiento de la víctima y que la denunciante no era la única mujer que sufría el acoso. También reveló que en muchas oportunidades el director del colegio, Héctor Zúñiga, le llamó la atención al funcionario por el comportamiento soez.

“Yo como encargada de convivencia y también como psicóloga, me tocaba recibir todas estas quejas y contener, también a (nombra a la denunciante) y era evidente el daño psíquico que estaba ocasionando en ella y en otras colegas también”, dice la profesional en su testimonio.

La testigo también revela que había otras mujeres que habían sufrido el mismo acoso, pero que nunca habían realizado una denuncia formal y por escrito, sino que sólo habían sido de manera verbal: “Después llegaban al departamento de Educación, pero no se comprobaban”.

Por lo mismo, la recomendación de Ángela Quezada fue que todas las víctimas realizaran una carta y se la enviaran al director, para que éste la derivara a las autoridades del DAEM. A esto último, según el relato, se sumó un profesor de inglés, quien señalaba que el acusado le dejaba páginas pornográficas en el computador cuando se lo facilitaba.

El testimonio de la testigo continúa con los efectos que la conducta del acusado generaron en la víctima. La profesional explica que la fonoaudióloga denunciante se mostraba complicada al llegar a trabajar al establecimiento y generalmente caía en crisis: “Lloraba y teníamos que contenerla. Como que ya era una situación de rabia porque él no paraba. Evidentemente había un daño”.

Ángela Quezada explica ante el juez que se realizaron dos denuncias mediante dos sendas cartas. Lo anterior derivó en un oficio de la dirección del establecimiento para el DAEM. “Las denuncias fueron recepcionadas por don Alejandro Durán. ¿Por qué me consta? Porque nosotros fuimos a hablar con él después de que se entregan estas cartas para hablar de esa situación y de lo que ocurría. Él nos acogió súper bien, nos contuvo. Nos agradeció y nos dijo que él ya tenía antecedentes de este colega. Y nos explicó que se iba a hacer un proceso de sumario”, explica en el audio.

Según el relato, Duran les señaló que sí o sí, el funcionario sospechoso no seguiría trabajando durante el próximo año y que estuvieran tranquilas, ya que serían contactadas por el abogado del departamento, Eduardo Ramírez. “Nos llama donde Eduardo Ramírez. Él nos dijo que efectivamente se cursaría un sumario y que por la gravedad no se le iba a dar la opción de, simplemente, no renovarle y que iba a haber un sumario administrativo y que era muy probable que nos iban a llamar nuevamente para decir lo que sucedía”, dice.

El problema, según el relato de Quezada, es que lo señalado tanto por Durán como por Ramírez (en torno a que serían llamadas a declarar), no pasó. Y ante la pregunta del abogado representante de la víctima, sobre si ésta había declarado en la investigación administrativa, la testigo señala: “Para los efectos de un sumario no. Nosotros, solamente, hablamos con el señor Ramírez cuando fuimos las tres. Él nos mostró una carpeta de sumario, pero más que eso no. Siempre nos dijo que él nos iba a informar. Eso fue lo que yo al menos vi”. La testigo aclara, además, que el acusado siguió trabajando hasta el fin del año y del contrato que finalizaba, en principio, en febrero de 2018. Además acusa que las “bromas” y el hostigamiento constante hacia sus colegas mujeres continuaron hasta el fin de ese año escolar 2017.

La testigo también aclara que en noviembre se los cita a una reunión al equipo de profesionales de la escuela en la que les comunica que por razones de presupuesto y sobredotación de profesionales, se van a disminuir horas de trabajo. Pero que se les citaría de a uno para comunicarles las nuevas condiciones. Ángela Quezada, señala que ella se enteró por el director de sus nuevas condiciones y a que a la denunciante nunca le notificaron: “A (nombra a la denunciante) nunca le avisaron”.

El punto es que la testigo sostiene, luego de señalar que la denunciante siempre fue responsable con su trabajo y que incluso había sido premiada en varias oportunidades, que en enero se enteró de que la fonoaudióloga no continuaría. Esto, más allá de una eventual reducción de horas de trabajo que todos los profesionales, en principio, sufrirían: “Después de eso nos enteramos que no habían 20 y tantas horas (se refiere a la reducción de horas laborales) sino que de plantón no habían horas para ella”.

El director del DAEM, Alejandro Durán, y el abogado de la repartición, Eduardo Ramírez.

Sobre las razones del término de la relación contractual de la fonoaudióloga con el DAEM, la testigo dice que la profesional le señaló que los directivos de Educación se habían molestado por que exigió que le entregaran su contrato. “Cuando ella solicita su contrato tuvo problemas porque le dijeron que era problemática”, se escucha en la grabación. También, en principio, pidió conocer en qué estaba el sumario a lo, según el testimonio, no tuvo respuesta. Al final, la fonoaudióloga ni siquiera renovó por menos horas, sino que simplemente y, según la denuncia laboral, fue una decisión tomada en el departamento de Educación municipal. ¿La Razón? de acuerdo a la testigo, por eventuales altercados tenidos en el contexto de la posible renovación del contrato, con el jefe del programa de integración, Javier Nehuelcheo, y con el jefe del DAEM, Alejandro Durán.

Ante la pregunta del por qué no se realizó un nuevo contrato a la profesional, Ángela Quezada, responde: “Por lo que nosotros pudimos observar como equipo directivo fue porque en ese momento tuvo un altercado con Javier Nehuelcheo y Alejandro Durán, donde la acusaron que era una funcionaria problemática por lo que ella nos contó y que por eso, porque habían muchos problemas y temas, no iba a seguir trabajando”.

Luego de esa respuesta, el abogado Marcelo Vera, pregunta si la denunciante era problemática y la respuesta de la testigo fue: “No. Para nada”.

 

“Nunca las llamaron”

Quien también prestó testimonio en el juicio laboral, en el que se espera una sentencia en los próximos días, fue el también fonoaudiólogo Nicolás Gómez. Este profesional, recalca los dichos de Quezada y reafirma que las alusiones realizadas por el supuesto acosador siempre llevaban la carga sexual. También refuerza la idea de que nunca la llamaron a declarar para el sumario administrativo que, se supone, se llevaba adelante por el caso.

“Las manda a buscar a el abogado del departamento de Educación, todo esto en noviembre de 2017, para avisarles que se queden tranquilas, que se iba a hacer la denuncia, que se iba a hacer un sumario y que las iba a mandar a declarar. Yo la verdad es que compartí con (nombra a la denunciante) todo ese proceso y la verdad es que nunca las mandaron a llamar para hacer algún tipo de declaración”, se escucha en el audio del testimonio del también fonoaudiólogo, quien agrega que, hasta donde sabe, no se tomaron medidas inmediatas en contra del acosador.

 

La tesis de la defensa municipal

De acuerdo a las fuentes consultadas por La Voz…, la teoría de la defensa de la municipalidad apunta a que no se está en presencia de un acoso sexual, sino que de una amistad que se salió de los límites. Y que incluso hay testigos, que no están aún (no los suben instantáneamente) en los archivos de audio del Poder Judicial, que explican que existía una amistad entre el supuesto acosador y la eventual víctima y que ésta, de alguna forma, se habría salido de los cánones de costumbre usuales entre colegas.

Además se argumenta que el hecho no se denunció a tiempo, ya que los testimonios apuntan a que el supuesto acoso partió en abril y recién se hizo la denuncia en noviembre. Además que la profesional, en definitiva, no aceptó la rebaja de horas por lo que se le dejó terminar el contrato. También rechazan que la razón de que no siguiera trabajando estuvo en un eventual altercado con Durán o algún otro directivo. “No es efectivo”, dicen las fuentes consultadas.

Por ahora, el sumario administrativo que fue cerrado sin cargos, en primera instancia, porque el denunciado dejó de pertenecer al departamento de Educación, fue reabierto con un nuevo fiscal. La sentencia de la causa laboral, en la que la denunciante pide una indemnización cercana a los $12 millones, es probable que esté para los próximos días.