Nuevo mayor Miguel Ochoa: la luz al final del túnel de los tacos en Pucón

Cuando lleva apenas un mes de jefatura en la comuna, el oficial decidió tomar la iniciativa y diseñar un operativo que aplicó este fin de semana para aminorar los insufribles atochamientos que se viven en verano, principalmente, en el acceso desde Caburgua y Curarrehue. Definitivamente es un principio.

El mayor de Carabineros Miguel Ochoa 41, casado y dos hijos) lleva cuatro semanas en el cargo y, en ese corto período de tiempo, el hombre ya ha marcado su permanencia en Pucón. O, al menos lo ha intentado, lo que de todas formas es un avance. Y el punto es que después de años de sufrir con los tacos inmisericordes del verano, Ochoa se atrevió y planificó un servicio extraordinario anti tacos. Y lo aplicó el fin de semana que recién pasó y los resultados fueron más que alentadores. Muy alentadores. El atochamiento de horas se redujo a minutos. Y eso implica que, por fin, hay una luz al final del túnel de los tacos.

“Con el mando de esta unidad llevamos un mes y los oficiales que me siguen, menos de un mes, pero desde el primer fin de semana vimos una problemática que se presentaba en la comuna, tanto de tránsito para llegar a Pucón desde Villarrica y la problemática que se daba en Camino Internacional desde Caburgua o Curarrehue. Hace dos semanas empezamos a instaurar un servicio que, obviamente tuvo que ser modificado conforme a la problemática que se iba presentando. Incidimos, pero no logramos el impacto que queríamos”, explica el oficial recién egresado de la Academia Policial.

El punto es que para el fin de semana siguiente, es decir el que pasó, Ochoa y su gente decidieron atacar con todo: “Ya para este otro fin de semana, ya que este servicio se está haciendo los viernes, sábados y domingos; decidimos cambiar la metodología y afrontarlo como una problemática que estaba afectando a la comuna. Decidimos incidir para ver si podíamos darle solución a lo que incomodaba a toda la gente”.

Así las cosas, lo que parecía un imposible y una dificultad insalvable para muchos, se transformó en una situación compleja, pero abordable. Lo paradójico es que la mejora se dio justo el fin de semana en el que el diario El Mercurio dedicaba la portada de su cuerpo nacional al problema. “Utilizamos la estructura vial que hay y empezamos a dar tanto el regreso como la salida de gente tanto a Pucón como a Caburgua. Y esto nos dio un buen dividendo. Disminuimos de dos a tres horas el trayecto que se hace en 10 a 15 minutos; a un tiempo razonable. 15 a 20 minutos máximo. Y eso, obviamente nos tiene muy satisfechos”, explica.

Ante la consulta sobre el qué gatillo en Ochoa hacerse cargo de un problema grave, el oficial sostiene: “Yo evalúo mucho la percepción de la gente a la labor que está efectuando Carabineros. Como ya vi que había un descontento social en ese tramo, y si estaba en mí poder hacerlo, obviamente incidimos en la problemática. Ahora, yo no soy el que va a solucionar ese problema de tránsito. Solamente yo estoy ayudando a que todo fluya un poco más cordial. Pero esa problemática de tránsito se va a dar el próximo año si es que no se interviene la estructura vial. La causa del problema es la estructura vial. Nosotros atacamos el problema, pero no la causa”.

Se nota que Ochoa ha estudiado el problema. De hecho conoce las medidas exactas de la denominada “tercera vía” devenida en “berma multipropósito”. Sabe que por ese tramo no puede ser usado como una vía (“le faltan 15 centímetros”, dice), pero a raíz de la contingencia es razonable ocuparla como una vía (para eso fue construida) de descongestión. “Viendo las circunstancias y aprovechando que está ese espacio es que nosotros, en servicio extraordinario, lo que significa que no se puede usar siempre, la utilizamos como vía de circulación. Todo esto, escoltado por motocicletas”, explica.

Pero la acción no es gratis para los uniformados. Son, en total, 17 carabineros que trabajaron en el taco por día (al mediodía y en la tarde). Eso, obviamente, debilita otras áreas del servicio. Lo bueno es que Pucón no presenta problemas delictivos graves que hagan que enfocarse en el tránsito sea peligroso en materia delincuencia: “Esto igual tiene su costo. Ahora no vamos a estigmatizar que hay una problemática delincuencial. No es así y es por eso que viendo que existe el espacio para hacer este otro trabajo de tránsito, lo hicimos. Si tuviésemos una problemática delincuencial, yo hablaría con las autoridades para ver cómo abordamos de otra manera y no disminuir la oferta de carabineros en la población”.

Por ahora, el servicio fuerte se realizará durante los fines de semana (viernes, sábado y domingo) que resten del verano. Los días de la semana, en tanto, se realizará el servicio disminuido: “Se utilizarán menos carabineros, pero que sí logren agilizar en la llegada de Caburgua a Pucón”.