Oficio municipal a la Cámara de Diputados dice que el SII catastró la casa de Bachelet y no la de Piñera

Tesis de la administración pública local apunta a que no es condicionante recepción de obras o permiso de construcción para pagar el impuesto territorial y que solo depende del organismo recaudador de impuestos.

En la imagen una de las viviendas que hay en el terreno de Sebastián Piñera en la zona de Renahue en Caburgua. (Fotografía de archivo).

La municipalidad de Pucón emitió un oficio a la Cámara de Diputados en el que informa sobre la situación de los permisos de edificación del Presidente Sebastián Piñera y los compara con los de la ex Presidenta Michelle Bachelet. Esto, para demostrar que es resorte del Servicio de Impuestos Internos (SII) el tasar las edificaciones en las propiedades para posibilitar el cobro correcto del impuesto territorial o contribuciones.

Si bien el documento, al que tuvo acceso La Voz…, no hace referencia a los nombres de ambos jefes de Estado (el actual y su antecesora), sino que sólo los identifica a través de los roles de sus propiedades. Así las cosas, la propiedad de Piñera la marca con el rol 00132-00008 y la de Bachelet con 00810-00041. El oficio marca la posición municipal ya en el quinto párrafo. Ahí se señala: “Las facultades de fiscalización preventiva ya sea masiva o selectiva del SII para disminuir la elusión o evasión de materia tributaria de los bienes raíces son amplias, es una actuación de oficio por la categoría o gravamen, o a requerimiento del interesado (contribuyente) como es el caso de las solicitudes de revisión y/o modificación de avalúo del terreno, de un bien raíz o de sus construcciones”.

El texto afirma que para la correcta determinación del avalúo de un bien raíz o de sus construcciones no es necesario, siquiera un permiso de edificación y, por cierto, recepción definitiva de obras. “El hecho que genera la obligación es la existencia material de las construcciones y de los usos en el inmueble”, se lee en el texto firmado por el alcalde Carlos Barra.

En el párrafo siguiente compara, para dejar en claro la tesis, los roles de Bachelet y de Piñera. Para el caso de la ex mandataria dice que el rol 00810-00041, también ubicado en la zona del Lago Caburgua, el que si bien pertenece a Cunco sigue catastrado en Pucón; registra tres permisos de edificación (dos del año 1995 y uno de 2013): “La última actualización catastral efectuada por el SII es del año 2010, es decir, cuando aún no se tramitaba el permiso de construcción del año 2013 y sin embargo se encuentran tasadas las construcciones y por lo tanto incorporadas en el cobro de contribuciones”.

Es decir y según el documento elaborado por la Dirección de Obras de la municipalidad, el SII catastró el terreno de Bachelet, pero no el de Piñera. El resultado de ellos, según esta posición, es que la ex mandataria pagaba contribuciones ($80.000) y Piñera prácticamente no lo hacía ($500). Lo que el documento no explica, por cierto, son las razones de por qué el SII catastra uno y no el otro. La última actualización del registro de Michelle Bachelet se marca en mayo de 2010, a pocos meses de iniciada la primera administración de Piñera. En los hechos, ninguno de los dos mandatarios tenía recepción de obras y ambos están denunciados. Uno en Pucón (Piñera) y el otro (Bachelet) en Cunco. La infracción es la misma: habitar una vivienda sin recepción final.

El oficio de la municipalidad llega a la siguiente conclusión: “Se concluye de facto que la decisión de incorporar el avalúo de las construcciones existentes en un predio agrícola o no agrícola en la tasación global del inmueble, es facultad discrecional del SII, no existiendo impedimento legal o pre requisitos para ellos tales como la existencia o acreditación de permisos de edificación y/o recepción definitiva, bastante sólo la constatación in situ por el fiscalizador de la existencia de las construcciones”.

Luego de eso el oficio relata cómo la municipalidad se ha coordinado con el SII para abrir una oficina local a cargo de hacer estos trámites y catastros, pero que en el fondo falta personal para cubrir la alta demanda de la zona.