Aumento de actividad volcánica en el Villarrica alerta a las autoridades y ponen la mirada en los ascensos al cráter

Comité de emergencia local se reunió durante la tarde y acordaron oficiar a las agencias para asegurar que los clientes reciban la información adecuada y piden respetar el perímetro de seguridad de 500 metros antes de la cima.

Cerca de cuatro mil personas hubo este miércoles en el centro de esquí ubicado en los faldeos del Villarrica.

Cerca de cuatro mil personas había a eso del mediodía en el Centro de Esquí Pucón. Eran 800 autos en el estacionamiento y otros tantos que hacían largas filas para poder ingresar. Eso, además de los cuatro grupos que subían hasta la zona del cráter en un día más de la más tradicional actividad de turismo aventura de la zona: ir a ver el lago de lava del Volcán Villarrica. Pero no era un día más. Desde hacía varias horas las alertas comenzaron a encenderse con un reporte del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) que anunciaba que se registraba una sismicidad (tremor) más contínua y menos espaciada. Además de una mayor actividad en el cráter producido por “la dinámica del lago de lava”. Con todo, el organismo mantenía el nivel de alerta en “verde”, lo que significa que la actividad se consideraba normal dentro de la dinámica histórica del macizo. Pero no era la única fuente de información. El Twitter del Proyecto Volcán Villarrica (POVI) anunciaba en inglés que, técnicamente, estaba ocurriendo una erupción estromboliana en progreso. Todo esto acompañado con espectaculares fotografías de las explosiones en la cima y con las balas de lava avanzando por la ladera unos 300 metros. 

Así las cosas, y pese a que la información oficial emanada del Sernageomin insistía que todo estaba normal, igual el Comité de Emergencia Comunal (COE) mantuvo una reunión durante la tarde y el foco principal de ella fue, en los hechos, cómo generar un control a las empresas que suben hasta el cráter para que no exponer a los clientes y guías, ya que las explosiones son evidentes y los piroclastos expulsados tienen el potencial de convertirse en potenciales proyectiles mortales. Algo no menor.

“Hoy día nosotros estamos tomando decisión respecto de qué manera nosotros le vamos a informar a la comunidad que toma algún ascenso al cono volcánico que tome las precauciones al respecto, por el aumento de la expulsión de elementos piroclásticos que podrían causar un accidente”, explicó Rodrigo Ortiz, administrador municipal y quien presidió el COE. Sobre el cómo harán esta información, Ortiz señaló: “Para ello, vamos a oficiar a las agencias para que tomen las medidas dentro de sus equipos, le informen al turista y, obviamente, eviten acceder al cono, dado que existe este riesgo”. Pero Ortiz fue más allá y señaló que de existir un riesgo mayor, tendrían que ver la manera de suspender los ascensos. 

Y la intención se materializó en un hecho relevante solo algunas horas después de la reunión del COE. Eso, por que a eso de las 18 horas se ofició a las agencias registradas un oficio donde se les pide que le informen a los turistas la condición del cráter y que respeten la sugerencia de la Onemi de no ir más allá de los 500 metros antes de la cima del volcán. (Para ver el documento haga click aquí)

Espacio Disponible

La mayor complicación es que no existe una herramienta legal que pueda restringir el acceso al cráter. Esto quedó establecido luego de la erupción de 2015, cuando algunas agencias llegaron, incluso, a tribunales para levantar la restricción generada después de la explosión del 3 de marzo. Así las cosas, sólo existe la recomendación de llegar hasta metros determinados (pueden ser 300 metros o 500 metros). Pero, en los hechos, nadie controla eso. Así lo señala, el administrador del Parque Nacional Villarrica, Jorge Paredes.“Eso lo determina el Sernageomin (la zona de exclusión) por el riesgo de la caída de los piroclastos que es una roca sólida y que viene caliente y que al tocar a una persona puede tener un resultado fatal. Lamentablemente no tenemos personal para que suban al cráter con el grupo de turistas y poder ver que respeten la zona de exclusión. Es imposible. No tenemos gente para eso”, expresó Paredes. 

Así las cosas, las agencias se resguardan al hacer firmar a sus clientes un documento de exención de responsabilidad, el que en los hechos —se entiende— el cliente asume los riesgos de la experiencia de llegar hasta la cima del cráter del que es considerado el volcán más activo y peligroso de Chile. Según algunos entendidos, eso sí, el famoso documento, jurídicamente hablando, podría tener un valor similar a los anuncios de los estacionamientos de supermercados y centros comerciales que avisan que no se hacen responsables en caso de robo. Eso, ha sido desechado en innumerables fallos en la justicia civil.