Comunidades siguen lucha contra escombrera y entregan una carta a la seremi de Salud

“Vamos a dar la pelea hasta el final. Esto recién está empezando”, dijo la dirigente Sonia Ñanco.

Los dirigentes previo a la salida hacia Temuco, fuera de la oficina parlamentaria del diputado Fernando Meza, quienes colaboraron con la gestión.

En lo que ya se ha convertido en una disputa emblemática de los temas medioambientales en Pucón, una representación de las comunidades de Palguín, Llafenco y Loncofilo se trasladó hasta Temuco para entregar una carta a la seremi de Salud, Katia Guzmán, en contra de la escombrera que pretende reiniciar sus actividades a metros del río Palguín. El grupo, liderado por la dirigente Sonia Ñanco, explica las complicaciones que las instalaciones traen a las comunidades del sector, sobre todo porque está instalada a una muy corta distancia de un cementerio mapuche y una pampa ceremonial donde los miembros de la etnia realizan sus actividades religiosas y sagradas. Además, la califican como un vertedero y no un lugar para recibir el material sobrante de las construcciones y el negocio inmobiliario, como fue planteada en su origen.

La carta hace alusión a los inconvenientes culturales y ambientales y, además, incita a la autoridad para que vea la situación en terreno. “A solo 50 metros de la escombrera están el cementerio indígena que tiene aproximadamente 100 años, la pampa donde realizamos nuestras ceremonias mapuches como el nguillatún; también está el río Palguín que ya se está viendo afectado por todo lo que ahí se bota”, se lee en la misiva, la que agrega: “Nosotros como vecinos haremos hasta lo imposible para que este vertedero no se abra debido a todo el daño que esto causará a los vecinos como también al medio ambiente”.

Sonia Ñanco, explicó a La Voz…, que el objetivo de la carta y la posible reunión con la seremi es agotar los recursos para que la escombrera no abra sus puertas. “Eso no es escombrera, es un vertedero. Se echa de toda clase de basura y eso es no lo que no queremos. Vamos a dar la pelea hasta el final. Esto recién está empezando”, señaló la dirigente social.

La escombrera fue cerrada por la municipalidad hace casi un año, pero la empresa interpuso un recurso de protección que ganó y luego subsanó observaciones realizadas por la seremi de Salud en un sumario sanitario. Por lo mismo, está avalada legalmente para abrir. Esto, pese al rechazo de las comunidades aledañas.

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