Primera quincena del verano: algo lento, pero el comercio está optimista

La llegada masiva de visitantes a la Comuna es aún tema pendiente en Pucón. Las lluvias de principio de mes, la postergación del Ironman y las secuelas del estallido social, son algunos de los argumentos que señalan quienes esperan ofrecer servicios a los turistas.

William Hatcher, de apariencia alemana y acento colombiano, dice que jamás se queja. Pero reconoce que su negocio, “Sol y Nieve Aventure”, vive un enero muy diferente a los de años anteriores. “Para comenzar el clima no fue favorable durante la primera semana. Para quienes trabajamos con servicios como el ascenso al volcán, rafting y trekking, el clima es el primer factor que influye en la afluencia de clientes”, señala y luego agrega: “También la suspensión del Ironman 70.3 dejó de traer un gran grupo de gente, su ausencia dejó un vacío”.

Acostumbrados a una súbita demanda por estas fechas, hostales, restaurantes, comercios y servicios están preparados para atender a los centenares de visitantes que cada año escogen Pucón como destino. Coinciden en que la temporada “aún no arranca” pero sus encargados y empleados mantienen el optimismo y confían en que solo se trata de un retraso.

Claudia es una de las jóvenes que atiende al público en la chocolatería Spezialitaten. El verano pasado trabajó en la calle Fresia y compara las temporadas 2019 y 2020. “Para mí como puconina es agobiante el murmullo de tanta gente en la calle. Este año no he sentido ese ruido y ahora encuentro que si no llegan los turistas económicamente nos resultará malo. Mis compañeras también comentan que está lento”, asegura.

Expectativas

Espacio Disponible

“La temporada se retrasó por el tema de la exclusión social”, apunta sin titubeos Eduardo Cid, quien lleva diez meses atendiendo a los clientes en Kuchenlanden. “Este año ha estado un poco lento, se está retrasando todo, tanto para los estudiantes como en los trabajos. Tenemos un colega que se tuvo que devolver a su ciudad porque tenía que terminar la universidad y aún no regresa porque los lapsos se han extendido”, agrega. Durante el verano pasado Cid trabajó en Café Luthier y dice que la cantidad de gente que se veía era mucho mayor: “Creo que la suspensión del Ironman bajó la afluencia de personas, tengo amigos que trabajan en hoteles y me dicen que las reservas que estuvieron en el 100% y bajaron”. 

Nicolás Millado es un muchacho vivaz y atento que cada año atiende a los usuarios de un negocio familiar de cuatriciclos cerca de la Plaza. Junto a su amigo Tomás comenzaron la temporada el viernes pasado con entusiasmo, pero aún no se sienten abrumados por el trabajo al que están acostumbrado: “La primera tarde apenas arrendamos cuatro carros, pero sabemos que cuando arranque bien el verano habrá días en los que nos quedaremos sin vehículos para ofrecer”. 

Pese a la inquietud de las personas consultadas por La Voz… todos coinciden en que Pucón está preparado para cuando arranque la alta demanda de servicios. Esto es, con insumos, personal contratado para la temporada y promociones.

Es especial los hostales y hoteles han procurado manejar precios especiales para aquellas personas que son potenciales pasajeros. Rosa Rogel, dueña del Hostal Víctor comenta que el pasado fin de semana recibió a seis huéspedes, aun cuando antes de la suspensión del Ironman tenía el 100% de las reservas copadas. 

“Estos primeros quince días de verano —reflexiona la gerente— han sido un poco mejor que diciembre, que fue un mes en el que casi no hubo gente. Igual está como un poco lento. Pero está empezando recién a funcionar esto”. Su estrategia es brindar una gran amabilidad y negociar los precios de las habitaciones, especialmente con quienes llegan a la puerta sin reserva o cuando permanecen por varias noches.