Víctor Durán: “Sugerimos que se instalen letreros móviles en aquellos sectores del lago que superen la norma de toxinas”

La Seremi de Salud, en tanto, publicó su tercer informe de este mes con los resultados del monitoreo de florecimientos algales en el Lago Villarrica. En él se sostiene, como en el anterior, que en el sector La Poza el riesgo de toxinas es medio- alto, pero que en la Playa Grande no presenta problemas para la integridad de las personas.

Los blooms de algas podrían durar unos 25 años más para finalmente desaparecer si el plan de descontaminación del lago es efectivo (fotografía Rodrigo Navarro).

“Si hoy día uno va a La Poza no encontrará un letrero que advierta que hay algas que generan toxinas y que esas toxinas están en niveles de riesgo alto para quien consuma o tenga contacto con el agua”, expone con preocupación el ambientalista y creador de la agrupación Vigilantes del Lago,  Víctor Durán, para respaldar la propuesta que realizó este martes 21 ante la Seremi de Medio Ambiente. “Sugerimos que se instalen letreros móviles en aquellos sectores del lago que superen la norma de toxinas, para informar a la comunidad”.  

La presencia de toxinas generadas por microalgas en el sector La Poza y en la desembocadura del Río Plata, fue anunciado este martes por la Seremi de Salud en el tercer Informe publicado este mes (con muestras tomadas el lunes 20 de enero), donde además da cuenta de que el estudio arrojó la categorización de “sin riesgo para la salud de las personas” en las tres muestras tomadas en Playa Grande.

Durán señala que los protocolos de acción ante la presencia de riesgos por toxinas en las aguas del Lago Villarrica deben agilizarse. “En los países desarrollados el protocolo actúa con mayor inmediatez”, explica y luego añade: “Por eso también propongo que se desarrolle una App que permita a la comunidad informar directamente a las autoridades donde haya presencia de Bloom de algas, y que se instale en Pucón una oficina con un profesional que cuente con el kit de medición de las toxinas”.

Actualmente los protocolos que se aplican en el Lago Villarrica comienzan cuando la Capitanía de Puerto avisa al Departamento de Acción Sanitaria de la seremi de Salud sobre la presencia del Bloom de algas; se toman las muestras en embarcación de La Armada en diferentes coordenadas y luego, dentro de las siguientes 4 a 5 horas, se tienen resultados y se redacta el informe.

Espacio Disponible

No ha sido necesario instalar letreros

“Como entidad no decretamos cierre de playas”, explican desde la seremi de Salud para luego agregar: “Las playas son declaradas aptas o no para el baño por Directemar (división especializada de La Armada). Entregamos recomendaciones ante eventos que puedan afectar la salud pública, pero hasta ahora en Pucón y Villarrica eso no ha ocurrido.  De acuerdo a los registros en establecimientos de salud de la zona lacustre no se han presentado pacientes que consulten por cuadros relacionados con floraciones de microalgas”. 

Pero el ambientalista Víctor Durán insiste en que incluso antes de obtener los resultados, cualquier avistamiento de algas indica la prohibición del acceso de usuarios al lugar: “En Estados Unidos cuando aparecen los blooms se activa un protocolo que comienza con el cierre inmediato de las playas afectadas, luego se toma una muestra y se verifica si corresponde a un alga que genera toxinas, se hacen las mediciones básicas y se mantiene el acceso cerrado hasta obtener los resultados. Si el nivel de toxina supera la norma cierran la playa hasta que los niveles bajen”.

Los blooms se verán durante 25 años más 

Evaluar la presencia de toxinas en el lago forma parte de las acciones coordinadas en el marco del “Plan de Descontaminación del Lago Villarrica”, en espera de ser aprobado durante el segundo semestre de 2020. Su implementación comenzaría en el 2021, sin embargo, a juicio de Víctor Durán, los blooms de algas serán vistos durante al menos 25 años más. 

“Ese es el tiempo que tardarían en bajar los niveles de fosfato y nitrato según indica la experiencia internacional” –dice– “Es un proceso lento, y por eso se deben implementar nuevas medidas de control, como la instalación de dispositivos de ultrasonido que emiten ondas para afectar la flotabilidad de las algas sin afectar otra biodiversidad”.

“Actualmente el Lago Villarrica presenta dos ciclos de bloom de algas al año, uno en primavera y otro en verano, algunos desaparecen en uno o dos días, mientras otros se mantienen durante semanas”, refiere. “Incluso hemos detectado blooms que duraron un mes”. La preocupación del fundador de Vigilantes del Lago es que los riesgos están aumentando. “Hace cinco o seis años eran algas que no generaban toxinas, pero la situación ha ido cambiando. De allí que los protocolos deben evolucionar”.

*Nota de la redacción: para leer el tercer informe de Salud, haga click aquí.