La muerte que puso en duda la pesquisa del Covid-19 en Pucón y la estadística de letalidad por el virus en Chile

S.A.A. de 88 años llegó el pasado jueves hasta el hospital local y pese a los síntomas y que en la documentación de atención y el certificado de defunción quedó estampado la sospecha de coronavirus; nunca se hizo un examen post morten para chequear si lo que gatilló la falla multisistémica fue la temida enfermedad o no.

SINTOMAS.- La mujer llegó hasta el centro asistencial con una serie de síntomas que hicieron sospechar de coronavirus. (Fotografía Felipe Vergara).

“Si lo tuvo no supimos, porque ya murió”. La respuesta fría del doctor tratante zanjó arbitrariamente la discusión y el dilema que la familia de S.A.A. de 88 años tuvo la tarde noche del pasado jueves 26 marzo. La mujer, con una serie de enfermedades de base, postrada y con alzheimer ingresó al hospital de Pucón con problemas respiratorios graves y con una fiebre de 38,7 grados, según se puede ver en la ficha médica a la que tuvo acceso La Voz…., la misma que sostenía como diagnóstico previo una neumonía bacteriana y sospecha de coronavirus. El problema es que, debido a que nunca se hicieron los exámenes luego del fallecimiento, y tal como lo dijo el facultativo a cargo, si lo que desencadenó el cuadro que terminaría con el deceso de la octogenaria mujer, fue el temido Covid-19, nunca se sabrá.

El tema no es menor y generó evidentes complicaciones en la familia puconina, quienes si bien tomaron las precauciones de la cuarentena voluntaria, apuntan a que no tuvieron directrices claras desde al centro asistencial en torno al caso de la mujer. Todo esto, dicen, con el evidente riesgo de más contagios en Pucón. La duda es simple: ¿por qué no se realizó un examen post morten para determinar si el virus que golpea a la humanidad estaba o no presente en el cuerpo de la fallecida?

La documentación a la que tuvo acceso La Voz…, indica que la paciente llegó al centro asistencial con un cuadro de fiebre y dificultades respiratorias y que el arribo hasta el servicio de Urgencias se llevó a cabo bajo “malas condiciones generales”. La familia agrega que el cuadro se presentó algunos días antes y que además de la fiebre, la mujer tenía diarrea y vómitos. La documentación agrega que hubo intenciones ciertas de llevarlas a Temuco, pero no prosperaron, debido a que desde el hospital regional les señalaron que no cumplía con los criterios de hospitalización en la Unidad de Pacientes Críticos (UPC).  En la ficha también se establece que al día siguiente, es decir el viernes 27 de marzo, se le debía hacer una toma de PCR para Coronavirus (examen específico). El problema fue que S.A.A., no vio la luz del día siguiente. Y el examen, por cierto, nunca fue tomado. Mucho menos una autopsia, ya que el cadáver fue dejado para que la familia dispusiera.

Pero el tema no quedó ahí, el asunto llegó hasta la seremi de Salud de La Araucanía y el Ministerio Público. Ambas instituciones se enteraron la misma noche del deceso. La primera por la implicancia sanitaria y la segunda, por la posibilidad de que se estuviera incumpliendo el artículo 318 del código penal, que habla de poner el riesgo la salud de la población. Pero todo quedó en nada, este medio contactó a las respectivas unidades de comunicaciones de estas instituciones, las que señalaron prácticamente lo mismo: el doctor que atendió a la mujer certificaba que el cuadro que llevó a la muerte a la mujer no fue gatillado por el temido coronavirus. 

Así las cosas, la familia cuenta que una vez producido el deceso, fueron ellos mismos que se encargaron de vestir el cadáver —solo usaron mascarillas y guantes— con el temor permanente de un posible contagio. Los funerales se realizaron en Temuco y ellos, según cuentan, siempre trataron de mantener distancia con la gente que llegó. Luego de eso, cuarentena voluntaria y a estar atentos por si aparecen síntomas.

La Voz…, tuvo acceso a un documento que podría resultar relevante a la hora de evaluar la historia. Se trata del certificado de defunción de la mujer, entregado a las 22 horas del mismo jueves 26. En el documento, firmado por doctor Benjamín Rioseco, se certifica como causa inmediata del fallecimiento una insuficiencia respiratoria aguda, y apunta como causa originaria una neumonía. Pero, además, entrega datos que apuntan explícitamente como causa anexa o relacionada al contacto con un Covid-19.

La versión del hospital

El director médico del hospital de Pucón, doctor Luis López, señaló que el día del fallecimiento el hospital no poseía las condiciones para realizar el examen para detectar el Covid-19. Y que en los hechos, no hay cómo confirmar si el virus fue el gatillante definitivo de la crisis general o falla multisistémica que provocó el deceso. “No hay cómo confirmarlo. La señora llegó por una neumonía, el diagnóstico de muerte es neumonía. Dicho evento produjo el deceso. Y eso es causado por un virus de influenza, un virus de parainfluenza o un virus covid, no se va a saber nunca”, explicó a este medio el doctor López, quien agregó: “Porque eso es el diagnóstico lo que se llama etiológico, es decir cuál fue la causa última de la neumonía. En este caso en particular como estamos en epidemia de Covid, en una fecha en que todavía una circulación viral de otros virus estacionales no es relevante, está la posibilidad de que esto sea atribuible a un Covid, pero no está confirmado fehacientemente, microbiológicamente, y por lo tanto no entra en la estadística oficial”.

En todo caso el profesional apunta a que ante cualquier duda lo único valedero es el autocuidado y quedarse en casa: “Quedarse en casa es fundamental. No saca nada la gente en estar preguntándose si vuelve o no al hospital, uno tiene que ir solamente al hospital si se está agravando siendo sospechoso. Si a ti te dicen que eres sospechoso te quedas en la casa, no sales a menos que estés empeorando. Y es la única razón para volver al hospital. Los problemas que hay en Italia y España son porque la gente no guardó cuarentena a tiempo, no hizo la ‘autocuarentena’”.

Hasta el cierre de esta edición (martes 31 de marzo) en Chile se contabilizaban oficialmente 2.738 casos positivos al Covid-19 y 12 muertos. Si la puconina S.A.A. hubiese elevado la cifra a 13 es algo que, probablemente, nunca se sabrá.