Estudio de la U. Austral pone en duda posición de la DGA sobre el baja en el lago Caburgua

Análisis encargado por fundación privada enfoca en el cierre del brazo del Río Trafampulli ordenada por el organismo que regula el uso de las aguas en el país, como la principal razón de la disminución del nivel de uno de los principales centros de atracción turística en la zona.

NIVEL.- La imagen muestra la zona de las rocas en Playa Blanca en las que se marca el nivel reciente de las aguas en el lago y la baja evidencia varios metros menos de lo que hubo en meses y años anteriores.

Si bien el análisis recorre redes sociales desde hace varias semanas, la mañana de este martes fue potenciado con una nota en el diario La Tercera que ponía un sugestivo titular: “Misterio resuelto: estudio revela razón de la dramática sequía del lago Caburgua”. El reportaje hacía referencia al análisis encargado por la Fundación Caburgua Sustentable, que apuntaba al cierre del brazo del Río Trafampulli que iba a dar a uno de los principales focos de atención turística de la zona y que ha estado en el foco mediáticos por la ostensible baja en su nivel de agua. Pero los datos avalados por la casa de estudios de Valdivia potenciaban la posición de Caburgua Sustentable, quienes permanentemente han enfocado en el Trafampulli como la causa principal del problema; y se oponían a lo sostenido públicamente por la Dirección General de Aguas (DGA); quienes han mostrado datos que ponen a la crisis climática y a la falta de lluvias como el principal gatillante de la baja en el nivel de las aguas.

Según el análisis de la U. Austral el brazo del Río Trafampulli que daba al Caburgua fue cerrado en 2007 por orden de la misma DGA. Y lo anterior significó que, según el análisis de la universidad valdiviana, el lago dejó de recibir un metro cúbico de agua por segundo. Si se multiplica por día, la cifra llega a 86.400 metros cúbicos; lo que un año alcanza a 31.500.000 metros cúbicos. Eso multiplicado por 15 años da la suma de 473.000.000 de metros cúbicos, lo que dividido por la superficie del lago (53.000.000 de metros cuadrados) da 8,92 metros que es, según el estudio, la altura que se le ha quitado al lago con el cierre del brazo. Según el análisis que hace Caburgua Sustentable, las cifras son conservadoras debido a que se estima que podrían ser dos metros cúbicos por segundo los que dejó de recibir el lago con el cierre. Esto último daría que la altura en que ha disminuido el lago en los últimos 15 años sería de 17,84 metros lo que tendría al lago desaguando por su cauce superficial en el Río Caburgua. 

Ahora, el punto es que tanto la DGA como otros expertos en el tema ponen énfasis en que la razón principal de la baja del lago es la sequía que ha significado una disminución histórica del agua caída en la zona. Según los datos de la misma DGA, los 4.000 mm de agua caída que promediaba la zona hasta hace una década ha bajado a menos de la mitad. Y a eso hay que sumarle el efecto de la evaporación por altas temperaturas y el desagüe subsuperficial que saca agua del Caburgua y alimenta desde bajo la superficie a los Ojos del Caburgua. Sobre el efecto Río Trafampulli, desde la DGA han señalado que sería marginal y que además el cauce —en 2008— fue devuelto a su curso natural hacia el Lago Colico. Según ellos, el brazo que caía al Caburgua se había generado artificialmente sin ninguna autorización. Y solo luego de un reclamo hecho por vecinos del Colico y tras una investigación, el organismo obligó al empresario Marcelo Benito a cerrar el brazo y devolverlo a su estado original.

Por ahora, resta conocer la posición oficial de la DGA en torno al estudio de la U. Austral. También durante las próximas semanas se conocerá un estudio que el mismo organismo encargo a la U. de Chile, el que —se supone— entregará más antecedentes sobre el tema. Mientras el lago, los vecinos y los turistas siguen sufriendo por la evidente baja en el nivel de las aguas. ¿El misterio estará resuelto?