Estudio apunta a sequía como factor clave en el descenso del caudal del Lago Caburgua

Datos recopilados por el ex director de la DGA sostienen la teoría de que la escasez de precipitaciones es la principal causa de la baja en las aguas. El Jefe del MOP le pone piso a la hipótesis. 

MESA TÉCNICA.- El primer acercamiento de lo que será la mesa técnica por el lago se realizara el próximo 7 de octubre en la municipalidad de Pucón.

La situación de bajo caudal en el Lago Caburgua se ha transformado en un tema nacional. De hecho, la noticia sobre uno de los principales polos turísticos de Pucón ha ocupado varios minutos en los noticieros centrales de los diferentes canales nacionales. Pero más allá de la publicitada situación del lago, urge saber el por qué se genera la situación y qué proyección tendrá. Y si bien las teorías apuntan a la posibilidad de tres posibles factores: el desvío de alimentadores, una fisura interna agrandada con el terremoto o la sequía; pareciera ser que esta última opción toma más fuerza. Esto, luego de conocidos algunos datos proporcionados por la Dirección General de Aguas (DGA) y que han quedado plasmados en un estudio realizado por el ex director regional de esta entidad, Francisco Díaz Fuenzalida.

El análisis, al que tuvo acceso La Voz… y que ya está en los escritorios de las autoridades que prontamente conformarán la mesa técnica por el lago, hace un análisis de la situación morfológica del lago y parte con la descripción de las tres formas en que desagua el Caburgua. La primera es por evaporación. Es decir, el agua que se va a la atmósfera producto de las temperaturas. Según el análisis, en enero con las altas temperaturas y mayor radiación solar se pierden 10 litros de agua por cada metro cuadrado. 

“​​Si se tiene en cuenta que en el mes de Enero, como consecuencia de la mayor temperatura y radiación solar, la evaporación es del orden de 10 mm/día, o en términos simples se evaporan desde la superficie del lago 10 litros de agua por cada metro cuadrado de espejo de agua, y que el área superficial del lago es de 51,91 km2, , nos resulta  que por ese concepto se “pierden” a la atmósfera un volumen de 519.100.000 litros de agua diariamente o 519.000 metros cúbicos”, se lee en el documento.

Un segundo elemento de pérdida de caudal natural es el desagüe subsuperficial que posee el lago y cuya evidencia máxima es el afloramiento de agua en Los Ojos del Caburgua. Según el estudio en cuestión, la pérdida de agua subsuperficial se da, además de Los Ojos del Caburgua, en el Río Carhuello y también en lo que se denomina como “otros afloramientos” que van a dar a los ríos Trancura y Liucura. Según el estudio en este ítems, el lago podría perder 2,7 millones de metros cúbicos al día. 

El punto es que según el análisis del ex director de la DGA, es necesario mirar el promedio de precipitaciones en la zona y su variación en el tiempo. Y acá, de acuerdo a los datos aportados por el análisis, el tema se torna complejo. “El análisis realizado permite establecer que la inusual disminución de los niveles del lago Caburgua se debe principalmente a la disminución de las lluvias que ocurren en su cuenca aportante, por cuanto la totalidad de los cauces afluentes al lago son de régimen hidrológico típicamente pluvial, es decir sus recursos provienen principalmente de las lluvias, que se concentran en el período Mayo a Octubre”, se lee en las conclusiones, en las que se agregan: “Al respecto, de acuerdo con el Balance Hidrológico Nacional elaborado por la DGA, la mayor superficie de la cuenca aportante al lago, que asciende a 325 km2, se ubica en la isoyeta 4.000 mm (el promedio de precipitaciones anuales del sector), sin embargo estos últimos años los registros de precipitación de la Dirección General de Aguas no superan los 2.500 mm anuales, con un valor incluso de 1.700 mm. el año 2016 obtenidos en la estación pluviométrica Lago Caburga. Esto significa que desde hace años no existe recarga en el lago”.

El análisis termina con una frase que puede sonar algo dura, pero que nos posiciona en una realidad que podría ser algo más compleja de lo que se vive actualmente: “Si se mantiene las condiciones de carencia de precipitaciones, la disminución de niveles continuará y podrán pasar muchos años antes de ver nuevamente el lago desaguando superficialmente”.

Al respecto y fuera del documento, Díaz aporta un set de fotografías tomadas el año 1997 y que muestran que el lago está más bajo aún de lo que se aprecia en la actualidad.

Autoridades

La Voz… hizo el ejercicio de validar los datos con algunos técnicos, quienes señalaron que si bien conocen el estudio y que no han profundizado aún en los elementos que abarca el análisis; sí las conclusiones tienen cierta lógica tomando en cuenta que el lago, por su ubicación es una fuente de agua que recibe sus mayores aportes de las precipitaciones y los deshielos de la alta montaña. Y que, en los hechos, éstas han disminuido considerablemente.

Quien tiene una opinión en esa línea es el actual seremi del Ministerio de Obras Públicas y ex director de la DGA, Fredy Gutiérrez, quien también apunta a los datos de la falta de lluvias para explicar la baja de las aguas. “Según los antecedentes que manejamos a través de la Dirección General de Aguas esto se debería, básicamente, al cambio climático. En las estaciones pluviométricas que maneja la unidad de hidrología nos demuestran que desde el año 1980 a la fecha el promedio de las precipitaciones eran de 4.000 mm y a contar desde el año 2020 a la fecha han disminuido en 2.200 mm. O sea, esto va en relación directa con las precipitaciones”, explica Gutiérrez, quien además sostiene que tras las fiscalizaciones en la zona no se han presentado casos de robo o apropiación de aguas en los afluentes del lago: “Hay un programa de fiscalización selectiva donde se está monitoreando constantemente a través de drones y por los profesionales de la unidad viendo si hay alguna extracción de agua sin derechos o cualquier otra anomalía y eso no está ocurriendo”.

Sobre la denuncia realizada por la Fundación Caburgua Sustentable en torno al desvío del río Trafampulli en la ribera norte del lago, algunos expertos consultados señalan que el efecto de esto podría ser mínimo en comparación a los otros elementos presentados en el análisis.

La mesa técnica que busca determinar las causas exactas de la baja de agua tendrá su primera reunión de acercamiento el próximo siete de octubre en la municipalidad de Pucón.

¿Quién es?

Francisco Díaz Fuenzalida estuvo a cargo de la DGA entre los años 1982 y 2004 y actualmente ejerce como consultor privado. Hace dos años su nombre apareció en la agenda local por ser dueño de un porcentaje no menor de derechos de agua en la comuna.

El estudio

Si quieres acceder al estudio completo puedes bajarlo haciendo click en la imagen.

Las fotos antiguas

Las siguientes son imágenes del estado del lago en marzo de 1997.