Secretaria municipal: “Si la Contraloría dice que mi hija se tiene que ir, voy a renunciar yo”

Gladiela Matus reveló determinación del organismo fiscalizador que le da 60 días de plazo a la municipalidad para que cese el contrato de Isabel Martínez, parvularia en un establecimiento dependiente de la administración pública local, y familiar directo de la alta funcionaria puconina.

Gladiela Matus, al centro, en el concejo municipal de este martes.

Pareciera que “la sangre llegó al río”. O esa impresión, al menos, queda. Eso porque en el concejo municipal de este martes se hizo pública una compleja situación que desde hace algunos días tiene inquietos a los directivos del principal organismo público local, más específicamente a la secretaria municipal, Gladiela Matus. Se trata de la resolución de la Contraloría que le da 60 días de plazo para cesar el contrato de Isabel Martínez Matus, directora de un jardín infantil municipal, quien es hija de la funcionaria. Esto, por la Ley de Probidad que no permite que dos parientes de línea de sangre directa laboren en un mismo servicio público. Para que esto aplique, uno de los dos —en el caso municipal— debe ostentar un cargo directivo (como Gladiela Matus), de jefatura, ser concejal o alcalde.

Pero el tema se podría complicar aún más porque fue la misma secretaria de la municipalidad quien señaló a los concejales que estaba dispuesta a irse ella, antes que su hija. “A mi me gusta el trabajo que hago. Me gusta lo que estoy haciendo y estoy contenta y creo que todavía puedo dar un poco más por esta comuna, pero si la Contraloría después de una audiencia que voy a pedir, señala que mi hija se tiene que ir, no se va a ir mi hija. Yo tengo tarea cumplida y la que se acoge a retiro y renuncia soy yo. Y eso quiere decir que es en 60 días más. Que les quede claro, si la Contraloría dice que mi hija se tiene que ir, voy a renunciar yo”, aclaró Gladiela Matus frente a los concejales y al alcalde Carlos Barra.

El punto es que a Matus le queda la posibilidad de pedir una reconsideración a la Contraloría y en ella, según pudo reportear este medio, se argumentará en torno a que la hija no tiene ninguna relación jerárquica con la madre. Es decir, se entiende que ninguna decisión que tome Gladiela Matus podría tener algún efecto en Isabel Martínez Matus. Pero el tema va más allá porque, según explicó Matus a La Voz…, el de ella con su hija no es el único caso que podría generarse con esta figura al interior de la municipalidad. Según la secretaria municipal, hay a lo menos diez casos en similares condiciones que podrían verse complicados al aplicar este principio.

“Si esto se llega a aplicar, en la municipalidad no es el único caso. Hay muchos más, indirectamente podrían alcanzar hasta diez casos. Si yo me voy, en todo caso, no voy a hacer acusaciones a nadie. Que quede claro”, explicó la secretaria municipal a La Voz…

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Coletazos de la planta

Pero la lectura interna y ya pública que se hace del tema, es que la denuncia anónima es un efecto de la fuerte disputa que se vive actualmente en la municipalidad por la definición de los grados de la nueva planta municipal. De hecho la misma Gladiela Matus lo sostiene al señalar públicamente que cree que la denuncia anónima la hizo la suspendida jefa de finanzas María Victoria Román, quien está apartada de su cargo por una investigación sumaria debido, según cuentan, a que se negó a firmar documentación clave en el proceso de encasillamiento (la ubicación en los nuevos cargos de parte de los funcionarios antiguos); el que ha sido cuestionado formalmente por por varios funcionarios.

“Ella fue la primera persona que hizo hace dos años una presentación donde un abogado externo al municipio y señalaron que no había incompatibilidad, porque ella (la hija) no depende de mí, sino que del Departamento de Educación Municipal; además las platas (para pagar a la hija) no son municipales, sino que de un fondo”, señaló Matus, quien también aclaró que la hija lleva cerca de seis años trabajando como parvularia en el sistema municipal local.

Este medio trató de ubicar a María Victoria Román, pero ella no respondió a los llamados o mensajes.