A pocos meses de su reparación, ruta entre Pucón y Caburgua presenta notorias fisuras en diversos tramos

Jefe de vialidad dice que la obra no está recepcionada y que no se hará hasta que no esté lista completamente. 

Fotografías Rodrigo Navarro

Los problemas en la ruta son evidentes y amenazan con convertirse, nuevamente, en baches profundos.

El año pasado fue tema y pauta permanente. Incluso dio para que se generara un movimiento ciudadano motejado como #CaminosComoElHoyo. Pero vinieron las promesas de reparación y luego la materialización de una obra, que según los registros, sobrepasó los $1.700 millones. Se trata del camino a Caburgua, el que en el verano brilló por su buen estado, como hacía mucho no pasaba. Pero pareciera que en esta obra se cumple el dicho de que “lo bueno dura poco”. Eso, porque luego de algunos pocos meses son evidentes las fisuras generadas a lo largo de todo el tramo. Y eso, de no repararse, hace prever un no tan buen escenario para el próximo verano. Lo bueno es que la obra aún no está recepcionada, ya que se debe autorizar una modificación de obra que elevó los costos en $600 millones. 

Quien manifiesta su evidente molestia por los problemas que está presentando el asfalto en diversos sectores, como los accesos al puente Metreñehue o en Carileufu, por nombrar algunos; es el dirigente del sector Luis Avilés; quien señala que ya le señaló al seremi del ministerio de Obras Públicas (MOP), Henry Leal, su complicación por cómo está la ruta a meses de su reparación. 

“Como dirigente de este sector me preocupa mucho el estado del camino y en una oportunidad se lo hice saber al señor Henry Leal, el malestar por cómo había quedado el camino”, dice Avilés, quien endurece su discurso y hace un nexo con la aprobación de parte de un grupo de seremis de La Araucanía de la central hidroeléctrica en Llancalil (el MOP también votó a favor): “Así como tuvieron la valentía para votar por la aprobación central hidroeléctrica Llancalil, con las misma valentía pongan preocupación en las carreteras, especialmente la carretera camino Pucón a Caburgua que de nuevo se está llenando de hoyos por un trabajo deficiente.  Seguramente lo seguirán tapando con tierra como ya lo tienen de costumbre”.

Espacio Disponible

El presidente de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos Rurales, Albino Martínez, señaló que es un problema que manejan desde hace un tiempo y que, incluso, ya lo han conversado con las autoridades competentes. “Ese tema lo tenemos hace tiempo ubicado con la Unión Comunal, pero ahora tenemos una respuesta de que es probable que hagan valer la garantía de la empresa que hizo el trabajo”, explica.

 

Habla la autoridad

El director de la Vialidad regional, Rodrigo Toledo, entrega todos los antecedentes sobre el tema y, en efecto, dice estar consciente de la situación que vive la ruta a los pocos meses de su entrega. “La empresa (Remavesa) está en conocimiento de los sectores dañados, pero con lluvia no se puede reparar porque es asfalto en caliente”, parte como explicación inicial, para luego agregar: “El compromiso de parte de la empresa es que cuando existan las condiciones climáticas para reparar, se hará”.

En todo caso Toledo entrega un dato relevante: la obra aún no está recepcionada, ya que se produjo una ampliación de los trabajos (porque el daño cuando se comenzó a trabajar era mayor que el presupuestado al comienzo de la licitación). Por lo mismo se está a la espera de la autorización de parte del ministro del MOP, Alfredo Moreno, de la autorización del pago de $600 millones. En todo caso, ese dinero no debería cancelarse hasta que la empresa no solucione los problemas: “Se ponen al día (en las reparaciones) y mientras no existe eso, no existe la recepción de la obra”.

Sobre las razones del por qué la reparación de la ruta ha presentado este tipo de problemas, Toledo señala que solo se trata de desprendimientos de asfalto y que no es algo estructural. “Es desprendimiento de asfalto en sectores y no es algo estructural. Es una pequeña capa que se vio desgastada y no son baches. No es un deterioro estructural del trabajo”, argumenta y luego insiste: “Está con garantía. La empresa tiene que reparar o sino, no se recepciona la obra. Lo más probable es que hubo un exceso de humedad o la temperatura no era la apropiada cuando se trabajó”.