Semana de definición: las estrategias de la municipalidad y privados para terminar con la cuarentena

Bajar la positividad al realizar un número alto de exámenes PCRs, un recurso de protección que pide mayor control y fiscalización y una reunión con el ministro Enrique Paris es lo que se proyecta para esta semana considerada clave y definitoria en el objetivo de bajar el confinamiento y avanzar a Paso 2.

APOYO.- Las acciones están siendo llevadas en conjunto por la municipalidad y los gremios turísticos. En la imagen el abogado municipal Christian Águila

Cuando ya van diez días de la cuarentena decretada sobre Pucón y que comenzó el pasado 28 de enero; la comuna enfrenta días definitorios. Eso, por que en las próximas horas se debe revisar la situación y, en definitiva, decidir si el pueblo sigue en modo confinamiento o avanza a Paso 2 y logra reactivar y recuperar, en parte, lo perdido por el encierro en plena temporada alta de verano. Y no es menos, ya que a través de un estudio encargado por la Cámara de Turismo a la Universidad de La Frontera (Ufro); por cada día cerrado dejan de entrar alrededor de $1.200 millones a la economía local. 

El punto es que, coordinadas o no, se han delineado algunas estrategias de parte de los privados y la municipalidad para poder revertir la situación y poder reabrir a las dos semanas del cierre. Por un lado, los gremios reaccionaron fuertemente una vez conocida la noticia. Organizaron vocerías, realizaron una manifestación el día antes de la cuarentena (en la que una vocera llamó, incluso, a no realizarse PCRs para que no aparezcan contagiados, aunque días después se desdijo) y anunciaron una acción legal. Esta última se materializó el viernes y corresponde a un recurso de protección en la que los gremios no piden la reapertura; sino que se “proteja a la comunidad” con fiscalización y cordones sanitarios. Si bien al ser consultado el alcalde subrogante, Rodrigo Ortiz, si la municipalidad era parte en esta acción, señaló que no. El abogado patrocinante es Christian Águila, quien trabaja en la municipalidad y es cercano al alcalde Carlos Barra, quien también está en el recurso como persona natural.

Pero no es lo único. Es claro que las cuarentenas son definidas por el ministerio de Salud con elementos objetivos como la tasas de positividad  e incidencia de activos. Para la primera la estrategia apunta a realizar la mayor cantidad de PCRs este fin de semana. De hecho, hay una campaña en la que se planteaba hacer entre sábado y domingo unos 500 exámenes para detectar el virus. La lógica es que entre más exámenes realizados es posible bajar la positividad, independiente de los números de contagios puros y duros. No es lo mismo tener 10 positivos con 100 exámenes que los mismos 10 con 1000 PCRs. En relación a la incidencia de activos, que cuando se inició la cuarentena estaba en 319 casos por cada cien mil habitantes (tomados en una base de población de treinta mil personas); la idea es plantear que se debe, necesariamente, incluir a la población flotante de Pucón en la que se deben integrar a quienes hicieron de su segunda vivienda, la primera vivienda; y a los visitantes que estaban en Pucón haciendo turismo. Si bien en el último informe del Minsal, la tasa de incidencia de activos había bajado a 238,4; sigue siendo alta para el objetivo de bajar la cuarentena y subir a Paso 2.

Pero hay más. El alcalde subrogante, Rodrigo Ortiz, reconoció ante los medios que gestionó una reunión con el ministro Enrique Paris para el próximo miércoles. La idea es plantearle a la autoridad de Salud los efectos de la cuarentena total en Pucón; ya que para nadie es una sorpresa que la economía del pueblo es monoproductiva. Es decir, es un sistema dependiente casi en su totalidad del turismo y que el fuerte es, precisamente, en temporada alta. De proyectarse la cuarentena por más de las dos semanas iniciales, los efectos en el mediano plazo podrían ser desastrosos. Algunas fuentes consultadas por La Voz…, señalaron que la idea también es plantearle que se controle la cantidad de permisos de vacaciones que se entregan para Pucón. Es decir, de alguna forma, controlar el aforo del pueblo.