Vacunación en Pucón

Entre tantas malas noticias aparecidas en el contexto de la pandemia en Pucón y en el país: nuevas cepas, aumento de contagios, cuarentena y comercio por el suelo; la alta cobertura de la vacunación en nuestra comuna —con el 87% de la población objetivo inoculada con dos dosis— es una luz en un túnel demasiado oscuro y largo. Y esto, porque las posibilidades de que la crisis ceda un poco es real debido a que la población local ha desoído los irresponsables llamados de quienes ven en la inyección algo negativo y asociado a extrañas y poco sustentadas teorías conspiracionistas.

Y en ese contexto, vemos como algo positivo que nuestra autoridad local tome una iniciativa y solicite el avance de fase de la comuna en base al alcance de la medicina en la ciudad y dejemos atrás el confinamiento y la cuarentena que, para ser honestos, solo viven unos pocos y presiona cada vez más nuestra golpeada actividad económica.

Por lo mismo, valoramos la acción del alcalde Carlos Barra; pero a su vez extrañamos otras voces que se puedan unir y hacer fuerzas para salir de la situación y, en la medida de lo posible, no volver nunca más a ella. Después de un año y medio de pandemia, es bueno que el Gobierno pueda explorar otras formas anexas a la campaña de vacunación para combatir el virus. 

Mención aparte merece el equipo del departamento de Salud municipal que han logrado ordenar y adecuar el proceso de vacunación a nuestras necesidades como comunidad. Su trabajo ha sido impecable; así como también la alta recepción que han tenido las vacunas en nuestro Pucón: adultos mayores, menores y jóvenes han estado ahí para poner el hombro y recibir sus dosis. Tanto así, que tan solo se contabilizan 129 personas como retrasadas. Esto es casi el 0,5% de la población objetivo que se ha negado a recibir la inyección. Las cifras nos ponen muy arriba en nivel de cobertura en la región. Muy bien por Pucón. Muy bien por nosotros.