Estudio dice que comunidad sabe que está expuesta a la amenaza, pero que no hay conciencia de la vulnerabilidad

Análisis recomienda una fuerte campaña comunicacional y que se debe incluir a los turistas que llegan en temporada de vacaciones.

Esta es una de las fotos más icónicas de la erupción de 1971. Según el análisis, la comunidad no tiene conciencia de la vulnerabilidad. (Fotografía archivo Cristian Hernández).

El estudio mitigación y riesgo volcánico dado a conocer por este medio en una serie de reportajes, cierra con recomendaciones en torno a medidas de mitigación que tienen que ver con campañas de información a la comunidad. Se asume que la población sabe que está expuesta a una amenaza, pero que no tiene conciencia de la vulnerabilidad.

También se enfoca en la población flotante (turistas) que llega en temporadas vacacionales. “Por el gran atractivo turístico que representa el volcán y sus alrededores existe un aumento de población flotante en la época estival o vacaciones en general, generando una dificultad adicional y que se debe tener en cuenta en el manejo del plan de evacuación”, se lee en el documento, el que agrega: “Es fundamental informar de manera efectiva los turistas que visitan la zona, indicando claramente cuáles son las señales de alerta, zonas de menor riesgo, vías de evacuación y recomendaciones sobre las acciones a realizar en caso de una alerta”.

La idea, según los expertos que redactan el documento, es que en este punto deben colaborar las agencias, hoteles, camping, cabañas o cualquiera que se relacione con el rubro. El objetivo es que la información se difunda.

Pero, obviamente, no sólo los turistas deben estar informados. Con mayor razón la comunidad local. Y para eso, se propone una campaña comunicacional profunda: “Se debe transmitir a la comunidad la importancia de vivir en conjunto con el volcán, generando conciencia del manejo de los riesgos naturales. También se debe dar a conocer las acciones a ejecutar al momento de una alarma de lahar, tales como acceso a las vías de evacuación y zonas seguras, además de informar cuáles son los medios de comunicación válidos, etc. Esta se podrá hacer mediante talleres orientados a los líderes comunitarios y/o a la comunidad en general”.

Espacio Disponible

El estudio deduce que la comunidad sabe que está expuesta a una amenaza, pero que no existe conciencia de su grado de vulnerabilidad. Y esto último, según el análisis, impide identificar posibles medidas de mitigación de riesgo a partir de las condiciones existentes y de los recursos disponibles. “También es esencial que los planes de gestión de desastres estén en su lugar, bien practicados y probados. la comunidad debe estar bien informada acerca de las opciones de seguridad y comportamiento, las vías disponibles y la mejor manera de evitar los daños y pérdidas materiales”, señala el estudio.

También se agrega que es indispensable trabajar junto a la comunidad escolar. Estos, se dice, deben tener integrados los procedimientos antes, durante y después de una emergencia.

 

Ver además:

— Presentación de la serie de reportajes sobre el estudio de mitigación.

— Las costosas medidas de mitigación que propone el estudio de riesgo volcánico

— Estudio volcánico propone dejar de construir hacia el Trancura y posiciona 16 proyectos inmobiliarios en zonas de riesgo

— Modelo predice que con erupción similar a la del 71 lahares llegarían hasta el centro de Pucón