Debate por corte de árboles en inmobiliaria pone otra vez en rojo la relación entre el concejal Cortez y directora de Medio Ambiente

El edil de la DC y Evelyn Silva vivieron momentos complejos en las últimas semanas por la situación de la empresa Australis que planea proyecto inmobiliario en Camino Internacional. Funcionarios de la Daoma mandaron una carta. En la unidad de Personal, en tanto, preparan protocolo de trato entre las autoridades políticas y quienes desarrollan labores administrativas en el municipio.

AUSTRALIS.- Dos representantes de la inmobiliaria estuvieron en el concejo extraordinario de este jueves dos de julio.

La relación entre el concejal de la DC Omar Cortez y la directora de Aseo, Ornato y Medio Ambiente (Daoma), Evelyn Silva no es de las mejores. Y esto ya se marcó a principios de año cuando Silva denunció a Cortez por maltrato verbal. Y en las últimas semanas el conflicto, nuevamente volvió al primer plano; luego de un informe de la Daoma que posibilitó la paralización de las obras de la empresa Australis, quienes plantean levantar cinco edificios de cuatro pisos. Y para ello deben sacar (cortar o transplantar) cerca de 50 árboles entre nativos y frutales de un predio que está en Camino Internacional con la calle Kachele.

El tema se complejizó en el concejo del pasado 23 de junio en el que Evelyn Silva se presentó ante los ediles para explicarles la situación a la que estaba sujeta la empresa. A groso modo, ella explicó que a fines de febrero Australis ingresó una solicitud a la Daoma para poder cortar o mover algunos árboles que le impedían la construcción de los edificios en el terreno de casi una hectárea que adquirieron para materializar el proyecto. Ante eso, el organismo municipal relacionado al medio ambiente resolvió que se podían cortar algunas especies, trasplantar otras; pero se debían mantener en el lugar unos coigues debido a que eran especies maduras y en buen estado de conservación. 

El punto es que la empresa ingresó el 26 de mayo una nueva solicitud en la que planteaban que por los requerimientos de la obra debían cortar 14 de estos coigues. Ofrecían, por cierto, reponer igual número de árboles (o más si fuese necesario) de la misma especie en el mismo predio. Ante eso y, según lo explica el documento marcado con el número 33 de la Daoma, se decidió ir al lugar a verificar; pero en el sitio —según el documento— los funcionarios acotaron que no eran 14 los coigues; sino que 43 especies (39 nativos y 4 exóticos) que debían ser intervenidos. Por lo mismo, la Daoma recomendaba que solo se trasplanten las especies con menos de tres metros de altura y que los árboles exóticos o en mal estado fitosanitario (en total tres árboles) podían ser cortados. Los nativos de más de tres metros de altura no debían ser cortados. 

Con todo, la empresa, que ya tenía permiso de construcción; decidió iniciar las obras el uno de junio. El problema es que luego de un poco más de una semana del inicio, la Dirección de Obras Municipales (Dom) paralizó los trabajos hasta que regularizaran la situación con el tema de los árboles. 

Espacio Disponible

Cuestionamientos

Todo este proceso fue el que presentó Evelyn Silva ante el concejo del pasado 23 de junio. Y es acá donde los problemas entre Cortez y Silva se profundizaron. Eso, porque el concejal cuestionó la acción de la jefa de la Daoma. Sostuvo que los informes elaborados por Evelyn Silva eran poco claros e, incluso, cuestionó su credibilidad. Todo esto en un debate cruzado en el concejo entre potenciar la inversión en tiempos de pandemia versus la protección del medio ambiente en una comuna considerada como “parque” por sus autoridades.

Pero la crisis escaló. Luego de unos días de ese concejo se conoció de una carta enviada por algunos funcionarios de la Daoma en la que defendían el accionar de la unidad y, sin dar nombres, realizaban una dura crítica a la acción del concejal de la DC. “Rechazamos de forma tajante los malos tratos y denostación pública sufrida por nuestra directora Evelyn Silva Quiñeñir, no siendo la primera vez, refiriéndose a ella como mentirosa y descalificando su trabajo de funcionaria pública y profesional de las ciencias ambientales, quien guía esta Dirección en función de la protección y cuidado del medio ambiente”, se lee en la misiva hecha llegar al concejo en pleno y leída en la sesión extraordinaria de este jueves dos de julio. La carta además ponía otro elemento ya manejado en el cruce de enero entre Cortez y Silva: la misoginia. “Finalmente queremos visibilizar nuestro enorme rechazo hacia actitudes misóginas, denotaciones públicas y malos tratos emitidos, que avalan conductas violentas, en este caso afectando no solo profesionalmente sino también personalmente a nuestra directora”, reclamaban los funcionarios.

Pero no fue el único apoyo que recibió la funcionaria. En esta última sesión del concejo también se leyó una carta de Jimena Sanhueza, vocera del grupo ambientalista MAI; en la que se apoyó a la directora. 

Cortez, en tanto, se defendió y argumentó en el concejo de este jueves que sus criticas apuntaban a la acción técnica de Evelyn Silva. “Me parece que se ha querido instalar una ideología al interior de la Daoma que me tiene preocupado que tiene que ver con coartar las capacidades de los concejales para hacer fiscalización”, argumentó el edil, quien luego agregó: “Han querido vender a este concejal como el ‘tala árboles’ y el que ‘golpea a mujeres’ cuestión que yo no lo voy a aceptar y es una clara resta para mi rol de fiscalizador al que he sido encomendado”

El tema podría escalar, ya que se supo que desde la jefatura de personal de la municipalidad, se maneja una posible intervención con el objetivo de generar un protocolo de trato entre concejales y funcionarios y esto implicaría, de alguna forma, normar las relaciones e, incluso, eventuales sanciones. 

Luz verde a Australis

La empresa Australis, en tanto, solicitó una audiencia ante el concejo. Y aunque no quedó claro si la sesión extraordinaria de este jueves se generó a raíz de esta petición (el concejal Cristian Hernández lo esbozó en su intervención); en los hechos estuvieron dos ejecutivos de la compañía, quienes plantearon una serie de salidas y alternativas que permitan cortar los coigues y seguir con el proyecto ahora paralizado. El concejo, con los votos en contra del mismo Hernández y Juan Carlos Gallardo, aprobó la acción de la empresa.