Nuevo Plan Regulador Comunal: una mirada al pasado y al futuro

Esta semana conocimos el anteproyecto del esperado Plan Regulador Comunal (PRC) de Pucón. Y si bien probablemente no sea la “bala de plata” o la panacea para solucionar el evidente desorden territorial que vive la comuna; sí es un buen primer paso para tratar de mejorar en parte los problemas que nos aquejan desde hace, a lo menos, una década y que tan gráficamente mostró un reportaje de Chilevisión que, digámoslo, fue el gatillador de todo este proceso.

Pero el nuevo PRC y, en particular, este anteproyecto; también echa por tierra la excusa favorita de nuestras autoridades en torno a que era imposible poner orden constructivo y territorial en Pucón, ya que nos regíamos por un PRC obsoleto (el de 1994) y que éste no se podía cambiar mientras el “primo hermano”, es decir el Plan Regulador Intercomunal (PRI), no sea modificado. Y este último se ha mantenido por años en un proceso entrampado en la vorágine burocrática que, por ahora, lo tiene varios años en la Contraloría. O sea, todos esos argumentos que apuntaban a que solo había que soportar que las inmobiliarias se transformaran —en los hechos— en las dueñas de Pucón eran falaces. Y tal como lo dijo la ex directora de Obras, Lorena Fuentes, en ese mencionado reportaje televisivo, los responsables de hacer y promover los cambios estaban en el concejo municipal presidido por el alcalde.

Pero como todo lo anterior ya está en el pasado; ahora lo que viene es mirar hacia el futuro. Y en ese contexto, el desarrollo del PRC está en sus etapas medias. Y para llegar a un buen puerto, entendemos, será necesario que a lo menos dos elementos confluyan de manera virtuosa. Por un lado, el proceso debe ser de cara a la ciudadanía. Acá se deben descartar las reuniones de concejo a puertas cerradas o sin transmisión pública y es necesario que quienes tomen decisiones clave como los concejales, se nutran de las opiniones de sus vecinos y electores; además que estén dispuestos a responder todas las dudas de la gente. Y para ello deben informarse bien y dejar atrás los populismos clásicos en épocas de elecciones.

Y por otro lado, nosotros como ciudadanía, primero debemos interesarnos en un proceso que nos será relevante para todos y por varias décadas. Pero para eso también debemos alejarnos de las frases rimbombantes y los lugares comunes tan típico de las redes sociales. Además de eso, entender que el sentido de nuestra comuna es eminentemente turístico y, pese a eso, la construcción también tendrá su lugar y espacio para desarrollo. Eso sí, más regulado y controlado y, en la medida de lo posible, evitando todo subterfugio que les permita desarrollar adefesios departamentales que opaquen la hermosura de nuestro lago y volcán. Todo esto se lo debemos a Pucón. Y no podemos fallar… de nuevo.

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