Caso Enjoy: todo o nada

Ha sido una semana llena de situaciones en el mundo, en el país y, por cierto, en nuestro Pucón. La pandemia, la crisis económica, la salud del alcalde y su familia; y ahora se agrega el retorno de lo que ya pareciese ser una telenovela. No una muy buena en todo caso: el donominado “Caso Enjoy”.  Esto, porque cuándo parecía que la empresa de entretención y casinos, Enjoy, había superado sus problemas económicos después de su reorganización, ahora nos enteramos que su única posibilidad para poder ejecutar el proyecto en nuestra ciudad es que la Superintendencia de Casinos y Juegos (SCJ) realizara una ampliación de los plazos establecidos en la licitación para alcanzar a construir lo prometido en el proyecto. Algo que ya fue rechazado bajo el argumento que la ley le impide poder responder a esa solicitud. 

El caso está (otra vez) en tribunales en donde se revisa, según expresiones de ellos mismos, la continuidad no sólo de este proyecto sino de toda la compañía. Normalmente sería un hecho irrelevante para un medio de comunicación como el nuestro la situación financiera de una empresa, sin embargo esta empresa prometió aportar 3.000 millones de pesos al presupuesto municipal al año y ha sido además la principal apuesta de la administración municipal de Carlos Barra. Resulta necesario preguntarnos si ¿apostar a Enjoy de la forma que se hizo no fue una jugada temeraria considerando el riesgo que implicaba depender tanto de su operación? 

Consideremos que los problemas de Enjoy no partieron en esta licitación. Era de conocimiento público su inestabilidad financiera antes de la nueva propuesta. También nos preguntamos ¿qué pasará con la comuna si las cortes rechazan los fundamentos de la compañía y terminan teniendo que partir de la ciudad? Si bien, en teoría, tendremos a disposición los US$13 millones por la boleta de garantía, implica una afectación al empleo y por cierto que a la actividad económica de la ciudad. Sin considerar cuánto tiempo tomará rehacer la licitación y que entre un nuevo concesionario.  

¿Estará el municipio disponible para exigir el pago de las boletas de garantía? Al principio de esta crisis, la administración Barra mostraba más bien una tendencia a darle las facilidades para salir de la crisis más que asegurar el cobro de sus boletas, pero los caminos se han estrechado hoy y las opciones se vuelven muy pocas, ¿habrá un cambio en la posición municipal? Por lo pronto hay más preguntas que respuestas y desde esta tribuna estamos expectantes en cómo se resolverá esta madeja. Cualquiera sea el escenario, los que más han perdido han sido los trabajadores de la concesionario y por cierto nuestro Pucón. Resulta lógico preguntarnos si apostar todas las fichas a la casinera Enjoy fue la jugada correcta o fue una pérdida total. El futuro lo dirá.