Una posición común sobre el casino Enjoy

El tema de la construcción del casino Enjoy ha sido noticia permanente en La Voz… y en los medios a nivel regional y nacional. La indefinición y poca certeza de la construcción ha acompañado el proceso, prácticamente, desde que se definió la licitación a mediados de 2018. Y ahora, en lo que debería ser la etapa final de la obra, la incerteza se mantiene.

Lo anterior, principalmente, porque la empresa aún no consigue la “luz verde” de parte de la Superintendencia de Casinos y Juegos (SCJ) para validar los últimos cambios al proyecto. Y más allá de si las variaciones a la obra son válidas o no, o si el diseño de la construcción es clásico o vanguardista, o si los metros cuadrados son los adecuados; hay un tema que no se ha tocado. Y esto es, cuál es la posición de nuestra comunidad representada en sus autoridades en todo esto y cómo se hace llegar al Consejo Resolutivo que, finalmente, tomará la decisión.

Por ahora, tenemos que el alcalde Carlos Barra ha manifestado claramente lo que él piensa del tema y que se puede resumir en que lo mejor es que la empresa construya su proyecto tal y como ellos (Enjoy) lo plantea y así se pueda reactivar la alicaída economía local y la municipalidad pueda recibir los más de $3.000 millones anuales acordados en la licitación. Pero no es la única posición. La Cámara de Turismo envió una carta a la SCJ y a quienes integran el Consejo Resolutivo en la que rechazaban de plano la construcción del casino en los términos actuales planteados por la empresa. Y la verdad es que ambas posiciones, la del alcalde y la de la Cámara, son válidas y tienen elementos positivos y negativos.

El punto es que sería bueno y sano que esto se debatiera públicamente en el concejo municipal y desde ahí salga una posición conversada, consensuada y en la que se analicen los beneficios y problemas que podrían conllevar ambas salidas. O tal vez exista una tercera vía. No lo sabemos. Y todo esto traspasarlo a quien se supone representa los intereses de la región y la comuna en el Consejo Resolutivo, el ahora delegado (antes intendente) Víctor Manoli. Hacerlo, de cara a la comunidad, de seguro sería un ejercicio sano y unificador en un tema que podría determinar parte del futuro de la comuna por las próximas dos o tres décadas.