Padre de triatleta fallecido en Pucón dice que la Universidad Católica no ha cumplido con pago comprometido

Mario Bastías Quiñones estuvo en el concejo municipal de este miércoles y reveló detalles de los acuerdos con el club organizador de la competencia. Además apuntó a los problemas de los protocolos de seguridad del evento que, según él, son deficientes.

PAPÁ.- Mario Bastías estuvo en el concejo municipal de este miércoles y explicó la compleja situación que viven como familia luego de la muerte de su hijo en enero pasado.

La voz estaba temblorosa y se quebraba con facilidad. Y esto marcó el relató de Mario Bastías Quiñones, padre del triatleta Renato Bastías Fisher, quien falleció el pasado nueve de enero en la parte de nado del Triatlón 70.3 organizado por la Universidad Católica en Pucón. Y el progenitor del desaparecido competidor estuvo en el último concejo municipal para revelar que el club organizador no había cumplido con la promesa de hacerse cargo de los gastos fúnebres de Renato. Y la cifra asciende a un poco más de $17 millones. 

“La organización de este evento deportivo se comprometió a cancelar el 100% de los gastos fúnebres y sepultación de mi hijo, lo que ha la fecha como familia no hemos recibido, suma que asciende a $17.346.814”, dijo el hombre, primero en una carta y luego personalmente ante los ediles.

Bastías continuó su relato y explicó cronológicamente cómo se fueron dando los acontecimientos y los por qué de la dilatación del pago: “En primera instancia dijeron que estaban ok, pero después intervino un gerente (del club) y dijo que solamente iban a pagar $10 millones porque hay un seguro que se iba a activar y que con ese seguro se cubriría el resto. Nosotros dijimos que si hay un seguro que quede para la nieta (hija de la víctima) para su futuro, pero estos gastos que se comprometieron a pagar, que los paguen”. Hasta ahora, Bastías dice no haber recibido un peso y tampoco cobrado el seguro, ya que faltan algunos trámites legales (la municipalidad se comprometió a ayudarlo con eso).

Pero el dinero no fue el único tema. Lo principal, según él, es zanjar y sobreponerse a las evidentes deficiencias de protocolos con los que se reaccionó ese día. Esto, porque quedaron registros en video de cómo se realizó el rescate y las formas que limitaron con lo ridículo, sobre todo cuando la ambulancia que trasladaba al corredor quedó atrapada en la arena y tuvo que ser empujada por Carabineros y otras personas que estaban colaborando. La Universidad Católica emitió un informe en el que señalaban haber cumplido con los protocolos establecidos para este tipo de competencias. Obviamente, Mario Bastías no está de acuerdo con eso.

“Mi intención no es crear problemas o generarle a Ironman un escándalo. Mi intención es que más adelante pudiésemos hablar  de los protocolos de seguridad. Y esto lo dicen deportistas médicos que estuvieron acá: ‘hay que mejorar los protocolos de seguridad en el agua’, porque coincidentemente, los deportistas de Ironman que han fallecido, el 60% o 70% lo hace en el agua”, expresó el progenitor del atleta fallecido.

Bastías señaló, además, que tiene los registros en video de lo sucedido ese día en el que, según él, se aprecian las deficiencias en los protocolos de seguridad. El padre sostuvo, también, que su intención no es demandar al club UC, sino que ayudar a mejorar las evidentes deficiencias.

Carta de la UC

En el mismo concejo, el alcalde Carlos Barra, leyó una carta firmada por Guido Cornejo, histórico organizador del triatlón local en la que se detalla el trato que han manejado con la familia del fallecido. En ella se dice que se llegó a un acuerdo de pagar $10 millones directamente y no los $17 millones solicitados, debido a que el nicho adquirido en el cementerio era para tres personas y no individual (el padre dice que solo venden en esas condiciones). Además señalan que el seguro les reembolsará un poco más de $25 millones (dinero que según Mario Bastías, quedará para la hija del fallecido).