Reportajes
Algo huele mal en Pucón: los problemas estructurales que explican la crisis sanitaria que producen los rebalses de aguas servidas
- Desde hace varias semanas, el fenómeno se ha repetido en distintos puntos de la comuna. Mientras la empresa a cargo explica el fenómeno y adelanta algunas medidas de mitigación, la solución pareciera ser de mucho más largo plazo y en extremo costosa. Se avanza, pero a un ritmo obligadamente lento, porque el problema es profundo.
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El 28 de septiembre pasado, las redes sociales de Lacustre Media publicaron un video de una alcantarilla en el sector de La Poza (foto principal) que rebalsaba lo que parecía ser agua servida. Y pese a que reconocidos funcionarios municipales trataron de restarle crédito a la publicación, tildándola incluso de “noticia falsa”, los hechos, que suelen ser porfiados, dijeron otra cosa. A los pocos días, la empresa Aguas Araucanía reconoció que el video era real y explicó, en parte, las razones.
Con los días, el fenómeno sumó otro evento: una nueva alcantarilla, esta vez en Holzapfel con Colo Colo, estaba rebosante y presentaba afloramiento de agua de cloaca. El mal olor era evidente y, por lo mismo, el tema escaló. Tanto así que, el seis de octubre, Fernando Gac, ingeniero civil y coordinador de aguas de la municipalidad, emitió un duro informe interno —que luego se filtró— en el que profundizaba técnicamente en el problema.
En el documento, el profesional experto confirmaba que la situación se mantenía en tres puntos de la manzana que comprende la calle Holzapfel, entre Arauco y Colo Colo. “El patrón observado indica que el colector público está trabajando en carga, es decir, con el nivel de agua sobre la clave de la tubería. Cuando eso ocurre, el agua sube por las cámaras públicas y retrocede por las uniones domiciliarias, lo que explica el rebalse en las viviendas de calle Arauco, que no tienen relación con fallas de sus instalaciones interiores”, señalaba el documento.
Con todo, la conclusión de Gac era lapidaria: “La situación constituye un riesgo sanitario activo y su solución es obligación de la concesionaria”. De acuerdo con el documento, el profesional identificó tres problemas urgentes. El primero y más evidente era el sanitario: “Exposición de vecinos y transeúntes a aguas servidas en la vía pública, proliferación de vectores y malos olores”. El segundo era ambiental: “Posible escurrimiento hacia sumideros de aguas lluvia y cuerpos receptores”. Y el tercero correspondía al daño a la propiedad privada: “Rebalse en viviendas de calle Arauco, con riesgo de ingreso a su interior si el colector sigue en carga”. Por lo mismo, la municipalidad, según se explicó, hizo la denuncia ante la superintendencia de Servicios Sanitarios.
Reunión con vecinos
Una vez conocido el informe, la junta de vecinos del sector organizó una reunión con la empresa. En ella, en la que también estaban presentes equipos de la municipalidad y dirigentes de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos, el jefe zonal de clientes de la sanitaria, Antonio San Juan, expuso las razones del problema.
En una larga exposición, el ejecutivo profundizó en los efectos del cambio climático y del fenómeno de El Niño, y apuntó a la falta de infraestructura pública en la comuna para contener las aguas lluvia. En resumen, según San Juan, las abundantes precipitaciones en un corto período de tiempo y la poca capacidad del sistema de colectores de aguas lluvia de la comuna generan un problema de compleja solución: la infiltración de agua al sistema de alcantarillado, que sobrepasa la capacidad del sistema de bombeo desde las partes más bajas de la comuna hacia la planta de tratamiento de aguas servidas.
En palabras simples, en los sectores más bajos del casco histórico (La Poza y Holzapfel con Colo Colo) existen sendas plantas elevadoras de aguas servidas. Ambas unidades, según el representante de la empresa, estuvieron trabajando al máximo de sus capacidades durante los días del pasado temporal (posterior a Fiestas Patrias). De hecho, en cada punto se trabajaba con dos bombas de extracción de agua cada una. La empresa, ante la necesidad, decidió incorporar una tercera bomba para que operara las 24 horas del día, los siete días de la semana. Pero, según San Juan, tampoco dio abasto.
De acuerdo con lo señalado por San Juan, el afloramiento correspondía a lo que denominó “aguas mixtas”, ya que el líquido que se vertía contenía elementos provenientes del alcantarillado, pero también de la lluvia. Es decir, era una especie de “agua gris”. Como sea, el ejecutivo se comprometió a realizar estudios con cámaras de video y análisis de humo para revisar posibles filtraciones en la red. Según él, la responsabilidad de la empresa está en la red de alcantarillado y no en la de aguas lluvia.
Según Antonio San Juan, el problema no se soluciona invirtiendo en la mejora de las dos plantas elevadoras. Esto, porque la razón de fondo —la canalización del agua lluvia— seguiría latente. “Estas inversiones deben ser de distintas entidades. Tenemos, por un lado, la Dirección de Obras Hidráulicas y, por otro, el municipio, que tiene que implementar un plan maestro de aguas lluvias”, explicó San Juan, quien luego agregó: “Como los recursos de las inversiones son limitados, nosotros tenemos que enfocarlos en los sectores con mayores problemas, en este caso, en lo que es la red. Si nos enfocamos en la planta elevadora, invertiríamos al final de la red sin solucionar el problema real, que es el ingreso de aguas lluvias”.
El punto es que, si bien la lluvia es un elemento clave, hay que agregar el aumento de la demanda de alcantarillado tras el boom inmobiliario que vivió la zona en las últimas décadas. Esto generó, entre otras cosas, un crecimiento de la población, sobre todo después de la pandemia. Entonces, con la demanda en aumento y el ingreso de aguas de precipitaciones y de napas al alcantarillado, el sistema tiende a colapsar en los puntos más bajos (La Poza y Holzapfel). Sobre la ocurrencia del fenómeno en verano, San Juan explicó que se debe, principalmente, a bloqueos o taponamientos de las tuberías.
En la misma reunión se estableció una mesa de trabajo que, se supone, seguirá funcionando con miras a una solución de fondo. La idea es integrar a otros organismos del Estado como La Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) dependiente del Ministerio de Obras Públicas (MOP).
Plan maestro
Ahora, ¿qué tan certeras son las afirmaciones de San Juan en torno al problema de las aguas lluvia? Pareciera que bastante. Esto, porque, de acuerdo con los datos que actualmente se conocen, Pucón no cuenta con un “plan maestro” de tratamiento de aguas lluvia. Según las fuentes consultadas, hace pocos meses la comuna logró ingresar al programa de elaboración de los denominados “planes maestros” de la DOH. Según se explicó, los planes son estudios que proyectan la infraestructura necesaria para recolectar, evacuar y drenar el agua pluvial en zonas urbanas, con el fin de prevenir inundaciones. Todo ello con una proyección de 30 años.
Las mismas fuentes consultadas explicaron que Pucón ya cuenta con un RS (Recomendación Satisfactoria) para generar el plan. Ahora se debe buscar financiamiento para sustentar el estudio que tendría un costo de cerca de $700 millones. Una vez que esté generado el estudio se podrá saber qué tipo de red se necesita, los puntos críticos y, sobre todo, medidas de tratamiento y evacuación en el contexto de un lago saturado y en proceso de plan de descontaminación. Según estimaciones, el costo total de todo esto estaría entre los US $50 millones y US $60 millones. Es decir, más de $50 mil millones. Todo esto, en la medida que se obtenga el financiamiento, en un plazo de diez años aproximados. Es decir, es una labor estructural y de fondo.
Con todo, desde la municipalidad comentaron que Pucón se ve beneficiado por el buen drenaje de la zona. Por lo mismo, esta característica ayuda a que el agua no se acumule en demasía en las calles y, a futuro, podría propiciar mecanismos naturales de tratamiento, en el marco de una red moderna y adecuada para gestionar las precipitaciones.
Según la información disponible, desde el municipio están elaborando un estudio para hacer un barrido de la red actual. Este documento también fue solicitado por el presidente de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos Urbanas, Luis Burgos. Conocerlo a cabalidad, explicaron, es un comienzo. Pero es el comienzo de un largo camino.
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