Los tacos matinales

Luego de varias temporadas y años con el problema de los tacos en el Camino Internacional, por fin podemos ver una luz de esperanza. Primero, el accionar de Carabineros en verano cuando —no siempre, entendemos por la demanda estival— se decidieron atacar el problema y controlaron el acceso a Pucón de tarde. La espera de horas se limitó a minutos y pese a ciertas molestias la situación se hizo llevadera.

Y cuando ya el verano acabó, en el horizonte aparecía el problema de congestión por los colegios. Hay tres centros educacionales luego de la rotonda oriente. Y las distancias hacen que, necesariamente, los padres deban ocupar sus vehículos. La congestión, año tras año, se hacía molesta y marcaba, generalmente, un estresado inicio de día. Pero desde hace unas semanas el problema mejoró. La instalación del puente en el sector del Padre Pancho hizo que, por fin, se pueda usar la tercera vía o “berma multipropósito” con el fin para lo que fue diseñada en el origen.

Y por ello queremos destacar el trabajo de Carabineros y la gente de la Seguridad Ciudadana de la municipalidad. Mañana tras mañana están en la calle cooperando, ayudando y prestando un servicio que no se ve simple: ordenar a un gran número de automovilistas que odian las demoras y que desean llegar a tiempo con sus hijos. Y la mayoría conocemos y vivimos las transformaciones de los seres humanos tras un volante. Entendemos que no es necesario ahondar en eso.

Por lo mismo es que desde esta editorial apelamos, también, a la paciencia de los automovilistas y también a ordenarnos mejor. Si hay que salir cinco minutos más temprano para evitar un incipiente taco hacia Caburgua, es bueno hacerlo. Tampoco son necesarios los bocinazos y usar la ciclovía como estacionamiento. Las comunidades las construimos entre todos y si hay que hacer algún esfuerzo para que nuestra convivencia sea mejor, definitivamente hay que intentarlo. Pucón lo agradecerá. Y Pucón somos todos.