Planta municipal: por favor solucionen sus problemas

En las últimas semanas hemos sido testigos de una soterrada disputa por lo que se denomina “encasillamiento” en la nueva planta municipal. Que no es otra cosa que el ajuste del personal antiguo al nuevo diseño de ordenamiento jerárquico y grados generados en el nuevo orden. El mismo que amplía la base de trabajo del principal organismo público local en 80 nuevos cargos. Todo esto trae, por cierto, la posibilidad de aumentar —justamente— las remuneraciones y proyectar una carrera funcionaria que, en  teoría, debería redundar en la profesionalización y un mejor servicio para las usuarios finales: todos nosotros.

Por lo mismo, resulta algo bochornoso la fuerte disputa que se vive en estos momentos al interior de la municipalidad. Hay, a lo menos, dos bandos que están distanciados y colegas que trabajaron por años codo a codo en pos —se entiende— del bien común, y están actualmente distanciados a niveles extremos y poco recomendables para el servicio.

Entonces, el llamado es a que las autoridades y encargados administrativos puedan liderar el proceso y poder propender a aunar las posiciones. El ejercicio del liderazgo sano implica establecer criterios en que ambos grupos estén dispuestos a perder algo y no ganar todo.

El punto es que, tarde o temprano, el mal ambiente laboral que pareciera estar imponiéndose en las oficinas y pasillos municipales repercutirá en la atención y el trabajo mismo. Esto, por la lógica de que nadie trabaja bien sino está a gusto en el lugar donde desarrolla sus funciones. Por favor, no alarguen el conflicto. Solucionen el problema y que la sangre no llegue al río. Todos lo agradeceremos.