Respuesta a editorial

Sr. Director:

Respecto a la Editorial “Autopista: una verdad incómoda” vale la pena hacer algunas precisiones. En primer lugar, resulta incomprensible y casi ofensivo que se trate de  hacer quedar a quienes con gran esfuerzo hemos estado recabando y relevando información que se ha tratado de mantener velada por la empresa privada y autoridades, como personas con “posturas radicales y obcecadas” sin presentar ningún argumento para aquello y borrando con el codo lo que indica al comienzo de la editorial, cuando tilda nuestras razones de “muy válidas y, por cierto, valen la pena escuchar y poner sobre la mesa”.

Para aclarar ese punto, no hay nada radical en querer que el Estado se haga cargo de los problemas de conectividad en la zona con recursos económicos y técnicos propios. Habiendo invertido en estudios de mejoras y apertura de rutas que ya están concluidos y que buscan precisamente eso, sí que nos parece radical y obcecado querer reemplazar dichas mejoras por otras propuestas por un privado, y con tal cantidad de subsidios comprometidos que alcanzarían de sobra para hacer esas mismas obras y más. Los estudios están y los recursos al parecer también, por lo que podríamos partir de inmediato haciendo las necesarias mejoras a la ruta Freire-Villarrica y construyendo la ruta asfaltada por la ribera norte del lago. Respecto a esta última, esa sí sería una ruta viable de evacuación para Pucón en caso de erupción, a diferencia de esta mega estructura que quieren construir por los faldeos del volcán, atravesando zonas de corridas volcánicas más que reconocidas.

En segundo lugar, el argumento de la accidentabilidad de la ruta 199-CH se ha tratado de esgrimir como la principal causa y justificación de una carretera concesionada, demonizando a la ruta cuando es estadísticamente irrefutable que es la imprudencia de los conductores la principal causa de los accidentes en ese tramo. Piense por un momento en esa ruta y dígame qué es lo que la hace tan intrínsecamente peligrosa: ¿muchas curvas? ¿pendientes? ¿hoyos o baches? Nada de eso. Terceras vías en ciertas partes, bermas y pistas de aceleración y desaceleración para el acceso a vías y el comercio, junto con una buena fiscalización y control por parte de Carabineros debería más que bastar. Si a eso se añade planes especiales de incentivo al uso de la ruta por Pitrufquen estoy seguro que bajaría la accidentabilidad en la ruta, que por cierto no es la más peligrosa de la región como nos quieren hacer creer.

Por último, quisiera destacar que acá lo que se ha hecho es aprovecharse de las justas demandas que por años ha tenido la comunidad al requerir mejoras en la ruta Freire-Villarrica, retrasando mejoras de esa y otras rutas. Nos quieren hacer creer que la mejor y única opción es entregar nuestras vías públicas a empresas privadas, en desmedro de nuestra economía local y familiar, modificando radicalmente la calidad de vida de las comunidades en el área de influencia del proyecto.

Se equivoca el editor al hacernos ver como personas que dejan a otros injustamente sin voz, pues precisamente somos nosotros los sin voz, los que organizándonos de a poco, casi a ciegas, estamos tratando de hacerle pelea al enorme lobby de grandes empresas e intereses económicos, y a un Estado indolente y pasivo que no está haciendo su trabajo de resguardar nuestro bienestar económico y social.

 

Atentamente,

Leonardo Rojas Vallejos, grupo articulador No a la Autopista

Secretario JJVV Lefún

Villarrica