Pese a las opiniones de los vecinos y dirigentes, comisión de seremis aprueba central hidroeléctrica Llancalil

Solo el Intendente Jorge Atton se opuso a la iniciativa y sostuvo que oponerse a la materialización del proyecto es “un imperativo moral”.

Cerca de dos horas duró la reunión de la comisión evaluadora.

“Nuestra comuna es decente, pero firme”. Las palabras del presidente de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos Rurales, Albino Martínez, podían resumir las casi diez intervenciones de los vecinos y dirigentes de Pucón que plantearon los problemas sociales, culturales y económicos que podría traer la construcción de la central hidroeléctrica Llancalil, en la zona de Huife Alto. Pero pese a todas las palabras sencillas, aunque argumentativamente poderosas en contra de la generadora, la resolución de la comisión evaluadora del proyecto que pretende aportar 6,9 megawatts de energía, fue positiva. Y con esto, el cuestionado proyecto da un importante paso para su ejecución, aunque no definitiva, ya que ahora las comunidades anuncian un recurso que podría llegar, incluso, a los tribunales ambientales.

 La reunión partió con la exposición de parte de la Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) del proyecto. En ella se explicaron detalles finos del proyecto, como por ejemplo que en la etapa de construcción se removerán 340 mil metros cúbicos de material; además de que se intervendrán en total casi 5 kilómetros de los ríos Llancalil y Liucura y que es probable que se tengan que realizar tronaduras con explosivos.

 Luego de ello, las opiniones de los vecinos. Cada una de ellas negativas al proyecto. Hablaron, entre otros, Néstor Salazar de la junta de vecinos del sector; Nery Ibarra de la comunidad mapuche Millaque Millahual; Rubén Sánchez de la comunidad indígena Carimán Sánchez. Este último tradujo el discurso de Mario Carihuentru, quien habló en mapudungún. Pero ningún argumento pudo cambiar la votación de los integrantes del consejo. Andrea Flies, directora del SEA; explicó que la recomendación del organismo era aprobar el proyecto y que eso solo se basaba en los aspectos técnicos.

 Y la recomendación fue seguida sin mayor cuestionamientos por los seremis de Medio Ambiente (Anselmo Rapimán), Salud (Katia Guzmán), Economía (Francisco López, quien también votó por Energía, cuyo jefe, Erwin Gudenschwager se inhabilitó), Obras Públicas (Henry Leal), Agricultura (Ricardo Mege), Minvu (Pablo Artigas), Transporte (Luis Calderón) y Desarrollo Social (Rodrigo Carrasco). Todos ellos aprobaron la denominada “Pequeña Central Hidroeléctrica Llancalil”. Sólo el intendente, Jorge Atton, rechazó la propuesta con un discurso que leyó y que, por cierto, traía preparado. “No solo es un imperativo legal manifestarse en contra del proyecto, sino que un imperativo moral”, señaló Atton en su intervención. El Intendente agregó que este proyecto se opone, entre otras cosas, a los objetivos del Plan Impulso Araucanía, eje del potencial de desarrollo que pretende implementar en gobierno en la región.

 Luego de la aprobación y ante la evidente molestia de los casi 40 vecinos y miembros de organizaciones (como el Movimiento Ambientalista Intercultural) que viajaron hasta Temuco; el alcalde Carlos Barra señaló sentirse “preocupado” por la actitud de los seremis, quienes —a juicio del jefe comunal— no escucharon a la ciudadanía. “Verdaderamente me preocupa la actitud de los seremis, realmente, porque primero está el bien común y escuchar a la ciudadanía. Creo que eso es principio de todo gobierno”, argumentó el alcalde, quien también agradeció al Intendente por el apoyo a la negativa: “El señor Intendente, con una firmeza increíble y con un argumento irrebatible propone el rechazo a este proyecto”. Hasta el tercer piso de la Intendencia, donde se desarrolló la reunión, también llegaron los concejales Juan Carlos Gallardo (PPD) y Cristian Hernández.

 Barra aclaró que seguirán apoyando en las gestiones para que el proyecto de Llancalil no llegue a puerto. 

 Andrea Flies, en tanto, acotó que los votos son técnicos y las reuniones públicas. Por lo mismo, las opiniones de la gente que asiste y tiene el derecho a hablar poco influyen en la decisión de los seremi. “Las reuniones de la comisión de evaluación, como lo establece la Ley, son reuniones públicas y las personas que quieren participar y emitir su opinión lo pueden hacer”, explicó la directora del SEA.

 Ahora el SEA tiene diez días hábiles para publicar la resolución de la comisión. Y desde ahí, hay 30 días hábiles para ingresar recursos que busquen impedir la ejecución de la central hidroeléctrica Llancalil.