El conflicto que mantiene estancado el emblemático Museo de la Pesca

Diferencias por parte del histórico sindicato de boteros y los concejales del denominado “bloque opositor” en la totalidad de mts2 asignados en el terreno donde se emplaza la infraestructura del espacio cultural tiene con freno el plan de abrir el sitio esta temporada.

Por Francisca Jarpa P.

DIRIGENTE.- Juan Gatica frente a lo que debiera ser el Museo de la Pesca en el Parque Los Bolsos en la Playa Grande de Pucón. Por ahora el plan de abrir el sitio está en suspenso.

 El Museo de la Pesca es un proyecto que nace como idea el 2010 con el fin de utilizar un terreno público ubicado en el parque Los Boldos junto a la Playa Grande para explotarlo turísticamente y resaltar la historia profunda del Pucón antiguo. Las obras implicaron una inversión de $59 millones y luego de doce años espera poder abrir sus puertas en algún momento de esta temporada estival. Pero surgieron problemas. El proyecto quedó paralizado después de una reunión en la que miembros del concejo municipal rechazaron el comodato para el sindicato de boteros, debido a que no había un acuerdo en la cantidad de metros cuadrados que debían entregarse. Según la organización turística, el acuerdo inicial implicaba la entrega de un terreno que alcanzaba los 1.800 mts2 con el fin de construir un área verde cerrada, estacionamientos, terraza y que el lugar no se convierta en un foco de delincuencia, bebedores y basura. 

Juan Gatica, presidente de la organización, cuenta que antiguamente tenían un kiosco en el cual los pescadores dejaban sus artículos y que también tenían unas precarias instalaciones de baños y servicios higiénicos. Por lo mismo, según Gatica, el alcalde Carlos Barra, les entregó el terreno para que pudieran desarrollar el museo, que les permitiría mostrar a los vecinos y visitantes de la zona toda la historia que tiene la comuna en torno a la pesca recreativa y deportiva. El proyecto, por fin, asentaría al sindicato en un lugar definitivo, luego de llevar varias décadas en diferentes sitios de la playa, entre ellos, la orilla de las rocas frente al Gran Hotel Pucón, después en la bajada al lago Villarrica desde la calle Ansorena y finalmente establecerse en el sector ubicado en paralelo a la calle Ramón Quezada, lugar en el que comenzaron a armar la estructura del museo.

Según lo señalado por el dirigente, el acuerdo consistía en la construcción de un salón de exposiciones, una oficina, baños y terraza, en una superficie total de terreno de 1.800 mts2. La estructura del museo finalmente se hizo en base a hormigón y madera, con un diseño completamente rústico y artesanal acorde a la arquitectura de la comuna. Además cuenta  con alcantarillado, iluminación y equipamiento de interior. Pero pese a que la edificación ya está lista, surgieron problemas con el comodato, lo que en estos momentos tiene detenido el proyecto del sindicato. El punto de inflexión lo marca el metraje establecido en el acuerdo. Según Gatica, el trato original con la municipalidad eran los 1.800 mts2 del total de terreno que buscan cerrar; pero en un primer documento que se llevó al concejo el metraje no superaba los 1.000 mts2. El dirigente no aceptó esta propuesta que solo incluía la edificación del museo y la terraza; por lo que se tuvo que redactar un segundo comodato por los metros acordados; lo que fue rechazado por los cuatro concejales del denominado “bloque opositor” (Armin Avilés, Verónica Castillo, Ricardo Cortés y Daniela García).

“No aceptamos ni firmamos nada. La totalidad que habíamos acordado era otra, ese espacio nos pertenece tanto a las primeras, segundas, terceras, cuartas, quintas y sextas generaciones de las 30 familias de pescadores involucradas y no vamos a permitir más permisos provisorios”, dice Juan Gatica con evidente molestia para más adelante agregar: “Si tenemos que a las calles a invitar a la gente de las poblaciones a marchar por nuestro derecho lo vamos a hacer, ese espacio nos pertenece y lucharemos por él”. 

Concejales

Si bien La Voz…, trató de contactar a los cuatro concejales que rechazaron los metros que buscaban Gatica y el sindicato, pero solo dos de ellos aceptaron hablar con este medio. Daniela García, acusa una falta de protocolos establecidos para los comodatos en general y sobre el de los boteros, señala que hubo modificaciones de último minuto. 

“A último minuto nos entregaron una modificación del metraje de casi el doble del entregado en un principio. Nosotros en el último concejo solicitamos una reunión para definir el tema de la cantidad total de metros y la factibilidad legal que tiene”, dice y agrega: “Yo rechacé en primera instancia la entrega del comodato por una falta de protocolos que vengo pidiendo desde el inicio de mi gestión. Esto debido a que el municipio no tiene un buen sistema de protocolo de entrega, seguimiento ni fiscalización, esos espacios son bienes de uso público, son de todos los puconinos, por eso hay que entregarlo de forma adecuada”. 

También enfatiza que otro de los motivos por el cual no aceptaron la propuesta fue porque quisieron indagar bien sobre el plan de gestión que tenían preparado para el museo.  Según ella, es súper importante que los espacios de bien común no sean usados para proyectos que involucren lucro, por lo tanto hay que ver bien cómo va a ser la labor desarrollada en el lugar. 

Verónica Castillo, en tanto, dice que cuando estuvieron en un primer concejo con el gremio de boteros, la cantidad inicial solicitada era de 970 mts2 de concesión por 30 años. Pero en el último encuentro oficial de los ediles, el metraje había cambiado a los 1.800 mts2 solicitados por el gremio. “Ellos dijeron que la excusa era que también había que construir un estacionamiento y baños. Y ellos ya tienen dos baños de mujeres y dos de hombres”, comenta y luego enfatiza: “Nosotros no estamos entorpeciendo la labor de los boteros. El espacio que estaba asignado para ellos era de 970 mts2. No aceptaremos otro comodato con más cantidad. No corresponde”.

Por ahora las conversaciones y tratativas continúan para destrabar el conflicto y materializar el proyecto que permita al histórico gremio tener un lugar definitivo en la Playa Grande. Se esperaba para la tarde de este miércoles un encuentro con directivos de la municipalidad para definir el comodato final y propiciar la aprobación de parte del concejo.