Fiscalía presentará doce testigos y cinco peritos para probar delitos en caso de profesor fallecido en la ruta hacia Caburgua

El juicio oral en contra de Kevin Contreras comenzará el próximo cinco de abril en Villarrica. Ministerio Público buscará una condena en contra del imputado a quien acusó de manejo en estado de ebriedad con resultado de muerte. La defensa dice estar tranquila y que el tribunal acogerá su tesis y declarará la inocencia del acusado.

COLISIÓN. En este estado quedó el vehículo conducido por el profesor Milton Urra, el que fue impacto por la Dodge Durango que manejaba el imputado Kevin Contreras.

Cuando ya pasó un año y cuatro meses del fatal accidente de tránsito que le costó la vida al profesor de música del Colegio Pucón, Milton Urra; la definición legal del caso está a la vuelta de la esquina. Esto, porque el juicio oral en contra del único imputado, Kevin Contreras Richard, está programado para el martes cinco de abril próximo. Y para probar su tesis, el fiscal a cargo de la causa, Jorge Calderara, presentará doce testigos y cinco peritos que buscarán probar la tesis de la conducción en estado de ebriedad con resultado de muerte en contra del profesor Urra y de lesiones graves en contra del acompañante de Urra la noche del hecho, Daniel Achivury. La fiscalía pide una pena de cinco años de presidio y una multa de 10 UTM ($555.370). 

El accidente que le costó la vida a Milton Urra ocurrió la noche del uno de diciembre de 2020, cuando Contreras Richard conducía su camioneta Dodge Durango bajo los efectos del alcohol (la alcoholemia marcó 1,61 gramos de alcohol por litro de sangre) y a exceso de velocidad. Frente al pasaje El Castillo impactó violentamente el vehículo conducido por Urra, quien falleció a los días después. El acompañante del profesional resultó con lesiones graves. 

La idea de la fiscalía, según lo que se plasma en el auto de apertura, es poder condenar a Kevin Contreras por el delito acusado; pero al parecer no la tendrán tan fácil. Esto, debido a los informes de la Sección de Investigación de Accidentes del Tránsito (Siat) de Carabineros que apuntan a que la causa inicial y basal del accidente habría estado en una maniobra hecha por el mismo profesor que conducía un Chevrolet Spark, quien se habría cruzado en la trayecto de la Dodge Durango. Además de eso, la alcoholemia practicada a Urra también arrojó consumo de alcohol y un examen toxicológico demostró, además, consumo de marihuana de parte del profesional.

El fiscal a cargo del caso, Jorge Calderara, apuntó a que harán todos los esfuerzos para demostrar ante el Tribunal Oral en lo Penal (TOP) de Villarrica la responsabilidad de Contreras en el hecho y buscarán la condena solicitada con los testigos y peritos presentados en la causa. “En la acusación que hemos presentado, hemos calificado estos hechos como conducción de vehículo en estado de ebriedad con resultado de muerte y trataremos de convencer al tribunal de la responsabilidad del señor Kevin Contreras a través de la presentación de doce testigos, uno de ellos presencial de los hechos, y además cinco peritos que podrán entregar antecedentes al tribunal para determinar la dinámica de los hechos y la causal directa de la colisión entre estos dos móviles”, sostuvo el persecutor Jorge Calderara.

El defensor de Kevin Contreras, el abogado Matías Khunsmüller, sostuvo que esperan que el juicio se realice pronto ya que está confiado en que se probará la inocencia de su representado; ya que apuntan la responsabilidad en el hecho al profesor fallecido. “Nosotros queremos que el juicio se realice lo antes posible. Queremos tener la oportunidad de demostrar la absoluta inocencia de Kevin en los hechos que se le imputan. No creemos que, incluso, esto debió llegar a juicio oral. Esto debió terminar antes. La evidencia que hay en la carpeta es elocuente y aún así decidieron insistir en la realización de este juicio aún cuando repetidos informes, incluso el mismo Siat de Carabineros ha señalado que la causa del accidente es, justamente, el señor Urra, quien como ya se sabe conducía no solo bajo los efectos del alcohol, sino que también drogado”, argumentó el defensor, quien agregó: “Es una pena y siempre ha sido una pena (lo que sucedió con el profesor), pero creemos que esto ni siquiera debió llegar a un juicio oral”.