Investigación busca rescatar relatos orales de padres y abuelos en el campo para transformarlos en “memes”

Innovador proyecto de un grupo de profesionales de la Universidad Católica de Villarrica, quienes trabajaron con menores de las escuelas de Quelhue, Loncofilo y Alto Mahuida.

Un innovador proyecto que conecta, casi magistralmente, lo antiguo y lo nuevo. Así podría definirse el trabajo de un grupo de investigadores de la Universidad Católica, sede Villarrica, que buscó plasmar las historias relacionadas a los pájaros del bosque de padres y abuelos en “memes” realizados por niños de tres escuelas: Quelhue y Loncofilo en Pucón; y Alto Mahuida de Curarrehue.

La idea según explican los docentes e investigadores era revitalizar los diálogos intergeneracionales de los niños con los abuelos y los padres en relación a los pájaros. Una forma entretenida de relacionarse con la fauna y la flora de los bosques cordilleranos de la zona. En rigor, un aprendizaje del bosque y las aves, a través de los relatos antiguos.

El proyecto fue financiado por un fondo Explora y el trabajo final se materializó en una atractiva exposición que por estos días está en el hall central de U. Católica en Villarrica y que las próximas semanas aterrizará en la casa de la cultura en Pucón.

“El objetivo principal del proyecto es revitalizar la memoria del territorio y en este caso a través de las aves y el bosque. Nosotros, como equipo de investigación, llevamos mucho tiempo en el territorio trabajando con aves, pero además hay que pensar en las aves como actores del territorio que están siempre presentes. Están presentes en las afuera de sus casas, en las escuelas, en los bosques; por lo tanto las personas tienen una relación bastante estrecha con las aves”, dice Antonia Barreau, quien es parte del equipo investigador.

Uno de los “memes” creados por los niños.

El grupo de docentes, en el que también se cuenta a Tomás Ibarra, Julián Caviedes y Natalia Pessa; apuntó, entre otras cosas, a conectar lo antiguo con lo nuevo. Por eso, los “memes”: “Es innovador y, en el fondo, también te refleja que las historias o lo que uno puede pensar que es lo de ayer o lo antiguo, finalmente es el presente. O sea, se puede manifestar de formas muy diversas empleando tecnología y también el vocabulario o lenguaje que puedan tener los niños”.

El trabajo, según sus creadores, también busca revitalizar el contacto de los niños con la naturaleza lo que, a juicio de ellos, se ha perdido en algo. “Nosotros creemos que más que el relato oral, se ha perdido un poco la conexión de los niños con la naturaleza. Estás cada día más sentados dentro de las casas con el teléfono y el televisor. Ee contacto cotidiano se ha perdido. Y también esa importancia que tienen los abuelos que representan la memoria”, finaliza la investigadora.