Y si nos atrevemos…

La imagen muestra a La Poza ya recargada de motores a principios de enero. (Fotografía gentileza Pucondrone)

En las últimas semanas, Pucón ha logrado pantalla nacional con diferentes iniciativas que han sido algo radicales y muy en línea con el cuidado del medio ambiente y la sustentabilidad. La primera de ellas, eliminar el confeti de la fiesta de año nuevo. Esto, aunque en los hechos tal vez no fue tan efectivo (se entiende que es un primer intento), se sumó al Pucón sin bolsa de hace varios años; que a la postre se convirtió en una Ley de la república.

Lo segundo fue el tema de los estacionamientos de O’Higgins y, aunque aún hay voces divididas y resta hacer una evaluación a finales de temporada; la medida también le entregó titulares y vitrina a Pucón. Y eso se agradece, sobre todo cuando tuvimos un invierno complejo y entregamos una imagen un tanto distorsionada de un pueblo con un “lago de caca” (así lo planteaban y plantean algunos) y unos caminos intransitables. Y aunque los caminos estaban malos y el lago saturado de fósforo y nitrógeno; las rutas mejoraron considerablemente con el camino a Caburgua y el lago está apto para el baño y en proceso de un plan de descontaminación (en buena hora).

Pero estas medidas que pudieran parecer más efectistas que efectivas, nos posicionan bien y nos ayudan a generar una buena imagen frente a nuestros visitantes. Porque no hay que olvidar un detalle de la ecuación: vivimos del turismo, guste o no. Entonces, ¿por qué no ir más allá? Si ya estamos en esto de las ordenanzas llamativas y que aporten, al menos en algo, a la sustentabilidad y a la protección del medioambiente; por qué no promover otras. Por ejemplo, por qué no se crea un proyecto de ordenanza que elimine el uso de motores a combustible fósil en el lago y más específicamente en La Poza. Esa es una medida a la que pocos se opondrían y de seguro sería un aporte, al menos, a la imagen de un pueblo ahogado por los conflictos ambientales.

Acá otra: qué tal si, tal como sacamos los estacionamientos de O’Higgins, le demos a la calle más sentido cosmopólita y se ilumina de wifi todo el cordón céntrico. Eso sí que sería un aporte al turismo y a la conectividad de los puconinos y visitantes. Es más, la empresa que se adjudique el proyecto podría usarlo como un fuerte elemento publicitario. Creo que a ninguno de nosotros nos molestaría.

En fin, hay una serie de medidas que nuestro pueblo pide y que, sin duda, con algo de ingenio y no tantos recursos, se pudiesen implementar. De seguro en la municipalidad hay asesores capacitados, creativos e ingeniosos que pueden generar ideas y planificar la implementación. No es un tema político, se trata simplemente de sentido común.

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