Cuarentena en Pucón: el remedio peor que la enfermedad

* Por Rodrigo Vergara V.

DESOLADO.- Así se vieron las calles de Pucón durante el fin de semana cuando se vivió nuestra primera cuarentena de fin de semana. (Fotografía PuconDrone)

Desde principios de octubre que el aumento de contagios en Pucón ha ido creciendo y de estar en una cómoda posición de Paso 4 con el turismo algo abierto y el comercio funcionando, pasamos a un inédito Paso 2 que nos dejó con los fines de semana en cuarentena. Es decir encerrados en las casas sábado, domingo y festivos. Y esto en plena primavera y luego de un invierno en el que muchos optaron por cuarentenas voluntarias y cerrar sus comercios a la espera que la “amenaza” del virus bajara y poder desarrollar las actividades sociales, laborales y comerciales con mayor seguridad.

Pero la seguridad nunca llegó, los contagios aumentaron y la autoridad sanitaria decidió encerrar a nuestra vecina Villarrica y la “Espada de Damocles” pende sobre nuestras cabezas. Eso sin contar la pequeña histeria ciudadana potenciada por las redes sociales y grupos de whatsapp que hablan del amigo del conocido del familiar que tiene un cercano en el ministerio de Salud que asegura que el jueves o, a más tardar, el fin de semana, Pucón se va de encierro o cuarentena total. Y pese a que esto no ha sido confirmado por ninguna autoridad de Salud, la posibilidad —si los contagios siguen— es bastante real. Con todo lo nefasto que esto sería.

Pero más allá de buscar responsabilidades (siempre en los otros y nunca nuestras como pareciera ser la costumbre) quizás sea la hora de buscar soluciones y alternativas. Esto, porque se entiende que hay un piso que rechaza la cuarentena y el encierro como solución a la pandemia. Y no es invento negacionista o una pachotada de razones conspiracionistas; sino que es la misma OMS la que desaconseja el uso de las cuarentenas para contener la infección. Y es algo obvio, el encierro obligado (sobre todo en primavera) trae más problemas que soluciones: enfermedades mentales, aumento de peso, falta de actividad física, tedio, hastío, problemas familiares; sobre todo en familias que se han debido acostumbrar a vivir en casas de no más de 70 metros cuadrados.

El punto es que quizás la solución para Pucón no sea el encierro. Quizás es deber mirar lo que hace Europa actualmente que ya asume que la cuarentena es una última, última, última opción. Y apunta a otras medidas como toques de queda más temprano, cierre de bares, discotecas, prohibición de reunión, confinamiento de ancianos y también el cierre de ciudades. O sea, se cierran las fronteras de las localidades por tiempos determinados, pero no se prohíbe la salida de las casas de los ciudadanos. Esto, porque también se entiende (tal como sucede actualmente en Magallanes) que es altamente probable que el virus se expanda con mayor rapidez al interior de las casas (se llega al absurdo de recomendar uso de mascarilla al interior del hogar).

Espacio Disponible

Ahora y en el contexto de que los casos sigan y tal vez, incluso, como preparación del verano, quizás sería plausible una especie de experimento social y sanitario en nuestra comuna. Reunimos las condiciones ideales para un cierre de la comuna, pero con las libertades de movimiento en restricciones mínimas. Todo esto, por cierto, con la responsabilidad de todos de mantener y profundizar los cuidados personales para evitar la propagación del virus. Es decir, mirar Europa y no encerrar a la gente en su casa; sino que aislar el pueblo, entre otras restricciones, a la espera de que los contagios bajen o se mantengan en control. La primavera, el sol, el sano aire libre, la salud mental y también el comercio lo agradecerían. Esto, porque posiblemente el encierro sea peor que la enfermedad.

*Rodrigo Vergara V., es periodista y editor de La Voz de Pucón.