Eduardo Wenger, un visionario (1955-2021)

*Por Rodrigo Vergara V.

No es fácil escribir sobre una persona que partió. Por eso el ejercicio de los obituarios en La Voz… solo se hace con quienes por su relevancia social y registro en la historia reciente de nuestra comunidad, de alguna manera, justifican el ejercicio de destacar su paso por esta tierra. Y Eduardo Wenger Meza (65) es uno de ellos.

Y esto, pese a no ser un puconino originario (nació en la región del Bío Bío) y tampoco vivir en nuestro pueblo, hizo un aporte considerable a nuestro territorio desde las comunicaciones. Eduardo Wenger fundó un diario en Villarrica y que tuvo alcance en toda la Zona Lacustre y lo mantuvo por 18 años. Y eso no es poco. Pero el Correo del Lago ha sido más que un periódico. Tuvo la gracia de influir en las autoridades y, más que eso, poder interpretar fielmente a su público cumpliendo el principio básico de los medios de comunicación: los diarios no son de sus dueños, sino que de la gente que los lee. Y en eso Wenger fue un visionario. Supo hacerlo y muy bien.

Quienes tuvimos la oportunidad de trabajar con Eduardo entendimos su apasionada mística y creatividad y que, sin ser periodista de profesión, sabía comprender los tiempos de las noticias y las oportunidades que le daba su entorno para poder crecer y desarrollarse. Y más allá de las diferencias editoriales que pudimos tener, sin lugar a dudas, la irrupción de un medio local y pequeño fue determinante en la historia reciente de Villarrica. Y no podemos olvidar que, en su tiempo, supo darle pelea al otrora gigante regional de los medios y frenó hábilmente la penetración de El Diario Austral, el que en algún momento buscó posicionarse en Villarrica y Pucón; pero que nunca pudo consolidar su presencia. Y de hecho, nunca lo hizo y no pasó de ser un intento intrascendente. En eso Eduardo salió victorioso.

Sobre su vida personal no es momento de pronunciarse y quizás nunca lo será. Todos tenemos debilidades y nadie puede o está autorizado moralmente para cuestionar a otros hombres. Porque la verdad es que ante Dios somos todos imperfectos y faltos. Ahora, lo que viene es asegurarse que el Correo del Lago sobreviva a la partida de su creador y cerebro impulsor. Son malos y buenos tiempos para el periodismo; es de esperar que la ola de lo virtual y las (a veces) complicadas redes sociales no hagan socumbir el sueño de Eduardo Wenger Meza. Entendemos que su equipo está preparado para afrontar el desafío y de seguro llegarán a buen puerto. Solo resta decir que desde esta tribuna agradecemos, porque sin dudas fue un aporte a la Zona Lacustre. Que tengas un viaje tranquilo y que la familia y amigos encuentren consuelo y luz en el Creador. Hasta siempre Eduardo Wenger Meza.

*Rodrigo Vergara V. es periodista y editor de La Voz de Pucón.