La polarización que divide

Vivimos un tiempo de conflicto social, estallido social dirían otros, revolución o levantamiento popular. Póngale el nombre que quieran, pero lo cierto es que enfrentamos la crisis social más importante de las últimas generaciones, sólo comparable con la de la dictadura que fraccionó nuestra sociedad entre los buenos y los malos. Y hoy tenemos la misma amenaza y desde esta tribuna vemos con preocupación el futuro. Por los que invitamos a hacer una reflexión respecto a lo que somos como comunidad. 

Si bien, entendemos que cada uno puede tener posiciones diferentes respecto al medio para llegar al destino, todos, mayoritariamente, queremos lo mismo: vivir mejor, crecer en paz y tener una vida con la mejor calidad posible para ver a nuestros nietos crecer. La familia y el desarrollo pleno de la sociedad sigue siendo la meta a alcanzar y por consecuencia debemos tener todos la madurez de enfrentar las distintas opciones que aquí existen para lograrlo.  

Todo esto con altura de miras, sí, discriminando con todas las fuerzas posibles aquellos que socavan la paz con violencia, intimidación, matonaje y totalitarismo tratando de imponer una forma por sobre la otra. En definitiva, debemos establecer caminos de acuerdo que sean capaces de respetar de la mejor forma las variantes de nuestra comunidad. 

Nosotros en Pucón estamos medianamente aislados de las grandes decisiones y eso es una inmensa bendición y debemos esforzarnos en no caer en esa nefasta polarización que separa padres con hijos, hermanos y amistades. Debemos aprender a ver al otro con la dignidad que posee por el sólo hecho de ser hecho a imagen de Dios y con un propósito (ser alcanzado como su hijo por medio del Evangelio).  Esa sola definición debe llevarnos a respetarnos, en la diversidad de opiniones y a permitir la coexistencia de todas aquellas que no socaven la comunidad. En nuestra pequeña ciudad tenemos una hermosa oportunidad de que lo que está dividiendo a muchos a nosotros nos una aún más. Debemos aprovecharla.