El mejor lado de la pandemia

*Por Natalia Arcaya

La premura de lo cotidiano poco espacio nos deja para la reflexión, sin embargo en diversos momentos de la vida he hecho una pausa y pensado en el sentido, en el sustento, en la esencia. Quizá son las crisis un buen momento para ello, porque los sentimientos se agolpan por salir y los filtros sociales, familiares y personales se hacen permeables … nos permitimos sentir. Esto es justamente lo que me ocurre cuando La Voz de Pucón me invita a escribir  sobre “Amigos de Pucón”, una iniciativa admirable, que convoca, donde no hay distinciones políticas o religiosas y hace que la cavidad toráxica se expanda.

EN CRECIMIENTO.- Actualmente el grupo entrega 100 almuerzos diarios y el número tiende al alza. (Fotografía grupo “Amigos de Pucón”).

A mediados de Abril Gonzalo Gatica y su compañera Cristina Hurtado vinieron a mi casa por un tema laboral y el en el estacionamiento, con mascarillas y distancia, este chileno que habla como gringo me dice: “Tengo que contarte una idea que tenemos, pero hay que implementarla rápido, es urgente”.

Rápidamente Gonzalo argumentó que la pandemia avanzaba rápido y que nuestros vecinos, en su mayoría dedicados al turismo y la construcción, comenzarían a pasar hambre. “No debemos esperar que llegue ese momento para organizarnos”, puntualizó. Y así partió. La misma conversación la tuvo con 5 personas más. Rápidamente el grupo de whatsapp comenzó a crecer, una conocida empresaria del rubro gastronómico ofreció su local y los voluntarios para cocinar y repartir los almuerzos comenzaron a llegar. 5 almuerzos diarios comenzaron realizándose, luego 10, la semana siguiente eran 50 y hoy son 100 las raciones alimenticias que este grupo de amigos de Pucón realiza diariamente.

La organización requería cada vez más precisión, y es así como se comenzaron a dividir en grupos de trabajo. Unos encargados de los insumos que cada día y en forma gratuita entregan cerca de 10 fruterías de la comuna de Pucón, productos que hay que retirar de los locales y llevar al centro de operaciones. Otro grupo en la cocina, ellos diseñan un menú semanal, equilibrado y viable para poner “manos a la obra” cada mañana en calle Fresia y dar vida a esta hermosa labor. Surgió entonces la pregunta: ¿cómo llegaremos a quienes realmente nos necesitan? Y ese es el tercer grupo, el de trabajo social que determina las condiciones de las familias a las que se está llegando.  Luego aparecen los distribuidores, quienes hacen llegar estos almuerzos a sus destinatarios finales y por supuesto los que administran. Una tesorera que pone a disposición una cuenta corriente donde todos aquellos que deseen aportar pueden depositar y organizan las compras.

Espacio Disponible

En dos semanas esto era una verdadera máquina. Todo comenzó a fluir y pudimos conocer a Cristian Caro, otro de esos seres humanos que remecen. Él se vino hace un tiempo a trabajar a Pucón, sus labores terminaron, sin embargo, conmovido con la situación actual del país y de Pucón, abrió las puertas de su casa para albergar a 11 personas que estaban literalmente en la calle e invita a 7 personas más que trabajan en el centro de Pucón a almorzar cada día en su hogar. Al conocer de su labor los “Amigos de Pucón” se reunieron con él y se generó una gran alianza, ellos cocinan y Cristian les da el almuerzo cada día en su casa a estos vecinos que lo necesitan, en un lugar seco y tibio. Mi curiosidad me llevó a hacerle una pregunta quizá absurda a Cristian cuando lo conocí: “¿Qué te motiva a hacer esto?”, su respuesta fue elocuente : “Yo sé lo que es pasar hambre”.

Esta iniciativa ha generado una gran sinergia. Amigos que han venido a veranear por años a Pucón están devolviéndole la mano a esta ciudad donde pasan los mejores días de su vacaciones y están depositando sistemáticamente en la cuenta de aportes, otros han donado lo que tienen a su alcance, carne, pollos, papas y como repite una y otra vez Gonzalo Gatica… aquí todo sirve.

Y cada día, como un verdadero paréntesis a las avalanchas de informaciones nacionales, internacionales y locales, donde se discute si lo están haciendo bien, si lo hacen mal, cambio del ministro de salud en Brasil, un presidente que llama a tomar desinfectante…. se abre el whatsapp y es posible leer mensajes como estos…

Y retomo la reflexión inicial en esta tarde de Domingo y lo confirmo… tiene sentido… 

El individualismo al que estamos acostumbrados y que es parte de lo cotidiano hace que iniciativas como estas sean excepcionales, pero esto es lo natural en el ser humano, en una comunidad, en nuestra comunidad.

¿Cómo aportar?

Son varias las formas . una es depositando en la cuenta del banco Santader nº486067-5  a nombre de Inés Seguel, rut: 6.669.090-3 [email protected]. También puedes traer directamente tu aporte al restaurante Focacia en la calle Fresia o puedes aportar con tu trabajo en la cocina, en repartir los almuerzos o en difundir esta iniciativa.

*Natalia Arcaya es periodista y directora de PuconTv.