Medidores inteligentes y populismo

 

La polémica de los “medidores inteligentes” (¿podrá un aparato ser inteligente de alguna manera?) ha marcado al país en las últimas semanas. Y la información, pese a lo mucho que se ha dicho, es algo confusa. Y se entiende, porque hay demasiados tecnicismos en juego. Todos ellos, alejados del lenguaje y la vivencia común. Es en ese contexto que se abren una serie de interrogantes y consultas que ni aún los grandes medios del país han sido capaces de aclarar.

Por lo mismo, tomar una posición técnica y objetiva sobre si su recambio es bueno o no, no es algo simple para nadie que no sea ingeniero eléctrico o conozca muy de cerca el mundo de la regulación y legislación de este tipo de empresas (muy cuestionadas en la zona por los apagones del último tiempo). Pareciera ser muy difícil para todos, menos para nuestros concejales. Esto, por la decisión —muy publicitada en redes sociales por algunos de ellos esta semana— de rechazar el recambio de los tradicionales medidores análogos (con la ruedita) a estos digitales, llamados (bien o mal) “inteligentes”.

Ahora, luego de conocerse esta moción del concejo municipal y leer los posteos en Facebook de los ediles y los comentarios de sus seguidores, saltan una serie de dudas que es lícito y sano plantearse. ¿Tendrá un concejo municipal la potestad de anteponerse a una ley de la República? ¿Podrán seis concejales y un alcalde ejercer tanta presión a las autoridades nacionales para cambiar esta situación? Evidentemente eso no es así. Y entonces, ¿cómo entendemos esta señal? Porque distinto sería hacer la moción o dar la señal política de apoyar a la Asociación Chilena de Municipalidad para que este organismo (con más peso específico) haga lobby con los parlamentarios para que, de alguna forma, la ley se cambie. Suena parecido, pero es bastante diferente.

Así las cosas, es evidente que algunas veces (entendemos que no siempre es así) la tentación del populismo puede más que el sentido común. Pero, por favor, pedimos que no sea una constante. Este concejo municipal se caracteriza por sus posiciones de consenso y alejadas de conflictos. Eso, de alguna forma hace bien a la política y por consecuencia a la ciudad y sus habitantes, pero obviamente, lo anterior no puede significar la promoción de opciones populistas que suenan muy bien en redes sociales y generan muchos likes a favor.  No es necesario. Pucón tiene problemas relevantes que resolver todavía como para entramparnos en señales populistas que no conducen a nada y que sólo generan expectativas erróneas y falsas en la población. Hay que decirlo. A nadie de los que decide sobre estos temas les importa un pepino lo que digan los concejales de esta comuna respecto a esta medida y los miembros del concejo lo saben.

Esto no se trata de cambiar algo sino de mostrar algo. Lo que preocupa siempre son las expectativas que se generan y la desinformación que construye en la opinión pública. Eso, de verdad nos hace mal como comunidad. Por lo mismo debemos esforzarnos todos, desde nuestras instancias, para poder influenciar y construir una ciudadanía informada  con datos de verdad. Con realidad y sin populismos.