Blooms de algas

Controversia causó en la semana la visualización de un blooms de algas en el Lago Villarrica y en particular en los sectores de La Poza y Playa Grande en Pucón. Y si bien en las zonas de mayor afluencia de público y abiertas al baño, la autoridad sanitaria señaló en tres informes que la situación no revestía un riesgo para los bañistas; el hecho generó algunas dudas de las cuales es necesario hacerse cargo.

Los blooms de algas son básicamente el florecimiento de vegetales potencialmente dañinos para humanos y animales y se generan, a grandes rasgos, por el exceso de temperatura del agua, la falta de oxigenación y la proliferación de elementos como el nitrógeno y el fósforo (dos por los cuales el lago se encuentra declarada como “zona saturada” y en camino de un plan de descontaminación). El fenómeno es bastante conocido por quienes han residido en la zona por gran parte de su vida, ya que por varias décadas han estado presente la mayoría de los veranos.

Pero, gracias a los avances de la ciencia los hemos conocido, entendemos las causas y comprendemos que en concentraciones elevadas podría llegar a ser dañinos. Por lo mismo debemos aprender a convivir con ellos, mientras se desarrolla el plan de decontaminación que, según los expertos, podrían extinguir estos blooms en un tiempo de 25 años aproximadamente. Entonces, creemos como medio que es necesario establecer protocolos de acción que permitan informar a la gente y también evitar posibles problemas de salud en las personas. 

Entendemos que las dos posiciones que se han visto en el tiempo: el hacer como que no pasa nada y, al otro extremo, pedir los cierres a priori de las playas; poco aportan a enfrentar el problema en los hechos. Creemos que el camino va por lo que señala el propio Víctor Durán (conocido por ser un ambientalista defensor del lago), en torno a actuar rápidamente y con información clara a la gente. Y si es necesario cerrar sectores de la playa, que se haga y que eso no signifique generar histerias o alarmas. En la educación y la información a tiempo está la clave de una sana convivencia entre nuestros recursos naturales y la industria turística que nos mueve y que debemos cuidar siempre.