Pescador obtiene el primer auto de su vida en sorteo de Dreams en Valdivia

Afortunado ganador dice haber vivido más de la mitad de su vida embarcado en alta mar.

Mientras los aplausos se multiplicaban en la sala de juegos de Dreams Valdivia, la emoción y las pulsaciones del ganador del automóvil cero kilómetro iban en aumento. Es cierto, desde su apertura el casino valdiviano ha entregado millonarios premios individuales, algunos por sobre los 100 millones de pesos; pero éste, el obtenido por  Luis Eduardo Leubert Montoya, tenía un sabor especial.

El codiciado cero kilómetro quedaba en manos de un hombre modesto, de trabajo que, según su relato, pasó más de la mitad de su vida navegando, por lo que jamás tuvo un auto.

Vida 

En medio del mayor golpe de suerte de su vida, don Luis se dio el tiempo para conversar con este medio y repasar parte de sus vivencias, marcadas por el esfuerzo, y en donde el trabajo interrumpió abruptamente sus estudios secundarios. “A los 18 años me fui a Punta Arenas a trabajar en la pesca de alta mar y recién colgué la red el año 2017. Navegábamos hasta tres días para llegar donde pescábamos Bacalao y de ahí pasaban otros 3 ó 4  días en puro colocar carnada en una línea de 4 kilómetros. Cada excursión nos tomaba más de tres semanas, por eso digo que pasé más tiempo en el agua que en tierra”, expresó Leubert, quien agregó que un buen mes de pesca podía dejarle más de un millón de pesos. 

Sorteo

Como buen hombre de mar, don Luis sabía que no todas las excursiones eran iguales y que lo importante era mantener la fe y la paciencia hasta el último minuto de pesca. Quizás  esa misma lección de vida le sirvió para no desanimarse cuando el animador extrajo de la tómbola  el cupón número 11 de un total de 12 personas que irían por el sueño del cero kilómetro. “Fui el último en clasificar. Cuando dijeron mi nombre sentí que el auto ya era mío. Imagínese, nunca he tenido uno en mis 67 años de vida”, confesó el hombre más aplaudido de la jornada.

Futuro

Si bien don Luis podrá decir que tuvo un auto en su vida, lo más probable es que lo transforme en dinero. “Estoy feliz de haber hecho realidad un sueño y estar de vuelta en mi tierra. Junto a mi pareja lo pensamos y lo más probable es que vendamos el auto. Quiero hacerle algunos arreglos a la casa y visitar a mi hijo que es chef en San Pedro de Atacama. Eso también me haría muy feliz…”, enfatizó el feliz ganador de la jornada.