Alcalde Carlos Barra: “Si no pasa nada extraordinario voy a ser candidato en la próxima elección”

Pese a llevar 20 años como jefe comunal de Pucón, el edil cree que puede acceder a un próximo nuevo período. Dice que no está dispuesto para unas primarias con alguien de su sector y también transparenta su visión sobre el fenómeno de las segundas viviendas en la ciudad.

Por Rodrigo Vergara

Carlos Barra (76) tiene una oficina amplia. Y con ventanales también grandes. Por un lado, ve el volcán que acompaña entre amenazante y amistoso a Pucón. Y por el otro, mira hacia la calle principal de la ciudad. Y también hacia la propiedad que históricamente fuera de su familia y donde, actualmente, tiene su casa. No es menor tener el trabajo a menos de 80 metros de distancia, pero en un pueblo pequeño como éste, es algo considerado normal.

Y el edil dispuso de un tiempo para conversar con La Voz… al cierre de una jornada marcada por el concejo municipal y con los coletazos frescos, aún, de su cuenta pública. Y el hombre no se guardó nada. Respondió sin eludir los temas. Incluso, hasta se dio el tiempo para razonar sobre si se considera el alcalde más relevante en la historia de la ciudad. Para él no son menor los cerca de 20 años que lleva ocupando el cargo (desde el año 1994 con un paréntesis de cuatro años por la administración de Edita Mancilla).

“Sin quererlo ha sido así”, dice rápido sobre la pregunta sobre si se consideraba el alcalde más trascendente de Pucón: “Me ha correspondido liderar inversiones de obras públicas importantes en nuestra comuna. Yo me recuerdo que el 94 me hice cargo de la concreción de la planta de tratamientos de aguas servidas de Pucón. Y se hizo y se terminó. De ahí, la otra inversión importante fue tener un aeropuerto comercial y lo conversé con el ministro Ricardo Lagos. Y también fue exitosa esa operación y entregamos el aeropuerto y llegamos con los aviones de forma legal”.

Barra pone la planta de tratamientos, el aeropuerto como ejemplos de su gestión y le suma a eso, la construcción de la nueva municipalidad y, por sobre todo, la compra de las 18 hectáreas del parque municipal y el desarrollo que planea ahí: un gimnasio, un estadio de cancha de pasto y una piscina temperada. “Para mí era más que claro que el municipio necesitaba fortalecerse y comprar bienes raíces que sean patrimonio para el desarrollo futuro del deporte y la recreación”, explica.

— Usted habla de las obras que planea en el parque municipal y es probable que se demoren, ¿Imagino que usted desea inaugurar esas obras?
“Es mi deseo, porque si todas las cosas andan bien, el llamado de licitación del gimnasio debiera producirse el mes de agosto y luego de eso son cerca de 18 meses para construirse. Podría estarlo inaugurando al final de este período alcaldicio”.

— Pero podría demorarse, ¿es su deseo poder postular a un período más?
“Yo siempre estoy disponible. Porque mi compromiso ha sido siempre servirle a mi comuna como hijo de ella, hasta que Dios me permita hacerlo, porque aquí juega mucho el factor de la salud y la claridad que hay que tener para hacer las cosas, las ganas y la fuerza. Mientras yo conserve esos factores, voy a estar siempre disponible para mi comuna”.

— ¿Pero esos factores hoy día están?
“Están los factores y espero en Dios que los pueda conservar”.

— Entonces, si esos factores que usted nombra aún permanecen de aquí a dos años ¿usted estaría en condiciones de postular nuevamente?
“Si no pasa nada extraordinario voy a ser candidato en la próxima elección. No cabría otra solución que postular porque pienso que Pucón se merece continuar con esta cantidad de proyectos que tenemos y muchos más que vienen y lograr que nuestra comuna siga siendo uno de los destinos más emergentes de América latina. Por qué no decirlo, somos uno de los destinos más emergentes de Chile y queremos lograr quebrar la estacionalidad y colocarnos a la altura de los grandes destinos del mundo”.

— O sea, lo más probable es que lo tengamos de candidato el 2020…
“Hay que ser franco en eso. No me gusta andar ‘que sí’, ‘que no’, ‘que si me lo piden…’. Yo siempre he tenido el interés de ser alcalde de la comuna de Pucón para poder trabajar y ayudar y creo que las cosas están resultando. También uno detecta cuando la ciudadanía está conforme contigo. Si el día de mañana me dijeran a mí que sería mejor renovar, yo tampoco tengo una ambición de poder”.

— ¿Y qué pasa con los otros liderazgos políticos de su sector?
“Los liderazgos más notorios que hay acá son los que hoy día son actualmente concejales. De Cristian (Hernández), Natalio (Martínez), Julio (Inzunza) y Juan Matus; y algún otro miembro del partido que está en la parte privada. Los más marcados están en el concejo”.

— ¿Y cómo los ve a ellos?
“Yo creo que se están preparando bien. Están adquiriendo mucho conocimiento. Es bueno ser concejal primero. Para una persona que quiera desempeñar este cargo con seriedad, la experiencia de ser concejal lo llevaría a ser un buen alcalde después. Mi misión también es poder aportar conocimiento y que ellos puedan valorarlo”.

— Por lo que dice, se entiende que usted no ve a esos liderazgos que nombra capaces de asumir la responsabilidad de ser alcaldes. Estoy pensando, por ejemplo, en Cristian Hernández, que lleva dos períodos como concejal con una muy alta votación.
“Uno siempre tiene la ambición de estar listo. Si a mi me hubiesen preguntado cuando era concejal, yo siempre estuve listo. Entonces el ímpetu de la juventud te lleva a decir que estás listo…

— ¿Pero cómo los ve usted? Esa es la pregunta…
“No quiero evaluarlo yo mismo, principalmente, porque no sería prudente, pero la ciudadanía es muy sabia. El pueblo es muy sabio, y si alguna gran cantidad de gente que le pide a alguno de estos jóvenes que sea candidato en mi reemplazo, yo creo que eso se va a conocer y se va a notar, pero también hasta la fecha, la gente, en varias reuniones, en conversaciones y en la calle, la gente me dice ‘tienes que seguir, al menos por un período más’. Y si es voluntad de la gente, se hará”.

— Pero Cristian Hernández, por su alta votación, es probable que su aspiración legítima sea ser alcalde e ir a una primaria formal….
“Es difícil que yo acepte una primaria. La elección pasada yo no acepté una primaria y la persona que me pedía primarias (Armin Avilés), renunció al partido, se fue por fuera, porque decía que tenía mucha más fuerza que yo. Llegó el día de la elección y se supo la verdad. Yo no voy a acepar primarias. Lo digo desde un principio, porque a esta altura de mi vida creo que me he sacrificado y trabajado con mucho gusto y tengo el honor de ser el alcalde que más años ha tenido en el cargo y pienso que no podría seguir aspirando a más períodos, pero uno más, si tengo la fuerza y el empuje que todavía tengo, me gustaría”.

— ¿Pero ese liderazgo tan marcado y potente podría ser negativo en el sentido de que haya opacado la posibilidad de que se levanten otros liderazgos que pudieran reemplazarlo?
“Ese es el punto de mi preocupación diaria. Ver que en mi pueblo no haya más gente que tenga las ganas como yo lo demostré en mi juventud. Yo siempre tuve la intención y me preparé. Me extraña que la juventud hoy día, los comerciantes, los profesionales, no se interesen por la política y el servicio público”.

— ¿Y usted no ve ese ímpetu en los liderazgos jóvenes que existen y que usted nombró?
“No lo veo”.

— Algo que llama la atención es que usted tiene intereses en lo privado y en lo público. Usted es un hombre de empresas, siempre las ha tenido. ¿Cómo puede manejar eso sin cruzar el límite?
“Es tema de planificación familiar. Yo tengo la virtud de que mis hijos salieron con la vena de comerciante, por lo tanto, lo que yo manejaba está a nombre de ellos y son independientes. Yo no me meto en sus negocios. Y eso para mí ha sido ventajoso. Mi patrimonio familiar es uno solo, que es la propiedad donde vivo, ya que no tengo otras propiedades o sitios y tampoco soy socio de alguna otra empresa. No tengo nada más que ese patrimonio y con eso estoy conforme”.

— ¿Y eso no le genera conflicto de interés? O si le ha generado, ¿cómo lo soluciona?
“Nunca me ha generado conflictos de intereses porque yo separo muy bien las cosas. Si yo me tengo que abstener de una votación en la cual yo he estado involucrado por mi relación con restaurantes, agencias de turismo u hoteles; yo me abstengo porque no es prudente que apoye una actividad que yo mismo desarrollo con mi familia”.

— Durante todos sus años de alcalde, usted apostó por que venga más gente a Pucón. Que la ciudad se haga conocida y sea masiva, pero ¿no le aparece que esa apuesta por la masividad nos está pasando la cuenta? Sobre todo en verano, donde todo colapsa.
“Es un tema que necesita una explicación y un análisis muy profundo. Nosotros siempre, desde la década del ’30 cuando Pucón nace al turismo, hasta los ’80 y ’90, estuvimos con una actividad turística solamente enero y febrero y los que conocen Pucón saben que llegaba marzo y se terminaba todo. Caíamos en la pobreza. Entonces, yo pensé que teníamos que hacer una apuesta para que venga más gente, pero ojalá de marzo a diciembre y por eso empezamos a crear instancias para que esto resultara. Indudablemente que yo jamás he apostado al turismo masivo porque la capacidad de carga del balneario se vería resentida. Y de hecho, el alto uso del lago nos ha provocado una saturación que no hay que desconocerla”.

— Pero su idea original era que viniera más gente…
“Claro, porque todos teníamos derecho a desarrollarnos porque los negocios eran escasos. No había más de tres o cuatro restaurantes, dos hostales y no se construían hoteles porque no había demanda. Entonces, cuando se empieza a producir la demanda, nosotros teníamos que tener la oferta. Y ahí el Estado nos apoyó y construyó caminos, nos aumentó la energía y nos construyó una planta de tratamientos de aguas servidas. Y la gente que fue conociendo Pucón pensó que sería bueno vivir acá y ahí comenzaron las inmobiliarias”.

— Pero en qué punto estamos ¿Estamos en una etapa determinante sobre lo que tenemos que hacer o no tenemos que hacer?
“Estamos en el punto preciso. Acá viene gente que quiere invertir en Pucón, pero la gente tiene que tener la cancha rayada de lo que nosotros queremos para pucón el resto de la vida”.

— ¿Y qué quiere Carlos Barra para Pucón el resto de la vida?
“Ordenamiento. Siempre he aspirado a una comuna SOL: segura, ordenada y limpia. Esos son los factores más importantes. Nosotros vivimos de dos factores, de la visita y de la inversión. Y cuando uno recibe visitas no importa ser modesto, pero tiene que estar todo ordenado, limpio y seguro”.

— ¿Y cómo zanjamos el problema que tenemos?
“Eso va en una franca recuperación y un ordenamiento en lo que son las conectividades terrestres viales”.

— ¿Y se arregla con caminos mejores y nuevos?
“Sí. De todas maneras. Se tiene que mejorar”.

— O sea, nosotros vamos a tener mejores y más caminos para que venga más gente, cuando el problema pareciera ser que viene mucha gente…
“Ahora, cómo prohíbes tú que venga más gente. Cómo se prohíbe que la gente compre autos en Chile”.

— Hace unas semanas el diputado Sebastián Álvarez dio una entrevista a este medio y dijo que Pucón estaba en un punto crítico y gran parte del problema era la denominada segunda vivienda ¿Qué opina usted de eso?
“Yo discrepo total y absolutamente con el diputado Álvarez. Pero en forma concreta. Hay que ser comerciante, hay que vivir endeudado, vivir pagándole a los bancos para hacer las inversiones y para eso se necesita gente. Nadie emprende algo sin tener la posibilidad de que genere recursos. Y la segunda vivienda ha sido una solución para Pucón. Los fines de semana largo, quiénes son los que acuden, son los que tienen su vivienda acá, los que consumen estando dos o tres días acá. Y en vacaciones de invierno también están acá. ¿Cuándo habíamos tenido una temporada alta de invierno como estos últimos años? Ese era un privilegio de San Martín de los Andes y Bariloche. En invierno tenemos el mes de julio en casi un cien por ciento de ocupación y eso lo da la segunda vivienda”.

— Pero con la segunda vivienda, ¿no pierden los hoteles, las cabañas y los restaurantes?
“Uno debe preocuparse de sus propios negocios. Hoy, los hoteles que se construyen no son grandes. Son hoteles boutique porque queremos calidad y sé que son caros los alojamientos en Pucón. Entonces no vamos a tener un público masivo porque no es barato comer o alojar. Entonces no es verdad que se perjudica la hotelería. Uno lo que tiene que hacer es mejorar su oferta y mejorar sus propios negocios”.

— ¿Y como compaginamos lo de la segunda vivienda con el tema ambiental?
“Ordenando a través de nuestro plano regulador. Tengo la esperanza que el próximo año tengamos un plano regulador que norme mucho más los lugares donde se puede construir y las alturas. Más que nada es el ordenamiento y que todas las aguas servidas vayan a una planta de tratamiento de aguas servidas para cuidar el medio ambiente. Y proteger el bosque nativo y la naturaleza. Los pueblos pueden convivir perfectamente con la naturaleza”.