Juez hace que implicados en pelea viralizada se den la mano: “Vergüenza debería darles”

Magistrado José Luis Maureira reprendió a ambos detenidos por la riña y los dejó en libertad, sólo luego de que prometieran que “nunca más” se verían envueltos en una situación similar.

Por Rodrigo Vergara

“Nos han hecho tristemente famosos a nivel nacional”. Con estas duras palabras el juez de Pucón José Luis Maureira reprendió a Sergio Águila Maldonado y Patricio Jara Martínez, quienes pasaron a control de detención en el tribunal de garantía local, luego de que la tarde del jueves se trenzaran en una pelea, cuya secuencia fue grabada en varios videos que pronto se viralizaron en redes sociales e, incluso, fueron republicados por algunos medios santiaguinos.

Según lo que relató el fiscal Jorge Calderara y, obviamente, se aprecia en los videos, la mayor parte de la pelea se desarrolló en el servicentro Copec. Y, aunque las razones de origen exacto no quedaron establecidas, se supo que Águila tomó un elemento contundente con el que le pegó al colectivo conducido por Jara. El dueño del vehículo, identificado como Carlos Castillo, avaluó los daños en $700 mil. Ambos, de hecho, fueron formalizados de cargos por lesiones menos graves y a Águila se le sumó el de daños simples por el daño del auto conducido por Jara.

Pero más que los detalles del origen y desarrollo del combate (esto último es claro en el video), llamó la atención la reprimenda del magistrado. “El video donde ustedes demostraron sus capacidades pugilísticas y un léxico insolente, esa es la verdad. Movimientos, literalmente, de púgiles profesionales. Después (se refería a Águila). Yo me pregunto, de verdad, qué están pensando. Donde creen que están y en qué momento ustedes se transformaron en combatientes”, les decía el magistrado.

Maureira continuó sus palabras que lo hacían ver casi como un padre corrigiendo a sus hijos, señalándoles que ambos eran personas de trabajo. Uno dedicado al comercio de alimentos (Águila) y el otro al transporte colectivo (Jara). Incluso Maureira dio la impresión que conocía bien al primero cuando le dijo: “Usted es un hombre de trabajo que con su familia completa despliegan la venta de alimentos. Que le costó una enormidad el salir adelante; dejar de tener problemas con la gente, entre que hacemos salmón ahumado o hacemos berlines y todos los días salen a trabajar”.

El magistrado señaló que, independiente de la causa del conflicto, “no valía la pena” el espectáculo que dieron: “Derechamente, vergüenza debería darles”.

Una vez que se establecieron los plazos para que Águila cancele los $700 mil al dueño del vehículo, y el juez les preguntara si era razonable todo lo que les había dicho, a lo que ambos contestaron positivamente, Maureira (en la foto) los hizo ponerse de pie, darse la mano y hacerles prometer que “nunca más” se verían envuelto en una situación así.

Sobre la situación penal de ambos, se estableció que Jara quedara sobreseído, lo mismo para Águila, pero con la condición de que este último cancelara en su totalidad el dinero al dueño del vehículo.