Omar Cortez: “El concejal Hernández comete un error fatal: muerde la mano que le da de comer”

El edil de la DC critica, también, el actuar de los partidos de oposición en Pucón y se abre a la posibilidad de tirar por la borda la próxima elección municipal en la comuna a cambio de potenciar la lucha por el concejo municipal.
Por Rodrigo Vergara

Omar Cortez (34), el único concejal que tiene la DC en Pucón dice que disfruta de su oficina. La que, aunque simple y algo minimalista, tiene una particularidad: una gran vista que incluye una araucaria y el volcán. Y a la hora de las fotos, obviamente, solicita que le saquen algunas en esa ventana. Y aunque no son de primera plana o de portada para esta entrevista, sí quedarán para su archivo personal y sus redes sociales.
Cortez, quien es administrador de empresas (aunque prefiere ser técnico de básquetbol donde confiesa que de verdad disfruta) es un político joven y con una proyección que sólo el tiempo determinará si le alcanza para posicionarse como el gran referente de la centro izquierda puconina. Por ahora, lanza algunas ideas que sorprenden por su claridad y punto crítico. Huye de los lugares comunes y las frases armadas de buena crianza que, a la hora de la verdad, poco aportan. Y tiene una particularidad. Lo que dice con una grabadora apagada, lo mantiene cuando se enciende el botón de REC.
— ¿Qué ganancia tiene y qué significa ser militante en un pueblo donde pareciera ser que los partidos políticos de oposición no existen?
“No tiene ganancia. Es un apostolado porque nosotros no aspiramos a puestos municipales o al interior del Gobierno. Nunca fuimos parte de ese beneplácito. Segundo, no tenemos parlamentarios de los que uno pudiese estar al alero de uno de ellos trabajando. Tiene mucho de romanticismo, mucho de compromiso y ninguna ganada. De hecho, los camaradas que tengo están ahí por una cuestión de convicción. En Pucón la DC, después de refichaje, tiene sólo 14 inscritos”.

— ¿Es Pucón un pueblo de derecha como parece?
“Sí. En estos momentos la zona lacustre le pertenece a RN. De eso no hay duda”.

— ¿Pero históricamente, en la esencia?
“No. Creo que es un pueblo de centro. No de derecha y queda reflejado en la elección de Frei padre, donde nosotros ganábamos acá”.

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— ¿Pero Frei padre era de derecha o con un matiz más a la derecha?
“Sí, pero era una visión de centro. Lo que pasa es que decir que es un pueblo de derecha tiene que ver que se adhieren a ciertos ideales que se relacionan a una derecha neoliberal y que busca el mercado por sobre las personas. Y yo creo que el pucononino, en general, ya no es así. Aquí hay miradas más ligadas al medio ambiente y a las clases sociales que se quieren mezclar. Pero creo que los territorios no le pertenecen a alguna tendencia política, creo sí que hay coaliciones que lo han hecho mejor que otras. Y RN, efectivamente, ha trabajado más que nosotros. Pongo un ejemplo: yo hago mucho terreno y a cada lugar que yo llego está o un parlamentario, o un representante de un parlamentario y sí o sí otro concejal de derecha. Y en ese sentido, los equipos de Evópoli están siempre desplegados. Los equipos de RN están siempre desplegados. Tienen gente en terreno. Ellos están en la calle y ese esfuerzo nosotros no lo hacemos”.

— ¿Entonces ese es el factor que hace que Pucón tenga un alcalde derecha que ha estado por 20 años en el cargo y con ganas de ir a una nueva reelección?
“Con ganas de terminar con 28 años en el poder…. Carlos Barra construyó su liderazgo él. Yo que lo conozco en el día a día político (no lo conozco tan personalmente) tiene varias falencias, quizás de carácter, algunas, académicas; otras, inclusive, políticas, pero es constante. Es muy disciplinado en estar con la gente y en estar en terreno y ese es su modelo a seguir. Y eso requiere mucha energía y mucha constancia. Yo me imagino que él se podría encerrar en su oficina, perfectamente, diez o quince días y nadie le podría cuestionar aquello, pero aún así está siempre en terreno. Siempre en la calle y siempre con agenda. Y creo que eso le da resultado. Insisto. No es que el pueblo le pertenezca a una coalición o a una ideología, sino que simplemente Carlos Barra realiza un mejor trabajo que nuestra coalición de centro izquierda. Y eso muere con él creo yo. Es intransferible”.

— ¿O sea, tú crees que no hay un sucesor y ese legado no se va a traspasar a alguien?
“No. Lo que pasa es que hay un universo como de 5.000 votos que le pertenecen hoy a Carlos Barra y que ha venido disminuyendo desde los 6.000 o 6.500. Y cuando él no está aparecen cinco o seis liderazgos enseguida. Es más, hay gente que ha planteado competirle. Lo intentó Armin Avilés, el señor (Pedro) Orrego o la señora (Patricia) Mena, pero no pertenece a una cuestión ideológica. Ellos sí abrazaban la derecha, pero la gente no les respondió, pero sí a Carlos Barra. Y Carlos Barra cuando no esté, no va a poder transferir eso. Y ahí yo esperaría que los partidos de la centro izquierda entiendan que estamos en un momento histórico. Después que no esté Carlos Barra qué vamos a hacer. ¿Vamos a seguir en una mirada autocomplaciente sobre que no hay nada que hacer? Yo creo que hay mucho que hacer”.

“No es que el pueblo le pertenezca a una coalición o a una ideología, sino que simplemente Carlos Barra realiza un mejor trabajo que nuestra coalición de centro izquierda. Y eso muere con él creo yo. Es intransferible”.

— ¿Pero es raro que planteen el escenario en la espera de que alguien (Barra) no esté en la escena? O sea, ¿con él en el poder no hay nada qué hacer? ¿Eso es lo que dices?
“No. Eso es lo que yo observo de parte de los partidos políticos. Previo a la elección de Edita Mansilla, PPD, socialistas, radicales y DC se reunían constantemente para planificar la elección de la alcaldesa. También se reunieron los 12 años antes cada vez que compitieron con Carlos Barra, pero creo que una vez que desapareció el liderazgo de Edita los partidos se desinflaron completamente y el día de hoy están en una actitud como de que no hay nada que hacer. Yo los veo”.

— ¿Y tú crees que no hay nada que hacer mientras Carlos Barra esté ejerciendo su liderazgo como alcalde?
“Debió hacerse desde hoy o desde hace seis meses atrás. Creo que en seis o siete meses más o en un año no hay nada que hacer. O sea, si alguien viene aquí con la idea de ser alcalde en Pucón y quiere comenzar a trabajar seis meses antes de una elección sería un fracaso más”.

— ¿Y cuál es el mea culpa que hacen como coalición? Si es que hacen alguna.


“No hay. No ha existido. de hecho, perdimos con Blanca (Beraud) la última vez y nunca más nos reunimos como coalición. Fue imposible. Luego para las presidenciales, en la segunda vuelta, también perdimos y ya era complejo reunirse, pero nunca nos sentamos a conversar y repartir las culpas y hacer una catarsis de esto. Nunca hemos analizado el escenario desde las municipales de 2016. No ha pasado. Se han hecho conversaciones informales, pero los presidentes de los partidos políticos de la centro izquierda en Pucón no se han reunido”.

— Prácticamente no existen entonces…
“No. No existimos. Más que prácticamente. Yo aseguro que no existen en el sentido de que no tienen la capacidad de articular nada en este momento. No hay capacidad y en eso somos todos responsables”.

— Pero en ese escenario, algo apocalíptico, es casi imposible que ganen una próxima elección municipal.
“Claro. Es prácticamente imposible. Debiese haber un cambio rotundo desde hoy día o desde mañana. Creo que lo que hace la centro izquierda de Pucón es entregar el municipio. Luego de las declaraciones de Carlos Barra (en La Voz…) debimos reunirnos enseguida. Debimos haber reaccionado como colación. Debimos habernos reunido luego de terminar el proceso de las municipales, pero eso no ha pasado. Ahora, creo que estamos tratando de construir confianzas de nuevo. No confiamos entre nosotros y eso hay que decirlo. Y en ese ‘tratar de confiar’ yo he estado tratando de conversar en paralelo con cada uno de ellos (los presidentes de partido) y creo que está en el ambiente querer juntarse, pero nadie sabe quién convoca, quién es el que va a articular, quién es el que va a liderar”.

— Pero en ese sentido, tampoco hay liderazgo.
“No. No lo hay y eso es preocupante. Yo soy concejal y este es mi primer período y creo que mi rol hoy no es ser el articulador de la Nueva Mayoría o la coalición que está desparramándose o desarmándose. Creo que debo estar en la calle por ahora y centrarme primero al interior de la DC. Mi compromiso, el día de hoy, es con la Democracia Cristiana”.

— Pero posiblemente eres el rostro más visible de la oposición en la comuna. Imagino que eso trae una responsabilidad política implícita.
“Sí, pero, de hecho, no me hago cargo de ella porque entiendo, por ejemplo, que yo anuncié un año y medio antes que terminara la Nueva Mayoría y perdiéramos las municipales que la coalición no estaba funcionando. Yo me considero más concertacionista. A mí me gusta más la Concertación que la Nueva Mayoría. Creo que la Nueva Mayoría fue armarle un traje a la medida a la (ex) Presidenta Bachelet con el fin de llegar únicamente al poder, pero un proyecto político no era. Era un proyecto electoral y se terminaron las elecciones, se terminó el período y se terminó el proyecto. Creo que en Pucón hay gente que tienen una visión progresista, ambientalista y que tienen sus dudas si quieren participar en política y que en algún momento hay que convocarlos. Espero que la DC sea la cuna para esas miradas y yo me he propuesto, antes de ser articulador de este nuevo conglomerado, fortalecer a la DC. Yo quiero ser presidente de la DC de aquí a enero. Me voy a postular y voy a competir en una lista y quiero liderarla al interior de Pucón. Sin mandar a nadie para la casa, pero creo que estando yo como presidente podemos convocar a más jóvenes y a profesionales jóvenes”.

“Desgastarnos en una competencia por la alcaldía sólo por llevar un nombre sería un error. Nosotros debemos concentrarnos en llevar los mejores candidatos a concejales”.

— Y tu estrategia para la próxima elección o la subsiguiente cuál es… porque se entiende que todo partido o movimiento político desea y busca llegar al poder.
“Primero, no me puedo hacer cargo de la estrategia o lo que quiere lograr el conglomerado. Lo que Omar Cortez quiere lograr, primero, es duplicar la cantidad de concejales DC al interior del concejo. A mí me gustaría que hubiese otro compañero de lista al interior del concejo y fuésemos un concejo de tres y tres. Creo que el equilibrio permite que el concejo municipal se desarrolle bien (N de la R: hoy son cuatro RN y dos de oposición más el alcalde RN). Porque el día de hoy sino es por el apoyo de Julio Inzunza (RN) el concejo sería un cheque en blanco para Carlos Barra. Ahora, como Omar Cortez quiere que haya dos DC al interior del concejo, me gustaría que se segundo concejal sea una mujer. Y ese es mi proyecto personal”.

— ¿Estás pensando en alguien?
“No. Pero a mí me gustaría mucho que Blanca Beraud fuera candidata a concejal”.

— ¿No la ves a ella como candidata a alcaldesa, sino que a concejal?
“Creo que sería un muy buen camino, porque ella tiene 3.500 votos. Hay mucha gente que votó por Blanca Beraud no por la DC. Y en ese sentido, una concejala con esas características, con ese patrimonio político electoral y el expertiz que ella ha tenido en el servicio público, creo que sería un concejo bien potente”.

— ¿Lo has socializado con ella?
“Se lo he planteado”.

— ¿Y cuál es su posición?
“Que lo pensará”.

— ¿O sea, crees que el camino para la DC y tu sector es reforzar el concejo con Blanca Beraud u otro nombre potente y botar la elección de alcalde?
“En esta pasada, sí. Hasta que aparezca un liderazgo que pretenda estar en la calle. Yo creo que en la comuna hay varios nombres, pero no están interesados en la política ni en el servicio público, ni menos tienen la valentía de ir a competirle a Carlos Barra”.

— O sea, ¿tú crees que la mayor competencia de Carlos Barra está dentro de su propio sector?
“Indudablemente. A Carlos Barra le va a querer competir alguien de su sector en esta pasada”.

— De hecho, el concejal Cristian Hernández ya planteó su posibilidad en una entrevista con La Voz…
“Sí. Y nosotros como Nueva Mayoría o ex Concertación, porque no sé lo que vamos a ser, desgastarnos en una competencia por la alcaldía sólo por llevar un nombre sería un error. Nosotros debemos concentrarnos en llevar los mejores candidatos a concejales”.

— ¿Qué tan perjudicial o favorable fue tu incidente UBER? (Se vio envuelto en una polémica luego de que lo fiscalizaran conduciendo su vehículo como UBER).
“Al final del día tenía miedo de eso, porque podía quedar con la etiqueta del ‘concejal UBER’ y creo que la gente valoró mi trabajo. Me puso en un momento como en un termómetro después de un año y medio de gestión y creo que me favoreció mucho en el sentido de que me dio la plataforma para que la gente evaluara mi trabajo versus una falta. Y siento que, de alguna u otra manera, prevaleció el trabajo. Y eso para mí es fundamental porque el día de hoy también me permite afrontar algunas cuestiones con más fuerza. De convencerme de que lo que estaba haciendo de manera automática sí está teniendo resultados”.

— ¿Y no te cuestionas el hecho de que eres un personaje público, que ejerce un rol público en un cargo público y estar haciendo algo que, a lo menos, no está normado y que para algunos es derechamente “ilegal”?
“De todas maneras me logró dimensionar en lo que estoy. No lo había dimensionado antes de esto. Por ejemplo, que el hecho de un comentario, una falta, un actuar tenga repercusión. Yo pensaba que era un concejal… no sé si NN, pero que no aparece en las plataformas municipales, que tiene un cerco mediático que no es menor. Creía que las cosas pasaban desapercibidas y ahora me doy cuenta de que no. No pasan desapercibidas”.

— ¿A qué te refieres con el “cerco mediático”?
“Yo hace más de dos años que ya no soy entrevistado por, por ejemplo, el diario El Correo del Lago. La última vez que fui a una radio que no sea la 90.5 (Puelche FM) fue el año pasado. No voy a ninguna otra porque ninguna otra nos permite comentar o hablar las medidas. Sólo hay una versión oficial de los temas y es lo que levanta el Departamento de Comunicaciones municipal. Hay mucha plata de por medio. Los municipios son los principales auspiciadores de todos los medios de comunicación formales. Es lícito, aunque no sé si es correcto. Se han dedicado a sobrevivir y sus principales fuentes de financiamiento son los municipios. O sea, no son los auspiciadores los que financian a los medios locales”.

— ¿Crees que eres excluido por esa razón?
“Indudable. Pero tampoco me quejo de aquello. Pasa en los gobiernos, pasa en las intendencias y pasa en los municipios. Pero el día de hoy las redes sociales me permiten llegar muchas veces a la misma cantidad de interacciones que el municipio. Hay veces que me leen más a mi que a la página de la municipalidad. No me parece que esté bien, pero tampoco me traumatiza. Es así. Existe. Y creo que de alguna u otra manera eso lo va a sentir el concejal Hernández el día de hoy”.

— ¿En qué sentido?
“Antes tenía la plataforma municipal a disposición de él. O sea, si no hablaba el alcalde, hablaba Hernández. El día de hoy, él recién se está dando cuenta de lo que significa que la foto se corte un poquito más acá (indica con su mano). Que el que esté detrás cuando el alcalde da la cuña (opinión para los medios) sea otro. De que el que acompañe al alcalde sea otro. Creo que el día de hoy se va a equiparar la cancha para el concejal Hernández y yo para demostrar gestión”.

— ¿Tú crees que eso pasó a raíz de la posición que él marcó en la entrevista con La Voz… en la que planteó su opción de competir con Carlos Barra?
“Por supuesto. Porque al final del día el Concejal Hernández comete un error fatal: muerde la mano que le da de comer. Carlos Barra lo pone ahí. Carlos Barra le coloca la posición y el acceso mediático durante los primeros cuatro años. Y el día de hoy, la lógica, obviamente es ‘si quieres competir conmigo para qué te voy a regalar las plataformas’. Y eso es un error del que se va a tener que hacer cargo él (Hernández) porque quiere ser independiente cuando nunca lo fue”.