Licitación centro de montaña (esquí)

En los últimos días hemos conocido detalles de la licitación del denominado centro de montaña en el Volcán Villarrica. Y, aunque el proceso está aún en una etapa preliminar, hay señales que se ven auspiciosas. Lo primero es que se miró el negocio de manera más amplia y con una perspectiva que supera el invierno y el esquí. Y eso, le entrega un plus para quienes se interesen en poder quedarse con las 285 hectáreas por 30 años en los faldeos del macizo.

El punto es que por las condiciones climáticas, la temporada de nieve, comparativamente hablando, podría presentar algunas dificultades en relación a los centros de esquí de la zona central; que por sus características geográficas presentan ciertas ventajas. Pero si ampliamos las actividad el año completo con circuitos de trekking, bicicletas, montañismo y vulcanología, entre otros elementos, el resultado podría sorprender. Todo esto, en el volcán más activo del país.

Pero también conocimos que la licitación tiene solo un oferente: la empresa Andacor S/A., controladora del centro de esquí de El Colorado en Santiago. Y esto no es menor. La compañía tiene más de 70 años de experiencia en esparcimiento de montaña y de llegar a buen puerto, de seguro que la administración estará en buenas manos; lo que permitiría proyectar nuestra golpeada industria turística más allá de los veranos y unas pocas semanas de invierno. Y esto lo refrendaba el gerente general de Andacor S/A., Peter Leatherbee, quien se comprometió, en una entrevista con nuestro medio, a elevar los estándares de calidad en el centro, el que, para ser sinceros, está en un bajo nivel.

Por ahora son solo luces de esperanza en un contexto turístico muy golpeado en nuestra comuna. Desde esta redacción apostamos que este proceso llegue a buen puerto y quien se haga cargo (Andacor u otro) pueda contribuir a dar ese salto necesario que proyecte nuestra industria a un nivel superior. Todo esto sin olvidar que tanto en la instalación, como el funcionamiento, no se debe dejar de lado nuestro tejido social y a las organizaciones que se desarrollan en Pucón, incluyendo a nuestro pueblo originario; quienes tienen una particular y espiritual visión del volcán.