Trafampulli: el rol de la prensa

Desde que partió La Voz de Pucón, hace más de tres años, siempre nos hemos planteado como un medio que aplicará criterios profesionales a la búsqueda y sistematización de la información que pueda ser relevante para el desarrollo de nuestra comunidad. Muchas veces  acertamos con mucha eficiencia  y otras nos cuesta un poco más. Pero siempre tratamos de hacer el trabajo de manera profesional y responsable; aunque no a todos les guste el resultado.

Y durante la última semana hemos vivido un claro ejemplo de lo anterior. El problema por la crisis hídrica que vive en lago Caburgua dio paso a una denuncia en torno al cierre de un brazo del río Trafampulli en la ribera norte de la fuente de agua. Y de ahí en más, potenciado por información entregada a medias y a cuenta gotas a través de las redes sociales, se generó un caso en el que se tenía determinada a priori la causa de la baja del lago y también a los culpables de la situación. Es decir, no eran necesarios estudios técnicos y científicos y menos mediciones con datos certeros que nos hicieran entender el fenómeno. No. Para quienes basan sus opiniones en lo que creen, simplemente la raíz del caso “no era sequía, sino saqueó” y los culpables (el empresario aludido y el organismo técnico que autorizó) debían pagar con las penas del infierno y ser quemados en la plaza pública.

Pero el rol de la prensa es tratar de buscar lo que de verdad (o al menos estar cerca) hay tras las razones de los fenómenos que vivimos y tratar de explicarlo. Y muchas veces esas explicaciones no gustan. Esto, porque para ser francos la naturaleza humana empuja a idealizar los fenómenos y tratar de hacerlos cuadrar a nuestras ideologías y formas de pensar. Pero la labor del periodismo es otra. Hay un viejo adagio que dice que si alguien dice que llueve y otro dice que no llueve, la labor del periodista no es poner las dos versiones, simplemente abrir la ventana y ver si llueve. Y eso es lo que tratamos de hacer: abrir las ventanas para ver si llueve.

Y es bajo esta convicción que guiamos nuestro trabajo. Y es probable que a muchos no les guste y nos golpeen fuerte en las “inefables” redes sociales. Incluso estamos dispuestos a comernos y tragarnos la crítica artera de los operadores políticos de turno interesados en llevar agua a su propio molino sin importar los intereses de la comunidad o el bien común como lo pregonan permanentemente, mintiendo. Estamos dispuestos, por ahora, a pagar ese precio siempre para seguir siendo La Voz de Pucón.