Aprobar es querer a Chile

Por Verónica Castillo O.

Más allá que el próximo 4 de septiembre gane el “apruebo” o el “rechazo” hay que ser positivos, porque como ocurra, Chile gana igual. Chile tiene el derecho a escribir democráticamente nuestra carta magna y no entre cuatro paredes.

El 18 de octubre  del 2019 los chilenos dijeron “¡basta ya!” apareciendo frases como “no son 30 pesos son 30 años” y así tantas frases que calaron en lo profundo de los  corazones del pueblo chileno. Pero conseguimos que se iniciara el proceso para una nueva Constitución. Fue complicado pero se logró elegir a nuestros representantes en la Convención en forma democrática. Fueron ellos quienes nos enseñaron que la historia iba a ocupar un rol relevante porque nos mostraría la tristeza que traíamos y la rabia por las injusticias amparadas por la “Constitución de la Dictadura”. 

Hoy se enfrentan dos visiones muy distintas de los chilenos y siento que el común de nuestra ciudadanía no lo ha tomado con la seriedad que tiene. En lo personal siento que esta nueva Constitución, más allá de lo jurídico, es una forma de dialogar con el tiempo, de tensionarlo y de abrazarlo políticamente. En otras Palabras. la nueva Constitución es una forma de Interpretación política de la historia en respuesta a una crisis social profundamente incubada durante décadas, donde la violencia y frustración encarnada en los cuerpos de nuestros compatriotas, donde el rol de la mujer es silenciado, los pueblos originarios minimizados y caricaturizado, osea se esconde el actuar de una  parte importante de la población. 

El “apruebo” busca reformular esta lectura de la historia. No desde la negación o refundación de ella, como se ha intentado instalar desde el “rechazo”, sino a través de la inclusión de la gran mayoría de los actores silenciados u omitidos. Busca reconocer  la historia de las mujeres, de los pueblos originarios y gente común de nuestro país, mostrándonos que no comenzaron a existir desde el 18 de octubre del 2019. Lo colectivo, las huelgas, las marchas es algo que tiene aturdida a la élite; también la diversidad de actores que en esta nueva constitución hace coprotagonistas como lo ecológico, feminista, LGTBIQ+, plurinacional etc. Osea se hace cargo de temas relevantes para el presente y nos invita a tomar con seriedad y responsabilidad el futuro, trazando un camino en el que conviven las diversas culturas que componen nuestra patria. Aprobar este 4 de Septiembre es querer que Chile no pase al lado de su propia historia.