Caso CECH: filtros más rigurosos para quienes trabajen con niños

A principios de semana conocimos detalles del sumario por el complejo caso de violacion y abusos sexuales en el Complejo Educacional Carlos Holzapfel (CECH); el que terminó con un ex auxiliar condenado y pagando una pena de cuatro años y medio de presidio efectivo. Pero más allá del lamentable hecho que, esperamos, sea aislado y no una constante en los colegios de Pucón y el país; aparecieron detalles que pudieron levantar las alarmas y tal vez se pudieron tomar medidas previas a los hechos denunciados.

En ese contexto llamó la atención el consumo de marihuana y otras drogas más duras de parte del ahora condenado y la pesquisa de estas conductas que hicieron las autoridades del establecimiento. Pese a lo anterior también llamó la atención lo laxos que fueron y lo poco riguroso con la indagatoria administrativa por el consumo que terminó solo en llamados de atención. Ni siquiera una derivación a un organismo especializado como Senda para tratar el problema del funcionario en cuestión que, luego de conocidos los delitos sexuales, se evidenció que era un consumo problemático de drogas duras como LSD y cocaína, incluso.

Por lo mismo, el llamado de esta editorial es pedir a los organismos públicos encargados de la educación local y el trabajo con menores de edad sean más rigurosos con los sistemas de contratación de personal y con el tratamiento de problemas de este tipo cuando se presenten. Incluso el llamado es a no descartar exámenes de pelo o de otro tipo a todos quienes cumplan labores con menores para  pesquisar consumos problemáticos de drogas. 

Es en ese sentido que no podemos descuidar el trabajo con los niños. Los colegios son el lugar donde pasan gran parte del día y no se pueden dejar elementos al control de azar y menos cabos sueltos en la labor con ellos. La Educación municipal en Pucón se ha jactado en numerosas oportunidades de ser de un nivel superior en la región y en Chile. Nos parece que es la hora de demostrarlo.