La señal de la fiesta de Año Nuevo

Han pasado casi cuatro años desde que se hizo el último y tradicional evento de fuegos artificiales en un Año Nuevo en Pucón. Fue la noche del uno de enero de 2019. Previo al denominado “estallido social” y a la pandemia del coronavirus que, a la postre, cambiaron varias de nuestras formas y costumbres. 

Pero el tiempo pasó y algo de normalidad volvió. Y con esto la posibilidad de tener nuevamente un evento de Año Nuevo. Y en los últimos días conocimos que ya se aprobaron $31 millones para contratar a la Sonora de Tommy Rey y realizar una mega fiesta en la calle. Todo esto en una sesión de concejo municipal que no se transmitió por la señal de TV y redes sociales y se hizo, en los hechos, sin la necesaria publicidad acostumbrada desde hace varios años.

La pregunta que salta a la vista es, más allá de la cuestionada forma (sin exposición pública), ¿si es necesaria una fiesta de este tipo en Pucón? ¿Ayuda a lo que queremos como destino turístico dar el vamos a la temporada de verano de esta forma? Esto, después de tener una temporada anterior (verano de 2022) bastante compleja por las fiestas clandestinas, los carretes en la playa y una serie de incivilidades ligadas al consumo de alcohol y drogas en la vía pública. Sencillamente, creemos que lo de Tommy Rey (da lo mismo el artista en realidad) no aporta en mostrar un Pucón seguro, ordenado y limpio. 

Pareciera ser que más allá de otorgar la posibilidad de un tiempo de asueto y alegría al son de la cumbia a una comunidad que ha sido golpeada por las diferentes crisis (ahora la económica); nuestras autoridades no analizaron con la perspectiva necesaria el evento en cuestión. Por lo mismo, este tipo de decisiones es necesario tomarlas en conjunto, con consultas a quiénes serán directa o indirectamente afectados por una actividad de ese calibre. Y más allá de eso, siempre es necesario que cada acción se condiga con el camino que Pucón debe seguir en pos de sus objetivos. O como dice nuestra primera autoridad y el concejal de su mismo partido con válido interés en reemplazarlo: “Mirando los sagrados intereses de la comuna”. Pareciera ser que la dificultad pasa por aunar ideas y definir ¿cuáles son esos “sagrados intereses”?