Las medidas que buscan ahuyentar el fantasma de los tacos en Pucón

Consulta ciudadana apoya eliminar estacionamientos en O’Higgins, pero se debe sumar al cambio de sentido en algunas calles, los camiones de YES y el puente en Padre Pancho. ¿Resultará? Hasta ahora, esa es una pregunta de aún dudosa respuesta.

La prohibición de estacionar en la Avenida O’Higgins partiría la primera semana de enero.

Una nuevo elemento en el tinglado que pretende construir la municipalidad para evitar o, al menos, aminorar los monumentales tacos que se forman en la temporada alta de verano está a punto de abrocharse. Se trata de evitar los estacionamientos en O’Higgins y para validarlo programó una consulta ciudadana que ya tiene resultados: la opción sí se impuso tanto en lo virtual con con un 72,8% (642 votos), versus el 27,% (240 votos); y también en lo presencial en la que la opción que apoyaba el eliminar los estacionamientos de la principal avenida de Pucón ganó con 1.175 votos (88,9%) versus 144 que rechazaron la medida (10,9%).

Pero más allá de la validez de la consulta y el sano de ejercicio de la participación ciudadana, se debe contextualizar la medida en el marco de una serie de otras ideas que podrían ayudar a la descongestión o, por cierto, hacer de la vida de visitantes y residentes un caos mayor que el de otros años. Entre ellas se cuenta el cambio del sentido de algunas de las calles como Brasil, la que quedó unidireccional de oriente a poniente, Fresia (unidireccional de sur a norte) y Arauco (unidireccional de norte a sur); entre otras. La idea es, según se explicó, el hacer más expedito el tránsito de. Aunque resta ver cómo se zanja el tema de los estacionamientos por calle Brasil, ya que de hacerse efectiva la prohibición de aparcar en O’Higgins, es probable que esa arteria (Brasil) reciba la mayor carga de vehículos detenidos. Además, es altamente probable que los parquímetros que se ubicaban, antiguamente, en O’Higgins sean trasladados a Brasil.

Otro ingrediente del “guiso antitacos” pasa por la irrupción de la empresa YES y sus convenio con la municipalidad (cuestionados por el concejal Juan Carlos Gallardo) que implica el ingreso de dos camiones que recorrerán el cordón externo del centro puconino. Estos transportes llevarán gente a puntos estratégicos donde se podrán tomar y dejar bicicletas. La idea, es incentivar el uso de los vehículos a tracción humana por sobre los automóviles. Esa idea, necesariamente debe relacionarse a la liberación de estacionamientos de O’Higgins, ya que así se podría generar el espacio para una improvisada ciclovía por la principal avenida del pueblo.

Pero el condimento fuerte de toda la preparación, es la habilitación de la “berma multipropósito” como una “tercera vía” (la eterna discusión desde que se conoció ese proyecto). Pero para esto es indispensable habilitar un puente detrás de la capilla católica de El Claro en el sector Padre Pancho. De esta forma se podrían establecer dos vías de bajada desde Caburgua al salir del puente El Turbio. El problema es que si bien las obras para construir este puente ya comenzaron, se espera una acción legal por interpretaciones de deslindes de sitios del sector que hacen que este plan se pueda entrampar.

Así las cosas, y a tres semanas de comenzar la temporada 2019, Pucón está a la espera de los turistas y de volver a ser reconocida como el “centro del sur de Chile” y no el “centro de los tacos veraniegos”. Hay que ver si se logra.