Bomberos sanciona a director y tesorero de Tercera Compañía de Pucón por caso de malos manejos de dineros

Alejandro Jiménez y Andrés Villarroel estarán fuera de la institución por un año. En todo caso ambos pueden apelar al castigo.

DIRECTIVA.- La Tercera Compañía quedó a cargo de un director transitorio y se espera que a fin de año se realicen nuevas elecciones para llenar el cargo. (Fotografía archivo).

El Consejo Superior de Disciplina (CSD) de Bomberos en Pucón decidió una suspensión de un año en contra del director y tesorero de la tercera Compañía local, Alejandro Jiménez y Andrés Villarroel. Esto, luego de conocido el informe de la comisión de ética que ratificaba los malos manejos de dineros y el desorden administrativo contable al interior de esa unidad bomberil. Todo, en el contexto de la auditoría externa realizada en 2016 y revelada a través de un reportaje de La Voz…, y que generó un remezón al interior de la institución.

Si bien en Bomberos declinaron referirse formalmente a la sanción, trascendió que Jiménez y Villarroel pueden apelar a ella. Este medio contactó al suspendido director Alejandro Jiménez, quien señaló que el reglamento de su institución le impide referirse al tema y que el único habilitado es el superintendente Alejandro Castro. Si ambos voluntarios sancionados deciden apelar, se debería reunir un nuevo CSD, organismo que debería revisar nuevamente el caso y emitir un nuevo juicio. Es una posibilidad, aunque también se corre el riesgo que el castigo sea más duro.

El caso de la Tercera Compañía está, además, en un proceso investigativo penal que lleva adelante la fiscalía local de Pucón, entidad que encargó a la PDI de Villarrica indagar el asunto. Trascendió que podrían configurarse delitos de apropiación indebida y falsificación ideológica de facturas. En todo caso, la indagatoria está en una etapa inicial que tuvo su momento más visible el pasado 21 de octubre cuando un oficial de la PDI llegó hasta el cuartel central para llevarse documentación contable y actas desde el edificio. Se supo, además, que si la investigación escalaba y llegaba a una etapa de formalización de cargos; las sanciones internas podrían agudizarse e incluso ampliarse a más voluntarios.

Para conocer el origen del caso hay que remontarse a 2015 cuando el superintendente de la época, Édison Navarrete, solicitó la auditoría en la Tercera Compañía (Bomba Independencia) a la regional de la institución debido a que había evidentes deficiencias en la contabilidad de la compañía y que esto complicaba entrega de recursos y subvenciones a la institución completa. En el documento, al que tuvo acceso La Voz…, Navarrete expresaba que la idea era regularizar y reordenar la contabilidad de la Bomba Independencia. Navarrete, en todo caso, nunca pudo ver algún efecto sancionatorio por la auditoría que encargó. Por el contrario, fue desvinculado de la institución y antes de fallecer a causa de un cáncer en agosto pasado, realizó varias solicitudes de reingreso que no pudieron materializarse.

Si bien la institución envió un comunicado una vez que el caso se conoció en los medios, luego de esto no se han referido al tema y tampoco han respondido a las dudas sobre el por qué se reaccionó una vez que trascendió a los medios, cuatro años después, y no al recibirse la auditoría en 2016.

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