Auditoría municipal

En el último concejo municipal conocimos los resultados de la auditoría encargada por la municipalidad a petición del cuerpo colegiado que rige las políticas administrativas de nuestra comuna. Y al ver los resultados y conclusiones del análisis salta como elemento preliminar que la empresa consultora “Fortunato y Asociados” sostuvo que no logró hacerse de una opinión sobre el real estado de las finanzas en la administración central del municipio y el departamento de Educación porque les faltó información.

Lo anterior, más allá de las interpretaciones políticas que pretendan darse, abre una serie de interrogantes que apuntan al por qué faltaron datos: ¿la empresa no fue capaz de llegar a la información requerida? ¿Se pidió mal? O simplemente la municipalidad no los  quiso entregar o no los tenía registrados.

Más allá de la labor de la empresa (ellos tendrán que explicar su metodología de trabajo) es preocupante que la razón de la falta de información sea que la municipalidad no haya querido entregar los datos o que no los tenga registrados. Ambas opciones son malas y es necesario que se aclare todo esto a la brevedad. El punto es que en una institución pública que maneja recursos millonarios no debe quedar ninguna sombra de dudas sobre el tratamiento del dinero, la información y cómo se realiza la labor administrativa.

Por lo mismo, el llamado es a aclarar estos elementos a la brevedad y así dejar el menor margen a las dudas. Si es necesario corregir, debe hacerse cuanto antes y si es necesario profundizar la auditoría, esta vez con todos los datos, también debe hacerse. Es trascendental que por el bien de todos se dejen de lado las ganacias pequeñas de lado y lado (decir que está todo bien y que son problemas menores a estas alturas es tan errado como decir que se está en presencia de un desfalco), y se aclaren de una vez los elementos que están opacos. La comunidad y la tranquilidad de todos así lo exigen.